20 nov. 2017

Pablo Bueno y la gravedad de lo minúsculo

Publicado en La Nueva España el 18 de noviembre de 2017

Teoría de supercuerdas, agujeros negros, información cuántica. ¿Les suena? A mi sí. Pues no sé porqué se extrañan. ¿Acaso no conocen a Sheldon Cooper? Les doy una pista: es el personaje principal de ficción de la serie The Big Bang Theory. Ahora muchos ya se habrán dado cuenta. Pues no le voy a hablar de Sheldon y sí de otro físico teórico, este real: Pablo Bueno. ¿Qué no le conocen? Ahora les cuento.

Pablo Bueno Gómez nació en Tineo en 1988, sí los registros son correctos – cómo dice él –. Inició sus estudios en el colegio público El Pascón, luego pasó al Verdeamor, IES Concejo de Tineo y se licenció en física por la Universidad de Oviedo. Hay que aclarar que fue premio fin de carrera.

Su pasión por la física surgió en segundo de bachiller influenciado por su profesora Consuelo Varela. Y eso que desde niño quería ser arquitecto. Al final la decisión resultó “ciertamente acertada”, asegura Pablo.

En física teórica realizó un máster, en la Universidad Autónoma de Madrid, y completó su doctorado, también en física teórica en el Instituto de Física Teórica UAM/CSIC.

Su carrera es corta en tiempo pero ya importante en cuanto a trabajo. Ha colaborado con algunos de los mejores físicos teóricos del mundo y ya pasan de 25 el número de artículos publicados en revistas internacionales de física. No les voy a explicar que tratan de temas como el entrelazamiento cuántico, la holografía y los agujeros negros, pueden imaginar el motivo: The Big Bang Theory no da para tanto.

Esperen un momento que aquí no se acaba la cosa.

Ha impartido conferencias y seminarios científicos en instituciones y congresos internacionales. Tantos que ya no sabe ni cuantos.  Y por si esto fuera poco tiene una “vena divulgadora”. Junto a José Luis Crespo ganó el V Concurso Nacional de Divulgación Científica del CPAN (Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear) con un vídeo sobre la termodinámica de los agujeros negros.

Les aseguro que todo esto me supera.

Para ir adquiriendo conocimientos sobre estos temas tendré que acercarme al canal “Quantum Fracture”  de YouTube del que Pablo es el principal asesor científico y que actualmente cuenta con más de 600.000 suscriptores.


En estos momentos trabaja como investigador postdoctoral en la universidad “KU Leuven” de Lovaina (Bélgica). Allí está realizando investigaciones en física teórica de altas energías, relacionadas con la teoría de supercuerdas, agujeros negros o la información cuántica. Compagina esa labor investigadora con una pequeña carga docente, lo que le supone dar clases en el grado o el máster en física.

No me queda más remedio que pedirle que me aclare cuál es su campo de investigación. “Soy un físico teórico de altas energías, lo que quiere decir que me dedico más bien a investigar fenómenos a escalas muy pequeñas, aunque también trabajo en asuntos de gravedad, que podrían ser relevantes a escalas cosmológicas”.

Bien, pues que quieren que les diga: me desborda.

Hasta llegar a Lovaina realizó un largo periplo. Estuvo en el DESY (Sincrotón Alemán de Electrones, el mayor centro de investigación alemán de física de partículas, con sedes en Hamburgo y Berlín). Recaló en el CERN (la Organización Europea para la Investigación Nuclear, el mayor laboratorio de física de partículas del mundo con sede en Ginebra (Suiza). Pasó por el Instituto Perimeter de Física Teórica (un instituto de investigación independiente dedicado a cuestiones fundamentales en física teórica, ubicado en Waterloo, Canadá). También recaló un tiempo en la universidad de Ámsterdam.

Pablo Bueno lo tiene asumido: “La carrera investigadora en España, sobre todo en disciplinas como la física, suele involucrar pasar, al menos, unos cuántos años fuera haciendo postdocs (postdoctorados). En mi caso habría tenido que salir igualmente si la crisis y los recortes no hubieran sido tales”.

