13 may. 2011

Un arzobispo y un materialista de izquierda se suman a la campaña electoral asturiana


Cuando llegan las campañas electorales todo el mundo se posiciona. Cómo no podía ser de otra manera, también lo hace Dios. Perdón, mejor dicho sus representantes, que es casi tanto como que ÉL estuviese en el ajo. Para eso son sus delegados terrenales, ¿o no?

Fíjense ustedes que a este arzobispo, con mando eclesial en Asturias, Jesús Sanz Montes, no le duelen prendas al decir que los políticos a los que hay que votar tienen que tener un perfil cristiano aunque “vivan o no con total coherencia las exigencias de nuestra fe”. El acabose. Nada, a votar a la burra Antona. No importa lo corrupto, mentiroso, lo impresentable que sea el candidato, el caso es que tenga ese perfil. Eso es predicar con coherencia. Tú da el voto a ese cristiano que luego, aunque sea un cabrón redomado, ya le perdono yo o uno de los míos. Eso nos viene a decir este arzobispo.Dice a sus feligreses que “no hay neutralidad cuando evaluamos la cercanía o la lejanía de sus programas y actuaciones respecto a nuestra manera de entender la justicia y los derechos de las personas desde la doctrina social de la Iglesia”. Está bien. No tienen por qué ser neutrales, pero ¿y cuando los demás manifestamos nuestros pensamientos sobre ellos? Entonces estas buenas gentes hablan de persecuciones y demás cuentos.

Queda claro, además, que la justicia y los derechos de las personas no son iguales para ellos que para los que no somos católicos practicantes. Pues miren, en una sociedad democrática los agentes eclesiásticos están sometidos a las leyes civiles igual que cualquier hijo de vecino. Aunque no les guste.
No, no mencionan a ningún partido, pero el PP se hizo eco inmediatamente de sus declaraciones y aparecen enlaces en sus facebook. Qué casualidad. Hay algunos que siguen empeñados en unir, otra vez, a la curia católica con su partido. Umm, ¿a qué me recuerda eso?
Entre estos que se aprovechan de las declaraciones de algunos curas hay políticos que jamás pisan una Iglesia. Parece que Dios no les une, pero otras cuestiones más prosaicas sí.

El PP también cuenta con ayudas más materialistas. Para ser concretos, tiene el apoyo de un materialista de izquierda, creo que antes se definía así, y me refiero a Gustavo Bueno -no se si continúa etiquetándose así o mudo a otras esferas.

Este ilustre profesor no tiene ningún problema en poner sus diatribas a favor de quien le tiene en consideración. Por cierto, creo que a todos nos encanta la sede de la Fundación Gustavo Bueno en Oviedo.
Su última salida de tono y grosería fue llamar cretino a no se qué periodista. En esta ocasión el tema de la decisión del Tribunal Constitucional acerca de Bildu le sirvió para despotricar y apoyar las opiniones políticas del PP.

Tirará -nunca mejor dicho- de su cultura, disertará, filosofará, acudirá a la etimología, a lo que necesite, con tal de justificar sus insultos. Apabullará a sus detractores con su verborrea y su desdén. Es tan listo, él mismo se encarga de recordarlo al mundo, que los que somos torpes nunca sabemos si nos está engañando. Culto parece, según dicen los que saben algo menos que don Gustavo, pero mal educado también lo es.

La campaña va bien. Cada uno se rodea de sus afines y de quien le da la gana. Los ciudadanos tenemos las urnas. Que no tiemble la mano, a votar con sentido común o a quedarse en casa, pero también con ese sentido. Eso es democracia.

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Un arzobispo y un materialista de izquierda se suman a la campaña electoral asturiana por M. Santiago Pérez Fernández se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

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