23 jun. 2017

La magia de la lectura

Leer se lee poco y aún así la lectura tiene, para muchos, algo misterioso. Podría decirse que le atribuyen propiedades casi mágicas. ¿Un poco exagerado, verdad?

Digo esto pues más de una vez escuché aquello de que la lectura nos hace mejores personas. ¡Ojalá fuese cierto! Ser un gran lector o un lector de cuatro libros al año no tiene ninguna relevancia para determinar si esa persona es buena o mala. Ni siquiera para ese “hacernos mejores”.

Si esa afirmación fuese cierta no me explico cómo no somos voraces lectores.

La lectura me provoca momentos de placer. Con un libro en las manos soy capaz de alejar cualquier pensamiento hostil, me zambullo en él y no hay más. En otras ocasiones me siento identificado con la trama o alguno de los protagonistas y entonces lo leído y lo vivido se entremezclan.
Los libros me pueden estimular sentimientos de placer o rechazo ¿eso me convierte en alguien mejor o peor? Tengo serias dudas.

La lectura proporciona mejoras en la comprensión, en el vocabulario, en la ortografía, en la capacidad para el estudio… y seguramente muchas más cosas.

Permítanme un ejemplo cogido por los pelos: la publicidad. La publicidad nos condiciona para convertirnos en ávidos consumidores. Hay una relación directa entre publicidad, compra y satisfacción. Después podremos ofrecer sesudas interpretaciones psicológicas pero ¿el consumo nos hace mejores? Nos complace y ya está.

Los libros entran en otra categoría.

A los grandes lectores se les considera personas raritas que viven en un mundo paralelo. Hay lectores que leen aquello con lo que se identifican y les sirve para reafirmarse. Otros, por el contrario, leen libros antagónicos a su parecer con el mismo objetivo, reafirmarse. Estas situaciones se dan, sobre todo, con los ensayos u obras históricas.

Lo de los lectores de novelas es otro cantar. Apasionados de las novelas románticas, históricas o policíacas ¿reciben influencias distintas? Pues no sé. Allá cada uno.

Soy un lector heterogéneo. Intercalo en mis lecturas novelas policíacas desde siempre. De momento no me dio por la investigación criminal ni por el asesinato. ¿Soy mejor o peor persona por mis lecturas? Sinceramente no tengo ni idea.

Algunos no han leído un libro en su vida y son grandísimos seres humanos. Conozco personajes muy leídos que son unos verdaderos cabrones.

Leo en la prensa que el historiador francés Christian Ingrao realizó un estudio sobre el papel desempeñado por los intelectuales en la SS y demás organizaciones de exterminio de la Alemania nazi. Al parecer esa información ha escandalizado a los intelectuales franceses.

Vuelvo a lo mismo. Un intelectual puede ser un asesino sádico, nada se lo impide. Los conocimientos no son el antídoto de nada.

No me hagan caso. Cada lector sabe la influencia de sus lecturas en su vida. Yo lo único que les aconsejo, y perdón por la osadía, es que lean. Si eso nos hace mejores personas pues muy bien.

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19 jun. 2017

¿Calma chicha en el PSOE?

Las primarias y el congreso federal socialista están despachados. Todavía quedan refriegas en las federaciones y agrupaciones locales. ¿Hay paz? Ni hablar. Desde hace mucho tiempo el partido socialista anda a la gresca interna, esa que destroza, y en ella sigue.

Malos resultados electorales, cuadros y cargos públicos amortizados, gestores socialistas que dejaron las arcas públicas empufadas hasta las trancas, derechización, descontrol ideológico, falta de un líder respetado por todos, intromisiones de viejas glorias, defenestración - a las bravas - del secretario general… Cuando se llega a esa situación los ánimos se encrespan, los egos florecen y el sálvese quien pueda es la prioridad.

Tras el descoyuntamiento de Pedro Sánchez los militantes han pasado factura a unos cargos apoltronados y alejados de las bases. No ha sido la primera vez.