Como hemos visto Pablo está recorriendo algunos de los centros de investigación más importantes del mundo.

Sus expectativas de futuro pasan por continuar en la investigación y si es posible encontrar una “posición permanente” de profesor en alguna institución o Universidad. En algún momento le gustaría volver a España. La cuestión no le apremia, quiere seguir aprendiendo. Es demasiado joven y le queda camino por recorrer.

Ahora se encuentra inmerso en el proceso de envío de solicitudes de postdocs, que tiene lugar cada otoño a nivel mundial en el área en la que trabaja. En unos meses sabrá a dónde se irá en octubre de 2018.

Pablo Bueno Gómez apuesta por la enseñanza pública, “a pesar de las dificultades que ha vivido últimamente. Mi experiencia es que la preparación que recibí en Tineo primero, y en la Universidad de Oviedo después, no tiene mucho que envidiar a la de las más selectas universidades del mundo”.

Tiene claro que se puede mejorar en muchos aspectos y que en los últimos años ha empeorado notablemente. “Desde mi punto de vista, una educación pública, gratuita y de excelencia debería ser uno de los pilares principales de cualquier estado moderno”.

Y todas estas cosas las dice este joven que está trabajando en alguno de los mejores centros de investigación de física del mundo. Algo sabrá ¿verdad?

Pablo lee, mucho y variado. Le pregunto por ello y me clasifica sus lecturas en tres grupos: libros de placer, libros informativos y libros de estudio.

Una vez más me demuestra que tiene una mente analítica, científica.

Les cuento como ve él esto de la lectura: “Intento intercalar lecturas de los tres tipos. Entre los primeros incluyo novelas que le leo por entretenimiento; en el segundo, libros que me proporcionan información relevante sobre el mundo - y me pone ejemplos – (un libro sobre la primera guerra mundial o sobre economía); los terceros son libros de los que quiero estudiar alguna parte (posiblemente física o matemáticas).

Lo dicho, él es un científico y yo no.

Un momento, un momento, no se piensen que todo su tiempo lo dedica al estudio. Le gustan los deportes y no solo para verlos. Practica el tenis, baloncesto y el fútbol sala de forma habitual y también encuentra tiempo para ir al gimnasio. Es aficionado del Oviedo. Sale con los amigos - repartidos por el mundo - va al cine, escucha música y viaja. ¡Que no se me olvide! visita a su novia frecuentemente en Suiza donde reside.

Ah, y como aún le queda algo de tiempo sobrante empezó la carrera de economía por la UNED.

Les confieso que estoy acomplejado. ¡¡Y me quejo yo de no tener tiempo suficiente!!

Sigue la actualidad política nacional e internacional. Es más, no descarta algún día dedicarse a ella, eso sí,  antes prefiere desarrollar y asentar su carrera profesional.
Si algún político lee estas líneas estará ya pensando en ficharle. Desde luego no les vendría mal.

Le pregunté si conocía a Sheldon Cooper, su respuesta fue:”Sí, conozco a Sheldon. Cuando pretendo que alguien se sitúe un poco sobre a qué se dedica un físico teórico les digo que comparto profesión con Sheldon y Einstein, solo que yo no soy tan friki como Sheldon ni tan listo como Einstein”.

No me queda más que añadir, aunque quién sabe si un día le veremos como presidente del Gobierno. Hasta ese momento seguirá investigando sobre la teoría de supercuerdas, los agujeros negros, la información cuántica o esas cosas de las que no tengo ni idea.

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12 nov. 2017

Isaac Tamargo, el gen curioso

Publicado en La Nueva España el 11 de noviembre de 2017

“Las proteínas son más fáciles de entender que los humanos”. Pues no tengo argumentos, ni conocimientos, para afirmar o negar una opinión tan categórica. Aunque bien pensado las personas sí que somos difíciles de entender.

Me lo dice quien sabe mucho de proteínas, Isaac Tamargo Gómez (1994). Lo nacieron en Suiza, donde trabajaban sus padres, pero a los dos meses ya estaba en Tineo.


