7 may 2026

El detective sin nombre vuelve

 



  Hay personajes que forman parte del acervo de muchos lectores, me refiero al detective sin nombre creado por Eduardo Mendoza. Han pasado once años desde su última aparición y ya teníamos ganas de reencontrarnos. Ha vuelto a poner en marcha sus dotes detectivescas en La intriga del funeral inconveniente, título muy clarificador.

  Todo comienza con un funeral de un desconocido al que asiste un tipo que quiere ser periodista y al que le encargan la necrológica. Se la publican y se lía. Este es el comienzo de una intriga e investigaciones disparatadas en el que no faltan los enredos financieros.

  El humor es clave en esta novela, al igual que en gran parte de la obra de Mendoza. No se queda ahí, refleja la sociedad barcelonesa con ironía y un punto de mala leche que viene muy bien. Las situaciones en las que se ven involucrados los personajes resultan humorísticas por ridículas, o viceversa. Podemos decir, para resumir, que es una novela negra con humor.

  Eduardo Mendoza es uno de los grandes retratistas de la ciudad de Barcelona. Sus personajes se mueven por sus calles y alternan las zonas pijas con las más marginales. Los desarrapados siempre tienen su espacio en esa Barcelona mendoziana. Son personajes que practican la amistad y la «honradez» de forma más sincera que los pijos poderosos.

  Otra de las características de su obra son los nombres de los personajes. El autor ha reconocido muchas veces que los personajes no avanzan hasta que no les encuentra el nombre apropiado. Una vez más se puede comprobar en La intriga del funeral inconveniente que los nombres dan entidad a esos personajes, así tenemos a Ramoncito Valenzuela, Manolito el Sentencioso o el Tigre Malo. Entre los personajes no podía faltar Cándida, hermana del detective sin nombre, a la que la vida no la trató demasiado bien, vamos, que la maltrató, y aún así sobrevivió. Llega a convertirse en un personaje entrañable.

  Soy un admirador de Eduardo Mendoza desde que leí La verdad sobre el caso Savolta. Un inciso. Se trata de una novela policíaca ambientada en Barcelona entre 1917-19. Pistolerismo empresarial y conflictos entre obreros y patrones alrededor de una trama de corrupción y asesinatos. Un novelón. Se lo recomiendo si no lo han leído. Una de las mejores novelas del siglo XX en España, para mí, desde luego.

   La intriga del funeral inconveniente empezó, para mi gusto, un poco más floja de lo que esperaba, pero fue cogiendo ritmo, o yo se lo cogí. El detective sin nombre aparece bien avanzada la trama y con su llegada el humor y la ironía coge carrerilla. Es un personaje tan definido que tiene vida propia y llena las páginas de sonrisas. No se trata de una novela para desternillarse, pero no te quitas la sonrisa, a lo cual ayuda mucho la ironía que se gasta Mendoza.

  Perdonen, pero hoy les voy a contar menos que otros días, no se cuentan las obras de Eduardo Mendoza, se leen.

  Hablando de ironía, imagino que se habrán enterado de la que se montó por unas declaraciones que realizó Eduardo Mendoza en relación con el Día del Libro y la Diada de Sant Jordi en Cataluña. El escritor dijo que debía denominarse Día del Libro y afirmó que el santo «no tiene nada que ver con los libros ni con los escritores». ¡Menuda liaron algunos! Hubo hasta quienes propusieron no comprar sus libros e incluso quemarlos públicamente. Los ideólogos de tan infame propuesta fueron nacionalistas catalanes, que muy incultos y poco leídos deben de ser. No es que fuera una ironía, que lo fue, pero al mismo tiempo una verdad como la catedral de Barcelona.

  Al hilo de esto último he visto con asombro y perplejidad como en Asturias hay quienes propusieron, creo que desde hace dos años, que el Día del Libro en Asturias pase a denominarse San Xurde y en vez de regalar un libro y una rosa aquí se regale un libro y una rosca, eso sí, puede ser dulce o salada. Perdonen, pero ¡manda bemoles!. Me parece a mí que la religión, cualquiera, y los libros no casan demasiado bien. No deja de ser una copia mala de lo que se hace en Cataluña y con un pretendido carácter nacionaliegu que nada tiene que ver con Asturias ni con los libros.

  Hoy soy más atrevido y como ya mencioné, les recomiendo La intriga del funeral inconveniente, El misterio de la cripta embruja, casi empiecen por este, y no dejen de leer La verdad sobre el caso Savolta.



 Comentario para Ser Occidente 5 de mayo 2026