La verdad es que creí que los “golpistas”, en terminología de los “sanchistas”, lo tenían atado. Tras las experiencias previas – con Borrel y Almunia - y el tiempo que se tomó la gestora y Susana Díaz,  pensé que habían contado y recontado los votos. Pues no. Me equivoqué. Ahora entiendo lo que les pasa. Se lo tenían tan creído que los arrollaron. Si están despistados con su militancia qué no les pasará con los ciudadanos.

En las primarias se dieron con ganas. Sólo hay que ver las lindezas que se dijeron en las redes sociales. En algunos casos los “susanistas” utilizaron viejos y conocidos métodos de desprestigio, incluso metemiedos. Los “sanchistas” no se quedaron cortos y su apelación a la rabia y las tripas tuvo mejor acogida que la apelación al pasado. La fotografía de Susana Díaz con los diplodocus socialistas le hizo mucho daño.

Por cierto, no me gustaba ninguno de los candidatos en liza.

Una sin gancho alguno fuera de su tierra, en ella perdiendo cancha, y el otro funcionando a golpe de encuesta y adaptándose a la última que escuchaba. Díaz apostando por recuperar un pasado que no viene a cuento a esta altura del partido. Lo hecho, hecho está. Sánchez fue de David y le salió bien. Una vez más el carácter ácrata asomó en el PSOE.

Pedro Sánchez se ha reconvertido en izquierdista en cuatro días. Desde posturas liberales se ha escorado hacia planteamientos cercanos a Izquierda Socialista. ¿Es sincero su viraje? El tiempo lo dirá.

Me imagino que la imagen de Jeremy Corbyn tuvo algo que ver. Aún recuerdo a Zapatero y su emulación de Tony Blair. No sé yo.

Cuando terminen el proceso de elección de cargos comprobaremos si se producen cambios importantes a todos los niveles. Los que puedan quedar fuera, los “susanistas”, esperarán a los resultados electorales de municipales, autonómicas y generales. Si sale bien Sánchez continuará en relativa paz, en caso contrario se producirá una batalla despiadada y las bajas serán muchas, tantas que el PSOE podrá llegar al borde de la ruptura.

Se están jugando muchos garbanzos, algunas vidas muy regaladas y bien pagadas. Para muchos ciudadanos es mucho más que eso.

El PSOE ha sido un referente y el artífice de los grandes cambios en el país, con muchas luces y dolorosas sombras. El apoyo ciudadano a lo largo de los años no se merece el espectáculo bochorno que nos han deparado.

Actualicen el programa. Ilusionen. Demuestren que lo público y los ciudadanos les importamos. Despréndanse de los lastres: corruptos, malos gestores de lo público, mentirosos… y tal vez consigan recuperarse.

Tienen mucho que demostrar. Hoy no tienen crédito, están peor que el Banco Popular.

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18 jun. 2017

¡Y dicen que son defensores de los servicios públicos!

Los cargos institucionales dicen creer en los servicios públicos. Se les llena la boca ensalzándolos y se erigen en defensores de los mismos. Son pocos los que se atreven a proponer su recorte. Otra cosa bien distinta es lo que hacen en la práctica.

La fiebre privatizadora no es potestad de la derecha o de los liberales – lo digo cómo si no fueran lo mismo, pues lo son - la izquierda también se ha dejado seducir por ese canto. Y son estos últimos, los de izquierdas, los que se acogen a subterfugios para intentar disfrazar sus privatizaciones. Recurren a términos como externalización o, cuando quieren liar la cosa un poco más, nos hablan de gestión privada de un servicio que sigue siendo público. ¡Pues bien! Lo dicen tan convencidos que algunos se llegan a creer tal falacia.

Oigan, y no me estoy refiriendo a la administración central. Los ayuntamientos se están deshaciendo de todo. Perdón, están externalizando la gestión de gran parte de sus servicios.

Y no me refiero solo al agua, servicio que entre un puñado de empresas controlan la de casi toda España.

