11 jun. 2018

La triste historia de un hombre en Muerte con pingüino


La verdad es que el título que he puesto no se ajusta a la realidad de Muerte con pingüino. La novela no trata de la triste historia de un hombre, o no solo, más bien es la triste historia de un país, Ucrania, y de un pingüino desarraigado que observa y quién sabe si comprende lo que pasa a su alrededor.

Pues tampoco es eso. Muerte con pingüino es la crónica de la soledad.

No, eso tampoco es. Muerte con pingüino es la descripción de la derrota de un hombre que no se enfrenta a la vida. Es la anécdota absurda de una sociedad sumergida en un pozo del que nadie sabe como salir.

Que no, no es eso. Muerte con pingüino es… lo que quiera cada lector.

El autor es el ucraniano Andrei Kurkov (San Petesburgo, 1961). Se publicó en España en enero de 2018 en Blackie Books, no sé si existen ediciones anteriores, aunque es de 1996. La traducción es de Mario Grande y Mercedes Fernández (Ataliere).

A Kurkov le costó trabajo conseguir que se lo publicaran. Recibió 600 rechazos. Eso es perseverancia. Su carrera literaria despegó a los 37 años, según cuentan. Fue guardián en la cárcel de Odessa durante el servicio militar. Políglota – habla ruso, inglés, francés, italiano, japonés, ucraniano y alemán – habilidad que le sirvió para trabajar como traductor de japonés para la KGB.

Muerte con pingüino es, entre otras cosas, la historia del escritor Viktor Alekseyevich Zolotaryov.  Otra vez, no es eso. Viktor no es escritor, quisiera serlo pero solo escribe relatos cortos. Es incapaz de escribir un libro. Le aterra la idea. Un día el redactor jefe de un periódico le ofrece un trabajo para escribir necrológicas - estelas, así las llaman -pero con una peculiaridad: las estelas que escribe son sobre personas aún vivas y a su muerte se publicarán. Pero… no cuento más.

Viktor tiene por compañero un pingüino, Misha. ¿Y qué pinta en toda la historia un pingüino? Pues… tendrán que leer el libro.

Una docena de personajes entretejen la novela. Las relaciones entre ellos son, cuando menos, atípicas. Se encuentran y desaparecen sin dejar casi huella. Son vidas solitarias, tristes y sin esperanza. Todo es frío.

La corrupción política ucraniana, llevada a su extremo con la eliminación de los disidentes,  es el leitmotiv de la novela. Desde el absurdo y la comicidad se despacha Andrei Kurkov.

No sé que pensará Kurkov del intento de acuerdo entre la Unión Europea y Ucrania en 2012 ni de las manifestaciones europeístas y nacionalistas de finales de 2013 y principios de 2014 – denominadas Euromaidán – ni tampoco de la destitución de Yanukóvich o la anexión de Crimea por parte de Rusia. Seguro que todo ese monumental lío le da para toda una saga.

El final me parece flojo y me sorprendió ese bajón. De todas formas me lo pasé bien.

Intriga, muerte, soledad, tristeza, poderes oscuros, manipulación, mafia, asesinatos, humor absurdo… y un pingüino. Estos son los ingredientes de Muerte con pingüino.

Sí se pasan por su biblioteca pública o librería preferida lo pueden encontrar.

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La triste historia de un hombre en Muerte con pingüino by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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