12 nov. 2013

¿Se marchó y volvió?




La conferencia política que han celebrado ha supuesto una inyección de optimismo para sus militantes. La verdad es que lo necesitaban. ¿Con eso es suficiente?
¡Ya estoy yo con las preguntitas de turno!

Si la respuesta la da alguien del partido les dirá que ese es el primer paso. Que ya se puede ganar la confianza perdida de los ciudadanos.

Ahora, para rematar la faena, solo les queda elegir el candidato, eso sí, con primarias abiertas. Vamos, que cualquier ciudadano podrá emitir su voto para elegir al candidato socialista.
Se me ocurre a mí: ¿y sí algún partido de la oposición quiere hacer la puñeta y motiva a sus afiliados para participar en esas elecciones? Se imaginan ustedes a gentes del PP o Foro pagando su euro y eligiendo candidato socialista. ¡Menuda tontería! ¿verdad?

Me cuentan, gentes socialistas de voto, que lo de las listas cerradas, pero con la posibilidad para los electores de marcar una preferencia o dos si se eligen más de diez diputados, es no llegar ni a medio camino. Hace tiempo que los ciudadanos hablan de listas abiertas, pero parece que esa onda todavía no caló.

Otros amigos, han destacado esa medida de una persona un sueldo. Y les ha parecido bien. Pero algunos, y miren que son puñeteros, me han dicho: ¿y no estaría mal, además, aquello de una persona un puesto? Eso de acaparar cargos en el partido y luego ser alcaldes, diputados, senadores… no les gusta. Dicen que eso es querer abarcar y controlar mucho.
Ellos sabrán porqué lo dicen.

La conferencia dio para comentarios de todo tipo. Pero no se engañen, para una parte de los ciudadanos, otros hablan de oídas. Los fines de semana la gente los ocupa en su ocio personal y familiar. El mundo no se paró.

Una amiga, con todo el recochineo, destacó el tema del concordato con la Iglesia Católica. No la entendí muy bien y la verdad es que no quise profundizar. También me mencionó que al final, aunque algunos pretendían que la religión no se enseñara en los colegios, la dirección buscó una vía intermedia para que se imparta, eso sí, cuando acaben las clases ordinarias.

En ese momento, la puntillosa de mi amiga, se partía la barriga de risa. Tampoco entendí el motivo.
No acabó de explicarme sus opiniones cuando otro amigo se sumó a la conversación.

La primera directa: ¿eso de girar a la izquierda y volver a los orígenes perdidos, de qué va?
No me dio tiempo a contestar. El mismo se respondió.

¿Eso quiere decir que los actuales dirigentes abandonaron las posiciones de izquierda  y ahora esos mismos quieren volver a recuperarlos? Oye, continuó, pues no lo entiendo. Sí abandonaron sus principios, tendrían que haber dimitido. Hombre, lo digo por lo que supone de engaño tanto para los militantes como para los ciudadanos. Vamos, lo mismo que esta haciendo Rajoy y es lo que le piden.
Yo calladín. Todavía siguió un rato despotricando.
¿Os creéis que estos son los que van a dar un giro hacia…? ¿hacia dónde decís?
De verdad, ni una palabra salió de mi boca.

No paró aquí la cosa. Sacó a relucir el tema de la república y la monarquía. No reproduzco sus comentarios por educación. Es que mi amigo es muy republicano y la pasión le pierde.

Me recordaron los aplausos a los socialistas catalanes y como ya el lunes, ayer, Jaume Collboni, portavoz del PSC dijo: “mantenemos que es posible hacer una consulta legal y acordada”.
Con una sonrisa maquiavélica me interrogó: ¿y ahora qué?
Silencio por mi parte.

La conversación finalizó con la modificación de la Constitución. Y se refirieron a un tema concreto: el del déficit.
Según ellos, mientras no se vuelva a modificar para quitar ese artículo colado con nocturnidad y alevosía, los gobiernos españoles estarán lastrados. No dejaron de reconocer que es un tema para tratar en la Unión Europea, pero que los socialistas deberían haberlo contemplado. No entienden como se pueden destinar recursos a cuestiones sociales con esa losa en los presupuestos estatales. Mantuvieron mis amigos, con vehemencia, que ese es un tema que afecta a toda Europa y del cual depende directamente la creación de puestos de trabajo.
Más callado que una momia me quedé.

Tengo que reconocer que mis amigos son muy críticos.

Pues nada, ya se verá. Los allí presentes salieron encantados, la respuesta ciudadana está por ver.
¡Ah! los ciudadanos esperamos que a partir de ahora los criterios sean, cuando menos, similares para los socialistas de un lugar u otro. Lo digo para aclararnos todos. Valga como ejemplo que el PSOE de Cangas del Narcea piensa que no hay que subir los impuestos, al contrario que el PSOE en Tineo, que los sube.
Eso son cosas que pasaban. De ahora en adelante eso se acabó.

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