Podemos hablar de la recogida de basura y la externalización que están realizando algunos ayuntamientos asturianos, según hemos visto en prensa, con costes de 140.000 euros en uno y 50.000 en otro. Nos cuentan que con esa medida se mejorará el servicio.

Pues bueno.

Yo me pregunto: ¿no se puede mejorar desde la gestión municipal? ¿Empeoró el servicio? Si es así ¿cuáles fueron los motivos? ¿Se han planteado algún tipo de reorganización?

Los servicios de ayuda a domicilio la mayoría de los ayuntamientos los tienen privatizados. Al igual que eso que denominan de forma tan rimbombante Servicio Ajeno de Prevención de Riesgos Laborales, en las especialidades de Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial, Ergonomía y Psicosociología y Medicina en el Trabajo.

En este caso me pregunto: ¿la sanidad pública no podría cubrir estos servicios? Lo digo porque esto puede suponer 50.000 euros y al final lo único que hacen, o casi, es un reconocimiento médico anual al personal municipal.

Resumiendo: dinero para una mutua.

Los servicios de jardinería tampoco se libran. Un pequeño ayuntamiento los privatiza por unos módicos cincuenta mil euros, bueno, un poco más.

Podríamos hablar de los consistorios que contratan empresas para realizar actividades que corresponderían financiar a otros organismos e incluso de uno, hace pocos días, que decidió privatizar el servicio de gestión y organización de eventos culturales. Esa corporación va a gastarse 64.000 euros al año.
Sigo haciéndome preguntas: ¿alguna vez ese consistorio destinó una cantidad similar para actividades de la Casa de Cultura?

¿Quieren que hablemos de la ORA? La implantación de las ordenanzas reguladoras de aparcamiento en las pequeñas villas asturianas no tiene justificación. Hubo quienes dijeron que era para facilitar el aparcamiento y por eso se ponía un máximo de tiempo de dos horas de estacionamiento. Luego pasaron a cinco horas. Incluso han llegado a crear plazas  de aparcamiento en el centro del pueblo de forma gratuita, manteniendo la ORA unos metros más allá. ¿Me lo explican?

No se equivoquen, estos servicios privatizados han ido a parar a manos de multinacionales. Incluso me sé yo de un consistorio que permitió que esa multinacional ocupase, gratuitamente, locales públicos – ah, eso no estaba en el pliego de condiciones -.

No merece la pena que siga. Estas cuestiones no generan debate público, y no es de ahora.

Disfrácenlo, envuélvanlo, camúflenlo como les de la gana pero están privatizando los servicios públicos y los están encareciendo. Así de claro.

Otra pregunta, esta ya la última: siguiendo a este ritmo ¿a qué se van a dedicar nuestros ediles?

Permítanme que tome prestada una frase:

 “La privatización y la desregulación son una externalización por subcontratación de las funciones del gobierno democráticamente elegido en beneficio de las corporaciones empresariales cuya misión consiste en hacer beneficios”.

Es de George Lakoff en Puntos de reflexión, Manual del progresista.

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15 jun. 2017

Tañen a muerto

Tolón…tan…tolón…tan…El repique se mete en la cabeza. Tolón…tan…tolón…tan… Tocan a muerto. Tolón…tan…tolón…tan…Produce congoja. Al gris del día le ponen esta triste sinfonía. Tolón…tan…tolón…tan… ¿Dieron dos o tres toques finales? ¿Será hombre o mujer? No importa.

Las campanas de la iglesia, tanto tiempo en silencio, quieren volver a marcar la vida del pueblo. Han estado aletargadas y no se han dado cuenta que las cosas han cambiado.

Suenan a las doce, a las seis y sabemos que es esa hora no por ellas sino por quien marca el ritmo de nuestras vidas: el móvil.

Una hora después el redundante tañido prosigue. Tolón…tan…tolón…tan… No hay plañideras que esperen al muerto. No hay trajes negros, ni mantillas. Hoy la muerte es menos muerte. No escuchamos las campanas. Ya no envejecemos. Pasamos de la infancia a la madurez, la vejez está desterrada y la muerte… La muerte es cosa de otros, no nuestra.