Hacía tiempo que no lo veía. Quedamos para tomar una cerveza y charlar. Tras los saludos vislumbro como es Isaac: “La curiosidad es una de las cualidades de las personas”. Toda una declaración de principios.

Isaac Tamargo realizó sus estudios en el colegio Verdeamor, el IES Concejo de Tineo y la Universidad de Oviedo.

Todavía no lo he dicho, es biólogo y ha realizado un máster de biomedicina y oncología molecular. En la actualidad está realizando su tesis doctoral y trabaja en los laboratorios de Carlos López Otín (Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo) y de Guillermo Mariño García, en el laboratorio de Autofagia y Metabolismo del FINBA (Fundación para la Investigación e Innovación Biosanitaria de Asturias). Es becario compartido por ambos investigadores y los dos dirigen su tesis que trata de los procesos de autofagia, cáncer y envejecimiento. Para la realización de la tesis recibió una beca de retención de talentos puesto que tiene uno de los mejores expedientes académicos de Asturias.

Todos conocemos a Carlos López Otín y sabemos que es uno de los investigadores más importantes  sobre el cáncer, no me resisto a preguntarle por él. “Me cambió la vida. Me dio clase en segundo y me puse las pilas. Es un científico reconocido a nivel mundial pero es humilde. Es muy cercano, ayuda a todo el mundo y se preocupa por los alumnos”.

Habla con respeto y admiración de Otín y de Guillermo Mariño.

Refiriéndose a los “Otines” (discípulos de López Otín), recalca que entre ellos no son competitivos, son un equipo en el que no todos van en la misma dirección pero se ayudan.

La conversación sigue por el camino de la investigación.

Su trabajo no está sujeto a horarios. “La investigación no dura ocho horas, siempre le das vueltas a las cosas”. En su caso llega al extremo de tener una libreta, negra por más señas, al lado de la cama ya que muchas noches la necesita para anotar lo que se le ocurre.

Esto sí que es llevarse el trabajo para casa.

“Me gustan los retos, no sólo como investigador sino también cómo persona”. Las convicciones están claras. Tan claro que investiga “para ayudar a la gente, no trabajo para hacerme rico”.

Las inversiones en investigación en la Universidad de Oviedo, en España, no son equiparables a otras universidades y países. “Trabajamos mucho y muy bien pero no podemos ser competitivos con otros laboratorios. Esas deficiencias, las económicas, las suplimos con esfuerzo”.

Está visto que la existencia de investigadores en España es fruto del esfuerzo individual y no de una planificación. ¡Seguimos infravalorando su importancia!

El tiempo pasa y la charla se alarga gratamente.

“Cada persona tiene que buscar su motivación, por eso unos llegan y otros no. Si te falta motivación al final no llegas”. ¿Y a ti dónde te gustaría llegar? No necesita pensarlo: “a cronificar el cáncer, hacer del cáncer una enfermedad común”. Así sea.

Abunda un poco más en la explicación: “Lo que me parece difícil de creer es que estemos vivos. Células que se mueren, genes que se transcriben… somos más complejos de lo que parecemos. Al vivir más años tenemos más tiempo para generar algún tipo de cáncer”.

Está visto que el tiempo mata.


Isaac Tamargo cree que las líneas de investigación sobre el cáncer tienen que ir hacia la búsqueda de tratamientos que sustituyan, por ejemplo, a la quimioterapia. Insiste en que no se trata de frenar el envejecimiento: “no queremos llegar a la inmortalidad, queremos que la población viva mejor”.

La investigación le apasiona, aunque también está cargada de frustraciones. Eso sí, se rehace rápidamente. No se permite el desánimo. “Cuando saco adelante una investigación la satisfacción es muy intensa”.

A lo largo de la conversación intenta explicarme varios conceptos de forma muy pedagógica. Le pido que lo deje, soy caso perdido. Lo que para él es sencillo resulta muy complejo para mí. Me pide mi libreta e intenta ser aún más esclarecedor para que entienda el ADN. Escribe con una letra pequeñita y apretada. ¿De tanto estudiar lo minúsculo – pero muy importante - le habrá encogido la letra?

