Los problemas cotidianos que afectan a
los ciudadanos se ven de distinta manera en el centro o en el suroccidente
asturiano y repercuten de manera y proporción desigual. Nuestra vida es muy
semejante, pero diferente en cuanto a ritmos y sobre todo en cuanto a
servicios. Y, lo que es más importante, como unos lo logran antes y otros no
sabemos si algún día los tendremos. Oímos y leemos propuestas de metrotrenes,
autovías, carreteras, etc., etc., pero después de años y paños vengan a dar una
vuelta desde Oviedo, Gijón o Langreo hasta Tineo y ya verán. Pasen por Trubia,
Grado y cuando lleguen al alto Cabruñana ya estarán hartos, pero no se
preocupen que para llegar les quedarán otros tres cuartos de hora como mínimo y
el puerto de La Espina por el medio. Si ya se tranquilizaban ustedes, no se
preocupen que el corazón les saltará de alegría, al igual que su coche, en el
recorrido entre La Espina y Tineo. Nueve kilómetros de vaivenes, traqueteos,
desesperanza, insultos y maldiciones. Y es que la principal vía de acceso al
concejo de Tineo es tercermundista, pero no pasa nada. Antes de diez años
tendremos una vía rápida.
Quiero recordar, a quien proceda, que somos
ciudadanos también de primera. Se puede argumentar que proporcionalmente en
esta comarca suroccidental es donde más se invierte por habitante, pero se
olvidan de que las necesidades siguen siendo enormes y esas cantidades son
claramente insuficientes. Recordar también, a quien proceda, que ésta es una
comarca minera y las cifras mareantes que se utilizan para las otras cuencas
asturianas aquí no se acercan a ellas ni por asomo. Claro, en ésta solo somos
unos cuarenta mil ciudadanos y votos bastantes menos.
Si hablamos de las comunicaciones pro vía de
nuevas tecnologías, entonces apaga y vámonos. Intenten ustedes desde un
teléfono celular, como que los que disponen en muchísimos pueblos, acceder a
internet. En el centro de Asturias se habla de las empresas de cable, de los
pueblos donde se va a instalar y los beneficios que de ellos todos van a
obtener.
En la villa de Tineo, tras diez años de
atraso, se está realizando el saneamiento que hoy, ya en el siglo XXI, todavía
seguimos vertiendo porquería al río Narcea. Ya que estamos levantando las
calles aprovechemos la ocasión para llegar a tiempo en algo. Como ya se podrán
imaginar nada de nada. Por cierto, no crean que al entrar en esta villa y
«corte» su coche y usted dejarán de sufrir. Muchas de sus calles están en obras
al mismo tiempo. Los del saneamiento abre y abren calles pero de asfaltarlas
nada de nada. Si llueve, barro y baches por doquier; si no llueve, polvo. Pero
vamos, todo bien.
Seguiremos pidiendo a los vecinos que
participen en sextaferias, porque esta es una gran iniciativa del siglo, no ya
del viejo XX, sino del nuevo XXI. Como hace 40, 50 o 60 años cuando la
Administración no se preocupaba de nada y era necesaria la sextaferia. Hoy, que
pagamos impuestos, algunos creíamos que este recurso estaba en el cajón de los
recuerdos y que aquello de la prestación personal ya no se estilaba. Tal vez
tengamos que ponerlo en práctica también para el arreglo de las calles y
carreteras de Tineo.
De todas maneras, vengan ustedes a Tinio,
conozcan este magnífico concejo y a sus buenas gentes. No se sentirán
defraudados, aunque a veces nos duela lo que no se hace en él. Feliz año para
todos y mi solidaridad con los trabajadores de la mina La Rasa.
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