El alzacuello vuelve a estar presente y acompaña, con su nota de color, la triste melodía campanera. Tolón…tan…tolón…tan… Retrocedo en el tiempo. Los recuerdos me sitúan en aquella época tan triste y gris como el sonido machacón del toque a muerto. Tolón… Las campanas anuncian un muerto, despiden a un vivo. Esta vez no lo hacen por mí. 

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13 jun. 2017

La donación de Amancio Ortega nos divide

La donación de equipos oncológicos a la sanidad pública por parte de Amancio Ortega ha supuesto una confrontación entre los ciudadanos. Esos 320 millones han provocado agrios enfrentamientos, insultos y desprecios entre partidarios y detractores en las redes sociales, medios de comunicación y lugares públicos.

Opiniones como la del chulesco Carlos Herrera, y otras de igual tipo, no me merecen ningún respeto.

Antes de seguir quiero decir que yo acepto esa donación. Lo contrario sería tonto. Desde luego no es cuestión de devolverla.

Dicho esto, continúo.

No voy a hablar de cómo Amancio Ortega se ha convertido en una de las personas más ricas del mundo. No voy a discutir sobre la deslocalización de sus empresas. No voy a opinar sobre sus impuestos o los de sus empresas. No voy a comentar si en sus fábricas hay o no explotación infantil. No voy a considerar si tiene su fortuna en paraísos fiscales o no. No voy a averiguar si tiene intereses en empresas sanitarias o no. No me voy a plantear si esta donación lleva pareja una desgravación fiscal o no.

Voy a dejar de lado todo eso y las demás cuestiones colaterales.

Pienso que los servicios públicos son buenos y necesarios. La sanidad, la educación, las pensiones, entre otros, son servicios públicos imprescindibles. Estos servicios tienen que ser financiados con los presupuestos generales del Estado y la fuente de ingresos más importante, con enorme diferencia, deben ser los impuestos directos.

En esto no tengo dudas.

Hay quienes argumentan que no hay dinero suficiente. No estoy de acuerdo. La confección de los presupuestos generales o autonómicos clarifica la importancia que se da a unas cuestiones u otras.

Puede que si alguien ha llegado hasta aquí se muestre en desacuerdo con esta opinión. Permítanme que les recuerde algo que sucedió hace unos días: la aprobación de los Presupuestos Generales para el 2017. El Gobierno para sacarlos adelante realizó enormes concesiones económicas al PNV, en mucha menor medida a Nueva Canarias y aún menos a Foro Asturias. Ese reparto no fue en función de las necesidades sociales, se realizó por necesidad e interés del Gobierno. Por lo tanto si no hay dinero para determinadas necesidades es porque el Gobierno decide gastarlo de otra manera. Los mismo es aplicable a los gobiernos autonómicos.

Hay quienes razonan que con los equipos donados se detectarán muchos cánceres y eso salvará vidas humanas. Cierto. Ahora se me ocurre una pregunta: ¿por su falta se pueden haber perdido vidas?

Quienes se manifiestan a favor de la donación de Amancio Ortega claman por más aportaciones de este tipo. No estoy de acuerdo. Amancio Ortega es multimillonario desde hace muchos años y hasta ahora nunca hizo ninguna donación de este tipo. En España hay muchos millonarios que no hacen donaciones. Y además, vuelvo al principio, los servicios públicos tienen que cubrirse con los presupuestos y no con la voluntad de uno o unos individuos.

Nuestra salud no puede estar a la espera de una donación particular.

Se achaca a quienes no les parece bien la donación que no piensan, que no pensamos, en los enfermos. Estoy totalmente en desacuerdo. Pienso en los enfermos, yo puedo ser cualquier día uno de ellos, y por esa misma razón quiero una sanidad bien dotada de personal y equipamientos.

Repito, quiero una sanidad pública cubierta por los presupuestos generales con dinero proveniente de los impuestos directos. No quiero que la salud de los ciudadanos dependa de la voluntad de algunos individuos.

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