De cara al futuro desea poder seguir estudiando con otras “mentes potentes” durante una temporada fuera de España y luego volver. Con el tiempo quiere dar clases y seguir investigando en su propio laboratorio con sus líneas de investigación.

Isaac demuestra gran sensibilidad y preocupación por los demás. Sus padres también están muy presentes. Agradece a su padre el haberle despertado su curiosidad por las cosas.

Y sí, tiene tiempo para el ocio. Sale con su novia y amigos, lee el periódico todos los días para estar informado y no perdona un periódico deportivo. Le gustan los cómics, los manga y Mortadelo y Filemón – aquí coincidimos-. Gustos variados.

Me recuerda que en la biblioteca de Tineo se fraguó parte de su expediente.

Hablamos de la enseñanza y se muestra defensor de la pública, que tan buenos resultados ha dado en su caso.

Pero esta aproximación a Isaac Tamargo estaría incompleta si no mencionase su gran afición: el futbolín. Cómo lo oyen. Es tal su pasión por el futbolín que se dedica a él profesionalmente. Y no lo debe hacer mal ni mucho menos. El año pasado quedó en cuarta posición en el campeonato de España. Ahí es nada.
Les confieso que cuando me lo dijo solté una enorme carcajada. Ni en un millón de años me lo podría figurar.

Fue un reencuentro muy grato. Me gustó escucharle con tanto convencimiento y pasión.

Al despedirnos me dijo: “Aunque nos separa la edad y seguramente muchas cosas hay algo que nos une: Mortadelo y Filemón”.

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5 nov. 2017

Noelia Bueno, filósofa para la vida


Publicado en La Nueva España el 4 de noviembre de 2017

¡A mí se me tenía que ocurrir preguntar si la filosofía sirve para algo! “Servir entraña una idea de utilidad… Y no todo se trata de utilidad, sino que las cosas pueden tener otros sentidos, distintos de ser útiles”.

Quien me responde es Noelia Bueno Gómez, que aunque la nacieron en A Fonsagrada (1984) es tinetense desde los tres años.

Para que me quede claro sigue la explicación: “Filosofar es articular la propia voz y posicionarse yendo al fondo de las cosas. La filosofía inquieta, desazona social y políticamente, tiene el efecto de la crítica. Puede ser mordaz, irónica y algo provocativa”.

Noelia Bueno estudió en los colegios públicos El Pascón y El Verdeamor y después en el IES Concejo de Tineo. El siguiente paso fue la Universidad de Oviedo en la cual obtuvo la licenciatura en Filosofía. En esa universidad realizó un Máster en Estudios Sociales de la Ciencia y su tesis doctoral. Completó su formación inicial con estancias en las universidades de Lovaina, Frankfurt  y Autónoma de Madrid.

Volvamos a esto de la Filosofía.

“Tampoco creo que la Filosofía enseñe a pensar, sino que porque pensamos, filosofamos”. ¡Qué equivocado estaba! Oyendo lo que se oye pensé que éramos todos filósofos, o casi.

Quiero encontrar explicaciones a este mundo, al hombre de hoy y se las pido a Noelia como filósofa. Por fin voy a entender muchas cosas. “No creo que la Filosofía pueda explicarlos”. Mi gozo en un pozo. “Creo que su trabajo [el de la Filosofía] es más bien poner al mundo, y al hombre, constantemente en cuestión para estimular la autocrítica. Necesitamos pensarnos de nuevo a cada poco”.

¿Estaré en edad de repensarme? Noelia está complicando mi zona de confort, cómo se dice ahora.

La pregunta es obligada: ¿Cómo llegaste a la Filosofía? “Me gustaban las Humanidades y quería ser periodista o escritora y no había facultad de periodismo cerca de Tineo. En segundo de Bachillerato tuve un buen profesor de Filosofía, Demetrio, que me enseñó de que iba eso. Me entusiasmé. Después ni periodismo ni nada, Filosofía”.

Pasamos a cuestiones más cotidianas.

