11 abr 2026

Desde Tineo con dolor


 


  Revisando artículos publicados en La Nueva España me topé con este artículo que me publicaron en la sección de Cartas al director el 15 de enero de 2001. No me acordaba de él. Veinticinco años después las cosas no han cambiado demasiado. Las comunicaciones terrestres, las únicas que tenemos, siguen siendo malas. Las telecomunicaciones no son nada buenas y el acceso a internet es manifiestamente mejorable. Hemos perdido casi la mitad de la población que teníamos en esas fechas. No había protestas ciudadanas. Así fue durante muchos años, aun pervive, en gran medida, el miedo atávico a expresarse públicamente.
  Resulta frustrante ver como el suroccidente asturiano sigue dejado de la mano de los gobernantes.

 

  Los problemas cotidianos que afectan a los ciudadanos se ven de distinta manera en el centro o en el suroccidente asturiano y repercuten de manera y proporción desigual. Nuestra vida es muy semejante, pero diferente en cuanto a ritmos y sobre todo en cuanto a servicios. Y, lo que es más importante, como unos lo logran antes y otros no sabemos si algún día los tendremos. Oímos y leemos propuestas de metrotrenes, autovías, carreteras, etc., etc., pero después de años y paños vengan a dar una vuelta desde Oviedo, Gijón o Langreo hasta Tineo y ya verán. Pasen por Trubia, Grado y cuando lleguen al alto Cabruñana ya estarán hartos, pero no se preocupen que para llegar les quedarán otros tres cuartos de hora como mínimo y el puerto de La Espina por el medio. Si ya se tranquilizaban ustedes, no se preocupen que el corazón les saltará de alegría, al igual que su coche, en el recorrido entre La Espina y Tineo. Nueve kilómetros de vaivenes, traqueteos, desesperanza, insultos y maldiciones. Y es que la principal vía de acceso al concejo de Tineo es tercermundista, pero no pasa nada. Antes de diez años tendremos una vía rápida.

  Quiero recordar, a quien proceda, que somos ciudadanos también de primera. Se puede argumentar que proporcionalmente en esta comarca suroccidental es donde más se invierte por habitante, pero se olvidan de que las necesidades siguen siendo enormes y esas cantidades son claramente insuficientes. Recordar también, a quien proceda, que ésta es una comarca minera y las cifras mareantes que se utilizan para las otras cuencas asturianas aquí no se acercan a ellas ni por asomo. Claro, en ésta solo somos unos cuarenta mil ciudadanos y votos bastantes menos.

  Si hablamos de las comunicaciones pro vía de nuevas tecnologías, entonces apaga y vámonos. Intenten ustedes desde un teléfono celular, como que los que disponen en muchísimos pueblos, acceder a internet. En el centro de Asturias se habla de las empresas de cable, de los pueblos donde se va a instalar y los beneficios que de ellos todos van a obtener.

  En la villa de Tineo, tras diez años de atraso, se está realizando el saneamiento que hoy, ya en el siglo XXI, todavía seguimos vertiendo porquería al río Narcea. Ya que estamos levantando las calles aprovechemos la ocasión para llegar a tiempo en algo. Como ya se podrán imaginar nada de nada. Por cierto, no crean que al entrar en esta villa y «corte» su coche y usted dejarán de sufrir. Muchas de sus calles están en obras al mismo tiempo. Los del saneamiento abre y abren calles pero de asfaltarlas nada de nada. Si llueve, barro y baches por doquier; si no llueve, polvo. Pero vamos, todo bien.

  Seguiremos pidiendo a los vecinos que participen en sextaferias, porque esta es una gran iniciativa del siglo, no ya del viejo XX, sino del nuevo XXI. Como hace 40, 50 o 60 años cuando la Administración no se preocupaba de nada y era necesaria la sextaferia. Hoy, que pagamos impuestos, algunos creíamos que este recurso estaba en el cajón de los recuerdos y que aquello de la prestación personal ya no se estilaba. Tal vez tengamos que ponerlo en práctica también para el arreglo de las calles y carreteras de Tineo.

  De todas maneras, vengan ustedes a Tinio, conozcan este magnífico concejo y a sus buenas gentes. No se sentirán defraudados, aunque a veces nos duela lo que no se hace en él. Feliz año para todos y mi solidaridad con los trabajadores de la mina La Rasa.

 

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