9 ago 2026

Conozcan Tineo

 


 

  No, Tineo no está tan lejos y, sin embargo, sigue siendo un concejo desconocido para muchos asturianos. A partir de hoy La Nueva España dedicará una sección a las cosas, aconteceres y sucedidos de este gran concejo, y eso es literal ya que es el segundo en extensión de Asturias. Antes de que vayan leyendo noticias sobre este municipio quiero, para los que lo desconozcan, darles unas pinceladas sobre él.

  La población asciende a unos 8 700 habitantes, repartidos en 340 pueblos, con lo que ya se hacen una idea de la dispersión a lo largo de sus 540 kilómetros cuadrados de extensión. Por seguir con la población no se extrañarán sí les digo que es muy envejecida, una característica que comparte con todo el suroccidente, y una emigración muy elevada, que no viene de ahora, ya desde el último tercio del siglo XIX la sangría ha sido constante.

  Hasta hace no mucho las minas de antracita y la térmica de Soto de la Barca ocupaban a muchos trabajadores, esos tiempos han quedado ya en el olvido. La ganadería fue, y sigue siendo, un pilar en la economía local. El otro gran apoyo económico es el polígono industrial de La Curiscada. Entre una y otro Tineo sigue adelante. Esto les puede parecer algo sin demasiada importancia, pero la tiene y mucha. Tanto los empresarios del polígono como los ganaderos han desarrollado sus proyectos con gran esfuerzo, como todos, pero también con muchos inconvenientes. El principal es, pues sigue siendo, el de la comunicaciones. Tineo carece de una vía rápida que nos conecte con el centro de Asturias, la autovía Oviedo-La Espina lleva 25 años de retraso y los que le quedarán. Ah, no tenemos tren, tampoco tranvía. Los servicios públicos han mejorado, pero las gentes de esta tierra siempre han ido por delante de las administraciones, incluida la municipal. No se trata de recordar los problemas y vicisitudes, si no de resaltar el empuje ciudadano en un concejo considerado «tan lejano y aislado», y a pesar de las trabas psicológicas, las han superado y tanto la ganadería como las industrias familiares, la mayoría, siguen adelante.

  Tineo tiene, como no, una larga historia que en gran parte estuvo vinculada al Camino de Santiago. Les recuerdo que el rey Alfonso IX dictó, en 1222, que Tineo y el Monasterio de Santa María la Real de Obona eran paso obligado hacia Santiago. En el siglo XIII se fundó el convento de San Francisco, del que se conserva el templo que hace las veces de iglesia parroquial. Podría hablarles del dolmen de Merillés, de varios palacios, de los hórreos y paneras, de los vaqueiros de alzada, grupo social marginado que hasta en las iglesias ponían una viga en el suelo, atrás del todo, para que no la traspasasen, o de los personajes más relevantes que parieron en este terruño. En este último apartado siempre hago referencia a tres personas que trascendieron nuestras fronteras: el Conde de Campomanes, Rafael del Riego y José Maldonado. Hubo más, pero este trío tuvo, cada uno en su momento, una gran importancia e influencia, en el caso de los dos primeros incluso a nivel europeo.

  La orografía del concejo, aunque montañosa, no tiene grandes elevaciones. Ríos y bosques configuran el paisaje, que alterna con los prados dedicados al pasto. La caza y pesca tiene un gran predicamento entre los autóctonos. Para los que gustan de placeres más relajados y menos sangrientos hay sendas que descubrir y en otoño los bosques son agradecidos y proliferan las setas.

  No puedo dejar de mencionar la gastronomía: potaje de berzas, embutidos y el rey por estas latitudes es el chosco, ese embutido sabroso del que se aprovecha todo.

  Tineo tiene dos pueblos que han obtenido el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias: Tuña y Navelgas, ambos merecen, sin duda, una visita.

  El Concetsón (Concechón), como se denominaba también al concejo por su enorme extensión, merece muchas más explicaciones, pero no es este el momento. Yo les propongo otra cosa, lean lo que puedan sobre Tineo y ,sobre todo, acérquense a nosotros, verán que es un territorio que hacen grande y hermoso sus gentes. Cuando lleguen a la villa, por favor, no se queden en la calle principal. Por la parte de atrás del Ayuntamiento, subiendo un poco, se encuentra el barrio de Cimadevilla o Picos de Villa. Mantiene un trazado de hace doscientos o trescientos años. En él podrán visitar la Iglesia de San Pedro y visitar una pequeña exposición-museo de esculturas religiosas muy interesante. Un poco antes se encuentra el Palacio de los García de Tineo del siglo XII-XIII, hoy Casa de Cultura. El barrio destaca por sus casas tradicionales, algunas de ellas conservan galerías o corredores de madera que tienen su origen en el siglo XVII y XVIII. Se sorprenderán por el número de hórreos y paneras que conserva. Es visita obligada, no se lo pierdan.

  En este mes tienen una disculpa, diría que casi obligación, para acercarse a Tineo: las fiestas de San Roque. Esta tradicional fiesta se celebra entre el 13 y 18 de agosto, tienen especial relevancia los días 15 y 16 que se celebra en el Campo de San Roque, prao emblemático para los tinetenses. En esos dos días las familias y amigos se reúnen en el campo para comer, cenar y divertirse. Una fiesta tradicional en toda regla. Serán bienvenidos.

  Espero que haya más oportunidades para contarles cosas de este Concetsón. Vengan a conocerlo.

 

                                                                                 Santiago Pérez