26 may. 2012

La picaresca como forma de vida



La novela picaresca española nos ha ofrecido personajes tragicómicos que se han convertido en antihéroes. Esos pícaros desarrollaron todas sus habilidades para poder subsistir en un mundo plagado de nobles y señores venidos a menos y que eran verdaderos parásitos sociales. Los ejemplos del Siglo de Oro ahí están.

El siglo XXI está entradito y seguimos siendo un país de pícaros. Cuando las cosas parecen que van bien todo pasa más desapercibido, pero cuando las crisis aprietan al solar patrio resurgen los atavismos que creíamos desaparecidos.
La dictadura franquista, valga de ejemplo, consolidó para las clases más bajas el estraperlo y de paso los prebostes del régimen hicieron su agosto. En la corte franquista los trapicheos estuvieron a la orden del día.

Llegó la democracia y pensamos que la cosa cambiaría. Casi. Nos salen pelotazos por todos los lados. Surgen jesúsgiles, roldanes, bigotes, fabras, gürteles y una larguísima lista. Trapichean concejales, alcaldes, empresarios y todo aquel que está cerca de una cuenta pública.
Estos pícaros no se cortan ni con un diamante. Todos conocemos nombres, situaciones. Lo cuentan los medios de comunicación, no hay que ir más lejos, y así y todo no pasa nada.

Podrán llevar a la quiebra a un banco y se quedarán tan tranquilos. En caso de complicaciones hablarán de banderas, himnos o cosas tan importantes como esas. Nos aconsejarán templanza  y moderación y luego se irán a cazar. Cuando les pillen pedirán perdón y aquí paz y después gloria. Se irán de fin de semana de cuatro días a Puerto Banús, una vez, otra y otra y otra y otra. Veinte, treinta veces. Lo pagarán con dinero público y no estarán obligados a justificarlo. Eso sí, si nos tienen que juzgar lo harán y no se les caerá nada al suelo. Y menos la cara de vergüenza.

Con lo que llevamos visto y oído no nos podemos extrañar que digan de nosotros lo que dicen allende los Pirineos.

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La picaresca como forma de vida por M. Santiago Pérez Fernández se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

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