4 mar. 2014

El céntimo de mala fe


Viñeta de El Roto del 1 de marzo de 2014

Comentario para Cangas del Narcea en la Onda, de Onda Cero Radio (04/03/2014)

Nadie es responsable. Todos miran al de más arriba. Las comunidades autónomas al gobierno central y este a la Comisión Europea.
Llevan diez años gravándonos con un impuesto ilegal y ahora nadie quiere saber nada de nada. Típico y nada extraño.

Nos dijeron que era un “céntimo sanitario” y todos a callar. Primero por ser un céntimo – ¡que no es nada! - y luego por dedicarse a las cosas de la salud. Al final, y céntimo a céntimo, se ha llegado a la nada despreciable cifra de más de 13.000 millones de euros recaudados en España.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea no ha tenido dudas y tachó al Gobierno español y al de Cataluña, ambos demandados, como actuantes de mala fe. Para entendernos, que han tenido muy mala leche al seguir aplicando el impuesto puesto que en 2001 la propia Comisión Europea ya había advertido al gobierno y en 2003 abrió un procedimiento contra España.

Lo sabían y continuaron. Los gobiernos autonómicos también lo sabían y no por ello dejaron de cobrarlo.

El tribunal europeo dice que ahora hay que devolver el dinero. No se apuren, solo podrán reclamar sus céntimos aquellas personas que tengan las facturas de pago. Vamos, que la inmensa mayoría no lo podremos exigir.

El tema se reduce a que todas las administraciones eran conscientes de que estaban aplicando un impuesto ilegal –había precedentes- y siguieron haciéndolo. Lo pagamos y ahora no nos lo van a devolver. Eso sí, está bien empleado, ha sido en nuestro sistema sanitario.

Eso del céntimo sanitario no es real, no se trata de un céntimo. En el caso de Asturias la tasa es de 4,8 céntimos para la gasolina y 4 céntimos para el gasóleo, por litro, claro. Eso ha supuesto que los gobiernos asturianos hayan recaudado por esta vía unos 363 millones de euros.

Asturias asumió las competencias en materia de sanidad en el último momento: el 22 de diciembre de 2001, tenía que ser antes de final de ese año. El Principado se hizo cargo de la sanidad pública a cambio de 939 millones de euros. Bueno, eso no es cierto, aceptó 156.012 millones de pesetas, el euro no era moneda oficial aún.

En esa cantidad no estaba incluido el nuevo HUCA, ni mucho menos el nuevo hospital de Mieres. La firma de la transferencia parece ser que se tomó como “una victoria imperfecta” en su momento y muchos tildaron ese acuerdo de rácano e insuficiente.

El presupuesto, prorrogado, para Asturias en 2014 es de unos 3.800 millones de euros, de los cuales 1.400 se destinan a sanidad.
No hay problema. El tema está resuelto. El Ministerio de Hacienda nos recordó que el céntimo sanitario fue derogado en 2012 y que desde enero de 2013 está integrado en el marco general del Impuesto de Hidrocarburos.
Así que si alguien esperaba que bajase la gasolina, pues ya sabe, de eso nada de nada.

En resumen: nos estuvieron cobrando un impuesto ilegal y cuando la cosa se puso fea, lo legalizaron con otro nombre. Nadie se ha responsabilizado, ni se va a responsabilizar, pero ustedes y yo lo hemos estado pagando y lo vamos a seguir haciendo.

Todo sea por nuestra salud.

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