¿Enseñanza pública o privada? “Pública. Realicé mis estudios en la pública y siempre lo consideré una riqueza. En Tineo íbamos a la escuela todos juntos, los hijos de unos y de otros. Convivíamos dentro y fuera. Me puedo imaginar la situación que hubiera generado en el pueblo un colegio distinto, caro, más elitista, accesible solo a algunos. Sería una injusticia, una fuente de problemas y de disgusto social, de segregación y de discriminación”.

Más claro imposible.

Tras terminar su tesis doctoral la falta de trabajo, y de perspectivas, la obliga a salir de España. Consiguió una beca en Bratislava (Eslovaquia) y allí estuvo un año. Las condiciones eran muy austeras pero reconoce que la Academia Eslovaca trabaja con rigor y dedicación. Las cosas le fueron un poco mejor en Gotinga (Alemania). Desde allí pasó a la Universidad de Innsbruck (Austria). En esta última trabajó dos años como profesora ayudante y posteriormente consiguió un proyecto de investigación propio.

Ahora trabaja en la influencia cultural de la tradición cristiana en la experiencia actual del sufrimiento (sobre todo desde la óptica ascético-mística femenina católica).

Doy un salto y no resisto la tentación de preguntarle por el “tema” de Cataluña.

“Es un tema complejo. Desde luego, existe el derecho a la autodeterminación de los pueblos; este derecho se refiere a los pueblos colonizados por otros. ¿Es Cataluña un pueblo con derecho a autodeterminarse?”
Sigue argumentando: “Las leyes, las constituciones y las organizaciones políticas deben estar al servicio de los ciudadanos, y no al revés. Por eso encuentro una injusticia la idea de servir a la patria, pienso que es al revés, la patria está para servir a los ciudadanos y cualquier servidumbre que demande la patria o el país es sospechosa”.

Llegados aquí respiro profundamente. Pues sí que tiene las ideas claras Noelia.

Continúa matizando: “Si Cataluña va a servir mejor a sus ciudadanos siendo un país independiente, quien así lo crea debe justificarlo muy bien, desarrollar un buen proyecto de futuro y convencer a los catalanes y también a buena parte de los españoles”.

Casi lo que hemos visto.

Insiste en que la cuestión no es urgente “porque no hay un Estado represor que esté amenazando los derechos humanos de una minoría”. No ve al Estado español reprimiendo a los catalanes por ser catalanes, pero al existir esa tendencia al independentismo piensa que no se puede ignorar o pasar por alto.

Merece la pena seguir escuchándola.

“Los sentimientos patrióticos son parte del conglomerado que históricamente se ha generado en torno al Estado-nación, que es un tipo de organización política con fecha de nacimiento y seguramente con fecha de defunción…Es curioso que se trate de argumentar contra el nacionalismo (catalán o español) con más nacionalismo (catalán o español)”.

El tema da para mucho, pero lo dejamos aquí.

Noelia sigue siendo una gran lectora. “Siempre estoy rodeada de libros…eso lo sabes bien tú, que fui “clienta” fiel de la biblioteca durante mi infancia y juventud en Tineo. Soy un ratón de biblioteca. Viví mucho a través de los libros desde muy pronto, pero en cierto modo una se desencanta un poco (y está bien que así sea). No se puede mirar el mundo a través de los libros, hay que mirarlo sin filtros, y verlo con otros sentidos, no sólo el de la vista”.

Era muy pequeña y todas las semanas, al menos un día, aparecía por la biblioteca de Tineo para coger libros. Siempre muy educada y amable. Era ya una gran lectora.

¿Intención y ganas de volver para España, a Asturias? Sí. Ojalá pueda.

Así quedó la cosa. Unos días más tarde me confirmó que acababa de obtener una plaza de ayudante doctor en la Universidad de Oviedo.

Escuchando a Noelia me doy cuenta de la enorme barbaridad que es relegar la filosofía en la educación y en la vida.

Bienvenida a casa Noelia.

P.D. Hablamos antes de la “proclamación” y con el tema de Cataluña preferí dejar su opinión de aquel momento.

