Pues nada, ahora toca reasturianizar
Asturias, empezando por la FSA (Federación Socialista Asturiana), así lo dijo
el presidente Barbón. Tampoco es una sorpresa. Hace años que anda en la senda
nacionalista, imagino que identitaria si no que nacionalismo sería ese. Dos
veces intentó oficializar el asturiano y no lleva camino.
La «Santina» la convirtió en uno de sus
referentes y reafirma sus creencias religiosas con una visita al Papa. El
presidente sabe la unión Iglesia-Estado siempre dio buenos resultados, aunque
el arzobispo le haya salido respondón.
El nuevo ímpetu nacionaliegu le viene
de los resultados electorales en Aragón y pone como ejemplo a la Chunta
Aragonesista. No conozco su programa, imagino que han centrado su programa en
Aragón, ¿Barbón no lo hace pensando en Asturias?
Reconozco mi incapacidad para comprender como
la identidad cultural, religiosa o la oficialidad del asturiano pueden
contribuir al desarrollo de Asturias y a solucionar los problemas.
Aunque no tiene relación con lo dicho hasta
ahora, les voy a poner dos ejemplos que pueden dar una idea de por donde van
los tiros del descontento ciudadano. Hace unos días, Gimena Llamedo,
vicepresidenta del gobierno asturiano, dijo en una entrevista para La Nueva
España, que están dando los pasos en la dirección adecuada para mejorar los
datos demográficos en el suroccidente. Puso como ejemplo la inversión de 600
000 euros en el consultorio de Tebongo (Cangas del Narcea), la apertura de una
Escuelina en Allande y que el hospital comarcal Carmen y Severo Ochoa ofrece
servicio hematológico a domicilio. Hace una mención, de pasada al polígono
industrial de La Curiscada (Tineo). Pues
solo faltaba. Eso no son actuaciones especiales encaminadas a evitar la
despoblación. Son intervenciones necesarias para que no acabemos de irnos
todos, pero nada más.
Por otro lado, estamos asistiendo al
despropósito empresarial de la empresa Ence de Navia que inicialmente quería
despedir a un tercio de la plantilla mediante un ERE, a pesar de haber recibido
más de cincuenta millones de euros de subvenciones. Es un ERE fuera de lugar
además de injusto. Ahora quiere construir una planta de envases para mitigar el
efecto de los despidos. No me extrañaría que le dieran más subvenciones. Desde
los poderes públicos están siendo muy tibios. Están en contra de los despidos,
pero ¿en la práctica que hacen para evitarlo? El Gobierno puede condicionar esa
medida, incluso un juzgado puede declarar nulo un ERE sin causa justificada. La
papelera de Navia trasciende a ese concejo y es una fuente de riqueza para todo
el occidente.
Ahora díganme ¿que tiene que ver esa
reasturianización – menudo palabro- con estas cuestiones?
Los nacionalismo sin dinero detrás que lo
apoyen no mejoran la vida de los ciudadanos. ¿Alguien piensa que el País Vasco
o Cataluña tienen el poder económico, sí, también político, por tener partidos
independentistas? Desde luego que no. Se aprovechan de los momentos o
situaciones de debilidad del gobierno central, este y los anteriores, para
exigir más dinero. Solo hay que ver las situación actual, Junts con siete
diputados no logra acuerdos polítcos-económicos por su independentismo, lo
consigue por la necesidad que tiene el gobierno de Sánchez de sus votos. Así ha
sido siempre. Recuerden que Aznar llegó a hablar catalán en la intimidad.
Claro, nada tuvo que ver que necesitase los votos de Pujol.
Los ciudadanos, sobre todo los que vivimos en
comarcas despobladas y con escaso empleo lo que queremos son avances laborales,
sociales y mejora de la economía con la creación de empleo digno. La apuesta
por lo identitario es atractiva para una parte de la sociedad, sobre todo
aquella que tiene cubiertas sus necesidades en gran medida y quieren más. Miran
hacia País Vasco y Cataluña y algunos políticos, como Barbón, quieren imitarles
sin pensar en lo que eso significa, sobre todo para alguien que se dice socialista.
El socialismo es nacionalista, pero también
internacionalista. En España el nacionalismo vasco y catalán son identitarios y
nada solidarios, al menos por lo que se refiere a los partidos de derecha en
esas comunidades. Barbón no sé a donde quiere llegar, ¿a la independencia? o a
un estado confederal, como algunos desean, pero no lo verbalizan.
Generen empleo digno, hagan que los servicios
públicos alcancen a todo el territorio y funcionen y ya verán como les va bien
en las urnas.
La cultura asturiana, la nuestra, el
asturiano, hay que protegerlos y difundirlos, pero no hacer de esto la tabla
salvación, por una sencilla razón, no lo es.
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