2 feb 2026

¿Un arzobispo de extrema derecha?

 

  Me repito, ya lo sé. No es por la edad, o tal vez si. Hay cuestiones que me preocupan, una de ellas es el avance de la extrema derecha en España y en el mundo. No se trata de una obsesión infundada, la realidad nos muestra esa verdad.
  Las extremas derechas en España, Vox y PP, gentes como Trump, en casa Ayuso se lleva la palma, Gamarra, Tellado, Cayetana y el inefable Feijóo son el paradigma. En su entorno giran satélites que tampoco tienen desperdicio, entre ellos periodistas como Jiménez Losantos, Herrera, Inda, Marhuenda, Iker Jiménez… seudoperiodistas, o mejor dicho propagandistas de la extrema derecha, e incluso obispos y arzobispos, además de un montón de curas y hooligans, hacen de la vida pública un infierno de bulos y mentiras, son ventiladores de odio.
  Entre ellos destaca últimamente uno, que por su relevancia pública se nota en exceso, de lo cual él se aprovecha. Estoy hablando del arzobispo de Oviedo Jesús Sanz Montes, que además es comisario pontificio de la Unión Lumen, organización parareligiosa que tuvo sus «cositas». Este hombre es más conocido por sus salidas de tono político que por su trabajo pastoral. Lleva tiempo siendo un propagandista de las ideas de la extrema derecha, por supuesto, tiene palmeros. La última fue un tuit, perdón que ya no se utiliza, ahora se dice postear o publicar, venga, como sea, qué publicó en X lo siguiente: «Fui extranjero y me acogisteis» (Mt 25.). Los inmigrantes tienen ntra [sic] agradecida acogida. Pero ¿cuántos podemos asumir? Todos no caben y hay q [sic] establecer medidas sensatas, no populistas ni demagógicas, para acoger a los posibles descartando a cuantos extrañamente se nos cuelan».
  No tiene desperdicio. Es una opinión que se ajusta al pensamiento xenófobo y racista de las extremas derechas españolas.
  Sanz Montes comienza citando al evangelista Mateo y el capítulo 25 de su libro. Corto ni perezoso me fui a la versión oficial de la Conferencia Episcopal Española de la Biblia. Allí leí lo siguiente, se lo transcribo de forma literal ya que puede resultar esclarecedor. Por cierto, me parece que al arzobispo se le debió olvidar lo que dice en su totalidad o peor aun, no quiere acordarse de ello. Venga, lo transcribo: «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme». Entonces los justos contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?. Y el rey les dirá : «En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis». Entonces dirá a los de su izquierda [aquí sería más apropiado decir derecha]: «Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis». Entonces también estos contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos? Él les replicará: «En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo». Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
  Después de leer el capítulo 25 de Mateo poco podría añadir. Sanz Montes no quiso transcribir más de lo que allí se dice ya que sería recodar a aquellos que estigmatizan a los inmigrantes que tendrán castigo eterno, usted también Jesús Sanz Montes, usted se va a ir a ese abominable infierno en el que dice creer.
  Vamos a ver, Sanz Montes, pero ¿qué sabe usted los inmigrantes que puede o no asumir el país?; pero ¿qué sabe usted que medidas son sensatas?; pero ¿qué sabe usted quienes son descartables o quienes se nos «cuelan extrañamente»?. Señor Sanz Montes, tiene usted unos cojones más grandes que los del caballo de Espartero, pero además no es cristiano. ¿Quién soy yo para afirmarlo? Pues igual que usted opino lo que quiero, pero lo suyo está ahí para verlo, a la Biblia me remito.
  Este hombre tiene una tendencia incontrolable a desbarrar políticamente, y no es esta la primera vez. Se descojonó del escándalo de Rubiales por su actitud con Jenni Hermoso. No tuvo problema en referirse a quienes practican la eutanasia como matarifes. La Agenda 2030 no le gusta, tampoco la Ley de la Memoria Democrática. Hablando de democracia cree que España es una república bananera. Se opuso a la exhumación de Franco o a las indemnizaciones a las víctimas de pederastia clerical. A los emigrantes les llama moritos, ya ven, así en diminutivo. No le gustan las onegés y mucho menos Pedro Sánchez. Ven, ¿ahora díganme en qué se diferencia de las extremas derechas? En nada, ya se lo digo yo y ustedes saben que es verdad.
  En relación a la regularización de los inmigrantes se levantó una falsa polémica que destila racismo y xenofobia. Esos inmigrantes ya están en España, no tiene que importarnos como han llegado, están aquí. Muchos de ellos llevan años trabajando sin papeles, lo que implica ningún derecho y salarios miserables. Esa es la razón por la cual no quieren regularizarlos, son mano de obra baratísima y no generan problemas ya que no tienen derechos. Los estamos explotando, eso es lo que quieren los opositores. Realizan los peores trabajos, todos aquellos que no queremos hacer los españoles y así y todo les negamos el pan y la sal. Claro, es una maniobra de Sánchez para que le puedan votar. Mentira. Esa regularización no significa ciudadanía, para adquirirla necesitan diez años de permanencia en el país. Es mentira que nos saturen la sanidad, solo hay que ir a un centro de salud u hospital para ver cuantos vemos. España se iría a la quiebra sin emigrantes.
  Hay un tema que los xenófobos no se plantean, esos inmigrantes mal pagados sirven a los intereses de esos empresarios miserables, en el mundo rural hay muchos, que al tener mano de obra tan barata se niegan a subir los salarios al resto de trabajadores. En ese sentido los inmigrantes son un muro de contención salarial que va en contra de los trabajadores en su conjunto.
  Señor Montes, déjese de hacer política desde su púlpito puesto que mientras lo siga haciendo los demás les cantaremos las verdades y diremos de usted lo que es: un tipo de extrema derecha que demuestra que pregonar es una cosa y dar trigo otra.
  Jesús Sanz Montes, usted no es un buen cristiano.