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28 oct. 2017

Daniel Prieto, un juez de órdago


Publicado en La Nueva España el 28 de octubre de 2017

Tiene en sus manos los que se consideran los bienes más preciados de las personas: la libertad, el honor y el patrimonio. Es juez. Es de Tineo. Es Daniel Prieto Francos (1987).

Conozco a su señoría, a Daniel, desde siempre. Niño y hombre prudente. De carácter sosegado, lo cual no quiere decir desapasionado. Según entendemos los que lo conocemos es una buena persona.

No se siente poderoso. En el día a día hace su trabajo y no piensa en eso: “cuando tienes una comparecencia para prisión es otra cosa, ahí palpas aún más la responsabilidad, no el poder”. Inmediatamente aclara que los jueces de instrucción no pueden meter en la cárcel a nadie a no ser por petición del ministerio fiscal o la acusación particular.

Daniel Prieto realizó sus estudios en el Colegio Verdeamor y en el IES Concejo de Tineo. Sus apetencias iniciales se dirigieron hacia la Historia y la Filosofía. Así, en 2004, logró el segundo Premio de las III Olimpiadas de Filosofía, organizadas por la Sociedad Asturiana de Filosofía. El título del trabajo que presentó, publicado posteriormente, fue “Democracia y Socialismo: un intento de clarificar sus conceptos y relaciones”.

Al final se decantó por el Derecho, elección marcada, un poco, por criterios utilitarios. Los estudios los realizó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo.

El juez Daniel Prieto lo tiene claro: “La educación pública no estropea a nadie”.

Su carrera ha sido meteórica. Finalizó los estudios y en diecinueve meses preparó el examen a la judicatura y lo aprobó. Eso sí, menos de siete u ocho horas diarias de estudio nada. Permítanme una aclaración: la media es de cuatro o cinco años de preparación para presentarse a esas plazas.


Su primer destino le llevó a Torrelavega (Cantabria). En esta comunidad fue coordinador de Jueces para la Democracia. Estuvo poco tiempo, dos años, después le trasladaron a Cataluña, a Igualada, donde permaneció solamente tres meses. En la actualidad ejerce en Cangas del Morrazo (Pontevedra).

Daniel Prieto es uno de los jueces más jóvenes de su promoción y le espera una larga carrera. ¿Hasta dónde quieres llegar? “Cómo a todos los jueces, creo, me gustaría acabar en el Supremo”. Una pequeña parada y prosigue “pero eso es muy complejo”. ¿Por? Cambia de conversación y se ríe. Lo dejamos así.

Le pregunto, faltaría más,  por los problemas de la judicatura: “La escasez de medios. Si nos comparamos con el resto de Europa no llegamos ni a la mitad de los recursos que ellos tienen”.  Sigo con el tema. Vale, pero los ciudadanos creemos que la Justicia es muy lenta. No duda en la respuesta: “No es lo mismo los pleitos más sencillos, nada mediáticos ni políticos, que otros que están en la mente de todos. Esos procedimientos, los que conocemos a través de los medios de comunicación, son complejos y su instrucción es muy complicada. La precariedad logística se nota aún más en esos casos. A todo esto hay que añadir que los grandes despachos de abogados involucrados en estas causas pueden llegar a complicar aún más los procesos”.

No hay más preguntas en este sentido, señoría.

El juez Prieto quiere aclararme las cosas: “Tienes que tener en cuenta que el sistema es garantista y eso ralentiza la marcha del proceso. No tienes que olvidar que la Justicia tiene que ser ejemplarizante, igual y garantista”. Se lo cree y se le nota.

Sigo poniendo pegas a la lentitud judicial. Él continua en plan didáctico y explicativo: “Te voy a poner un ejemplo: cada comunidad autónoma trabaja con un sistema informático distinto, así es muy difícil acceder a documentos procesales lo que ralentiza los juicios”. Y por esos caminos anduvimos un rato más.

Es un hombre bien informado. Sigue de cerca la actualidad social y política y sus opiniones están bien fundamentadas. Es un joven juez atento a lo que sucede a su alrededor.

