10 abr 2021

Unicaja se merienda a Liberbank


  El pasado 31 de marzo Unicaja y Liberbank celebraron sus respectivas juntas de accionistas en las que sus socios aprobaron la fusión de ambos bancos. La integración comenzará en julio.
  Bueno, no es cierto que se trate de una fusión, lo que realmente se produce es la absorción de Liberbank por parte de Unicaja. Vamos, que Unicaja se ha comido a Liberbank.
  Las buenas noticias hay que celebrarlas, ¿cómo se hace en el mundo bancario? Pues repartiendo dividendos. Así el banco malagueño repartirá el 50 % de su beneficio de 2020, casi diecisiete millones de nada. La entidad asturiana no quiere ser menos y distribuirá entre sus accionistas casi ocho millones de euros. Eso son celebraciones y los demás cuento.
  Con anterioridad a este acuerdo se habían producido dos intentonas que no cuajaron. ¿Motivo? El reparto del poder.
  Nuestros dos protagonistas habían engullido con anterioridad a varias cajas de ahorros. Liberbank es fruto de la unión de las cajas de ahorros de Asturias, Extremadura, Cantabria y Caja Castilla La Mancha. Esto sucedió en 2011. Por su parte Unicaja adquirió, en 2018, el Banco CEISS que estaba integrado por las antiguas Caja España, Caja Duero y Caja Jaén.
  La historia de la desastrosa gestión de las cajas de ahorros es por todos conocidas. Ya sabemos que ese dinero no lo recuperaremos nunca. El Presidente Rajoy y su ministro de economía, Luis de Guindos, nos mintieron. Bueno, tampoco me sorprendieron.
  Entre las cajas mencionadas más arriba Caja Castilla La Mancha recibió ayudas públicas, antes de la absorción por Liberbank, por importe de 4215 millones de euros. El Banco CEISS recibió 1559 millones.
  La banca española está dopada con millones de euros procedentes del Estado, o lo que es lo mismo, con nuestro dinero. La banca privada, que se hizo con parte del naufragio de las cajas, también se han visto beneficiados. La mayoría de los ciudadanos se han resignado a perder ese dinero.
  Leo en Cinco Días que Unicaja y Liberbank estimaron su reestructuración en unos 540 millones de euros, de los que una gran parte corresponde a ajustes de capacidad que en gran medida pueden relacionarse con salidas de personal y cierre de oficinas. Los negocios principales de estos bancos se centran en la cartera hipotecaria y… la financiación de administraciones públicas. Por ejemplo, el Gobierno de Navarra solicitó en poco más de un año, a estos bancos, un préstamo de 183 millones de euros, de los cuales 143 a Liberbank y 40 a Unicaja.
  ¿Dónde quedaron aquellos objetivos de las cajas de financiar a los ciudadanos y a las pequeñas y medianas empresas?
  El banco resultante de la absorción se posicionará como el quinto banco español en el ranking de activos y depósitos. Esto supone que Liberbank – antigua Caja de Ahorros de Asturias, y las otras entidades mencionadas – se extinguirá y su patrimonio pasará a formar parte de Unicaja Banco, que así se denominará.
  En el caso de la Caja de Ahorros de Asturias, imagino que pasará lo mismo más o menos con el resto, tenía acumulado un patrimonio de obras de arte y algunos edificios emblemáticos en Asturias. ¿Qué pasará con el Palacio de Revillagigedo en Gijón? No sé, al final lo acabarán vendiendo y siendo un hotel de lujo.
  Estas fusiones o absorciones acarrean despidos, en esta ocasión también. Estiman que el nuevo banco tendrá unos 1900 trabajadores menos y cerrarán 400 oficinas, la mayor parte será de Unicaja.
  El reparto del poder en Unicaja Banco tiene los días contados. En el plazo de dos años, como máximo, la presidencia ocupada por Manuel Azuaga, de Unicaja, se convertirá en no ejecutiva y las funciones del consejero delegado, Manuel Menéndez, de Liberbank, serán adaptadas y reevaluadas. El resto de los puestos, dieciséis, se los repartirán a partes iguales, excepto uno que será ocupado por Manuel González Cid, asesor del fondo de inversiones estadounidense Cerberus Capital. Vaya, me parece que el futuro está planeado.
  La participación de fondos internacionales en bancos españoles es, desde hace años, algo normal. Ya saben, cosas de la globalización, sobre todo la financiera. Unicaja estaba participada, entre otros, por los fondos estadounidenses FMR LLC y el Wellington Management, el noruego Norges Bank y el británico Lansdowne Partners. Liberbank tiene como accionistas a la sociedad de capital riesgo anglomaltesa Oceanwood Capital Management, el inversor mexicano Ernesto Tinajero y Norges Bank.
  Esta fusión forma parte del expolio continuado al que se ha sometido lo público. En aras de una mejor gestión, de mayores beneficios para los consumidores y zarandajas por el estilo seguimos engordando la cartera de aquellos que ya la tenían a reventar.
  De aquella Caja de Ahorros de Asturias que sentíamos como algo nuestro nos queda el recuerdo. Los más jóvenes verán, con suerte, alguna mención pero no tendrán la sensación de pérdida que sentimos algunos.



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