Sí, también hablamos de Cataluña pero eso se queda bajo secreto sumarial. Puedo afirmar, sin cometer perjurio, que lo tiene muy claro, legal y personalmente.

Pero el juez Daniel Prieto tiene otros intereses.

A Dani, así le llamamos todos en Tineo, le encanta salir con sus amigos a tomar un vino y si puede ser lo acompañan de una cena. No desdeña una conversación con cualquier vecino y tampoco una partida de mus. ¿Qué tal juegas? “Soy un gran jugador”. Suelta una risotada. No es difícil verle jugar en un bar de Tineo.

Discúlpeme señoría pero lo voy a hacer público: a Daniel Prieto Francos le gusta la poesía. El juez Prieto Francos es una persona sensible, en lo personal y en lo social, tal vez por ello tiene especial predilección por el poeta Ángel González. En esto de la literatura tiene otro ídolo: Gabriel García Márquez. Ha releído en varias ocasiones Cien años de soledad.

Otra de sus pasiones es la música clásica. La ópera y especialmente Beethoven encabezan sus preferencias.

Su señoría se despoja de la toga cuando viene a su pueblo y sigue siendo el Dani de siempre. Su trato afable está recubierto por la sensatez y eso le hace ser una persona cercana. Estoy seguro de que su responsabilidad, su compromiso social y firme sentido del servicio público hacen de él un buen juez. Tal vez un día lo veamos en el Supremo.

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18 oct. 2017

El día que no salió el sol


Publicado en La Nueva España el 18 de octubre de 2017

Levanto la persiana. Abro la ventana. Aún es de noche. Hay algo diferente, la oscuridad es distinta. Es más densa y de colores. Miro hacia las farolas y su luz es más tenue. Me llega el olor. Intenso. Se me pega al paladar. Madera, sabe a madera, a madera quemada. La habitación, la casa entera se llena del olor a leña calcinada.

Enciendo la radio y al mismo tiempo entro en las redes sociales. Los incendios siguen devorando los montes del suroccidente asturiano. Una vez más el fuego nos engulle.

Las horas van pasando y el cielo se tiñe de colores que le son extraños: amarillos, anaranjados, ocres. Colores desvaídos, cenicientos. El sol no se ve por ninguna parte.

Las gentes, las casas están ahumadas. Los coches están recubiertos por una fina película de polvo que es casi hollín.

Llega el mediodía y siguen siendo necesarias las luces. Tengo la lengua pastosa. La luz en la calle es tan irreal que hasta da un poco de miedo.

Las noticias son alarmantes. Los fuegos siguen devorando hectáreas. De momento hay suerte y por estas tierras no hemos tenido ningún muerto ni herido grave.

Los bomberos siguen enfrentándose a un adversario más poderoso y cruel, pero ellos no se arredran. Las gentes de los pueblos se afanan también en defender su vida, lo suyo, su casa y su hacienda. Algunos cabrones han decidido joderles.

No sé quienes son los culpables, solo sé que una vez más se repite este drama.

¿Tendrá algo que ver la actual ley de montes? ¿La supresión de los acotamientos? ¿El cambio climático? ¿La escasa o nula limpieza de los bosques? ¿Qué los montes ya no son un recurso importante para los pueblos? ¿El despoblamiento? Y así podría seguir.
Tal vez estos, y unos cuantos más, nos puedan llevar a entender este mal endémico.

Hay quien recurre a los trastornos de conducta de algunas personas para explicar muchos de los incendios. No digo yo que  no para unos pocos, pero si lo reducimos solo a eso mal vamos.

El suroccidente asturiano una vez más es castigado. La mayoría, según nos dicen, son provocados. ¿A quién o quienes beneficia? Si se descubre tal vez se encuentre a los culpables.

La tarde avanza y la oscuridad hoy es más oscura. Sé que tampoco veré la luna. Miro hacia el cielo y espero que una gota me anuncie la llegada de otras muchas. Me iré a la cama con un regusto muy amargo de boca.

Tal vez recuerde el día de hoy como el día que no salió el sol.

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