4 ago. 2009

Azules contra verdes


Los rojos no son rojos, que son verdes y los amarillos tampoco son tales, que son azules. Vamos, que son lo que son pero no lo que parecen. Quién lo diría de ellos. Eso sí son cambios de chaqueta, aunque temporales, y no como otros que de esos cambios han hecho un profesión en la cosa pública.

Nada, que ni cortos ni perezosos dejan a unos compañeros velando armas y saltan al campo. Allí están dispuestos a echar el bofe. Acostumbrados a bregarse en terrenos mucho más complicados y peligrosos, no están dispuestos a dejar de jugársela en esta ocasión. Siempre quieren salirse con la suya y aunque colaboran, la piquilla anda por los cuerpos.

Se nota la juventud en ambos bandos. A los que tienen sus años les dio por utilizar unas camisetas ajustadas, marcando tipo, derrochando humanidad. Con cada carrera aumenta el grado de intensidad del rojo de su cara. Toda la sangre se ha concentrado en esa parte del cuerpo. Da gloria verlos.

El balón es perseguido con ferocidad y ganas por todos los contendientes. Nadie da el brazo a torcer y tampoco se privan de cargar contra el adversario con virilidad y limpieza. Si hay que marcar territorio se marca. En cada área hay que demostrar quien manda. Faltaría más; mandar forma parte de su trabajo.
El árbitro, ajeno a lo quehaceres de ambos contendientes, se le ve cara de felicidad: ahora van a saber estos quien pita aquí.

Las galopadas a lo largo del campo se hacen interminables para algunos, ven la portería contraria muy pequeña allá a lo lejos. Todos siguen bregando en busca del gol que convierta a su equipo en el ganador.

El encuentro se transforma en algo casi épico. Los salvaguardas del orden social han empatado: dos a dos. Cómo eso no puede ser, la honrilla por encima de todo, se continúa hasta el final. Unos se encomiendan a la Virgen del Pilar, los otros a los Ángeles Custodios. El partido se decide a los penaltis. Al final, Guardia Civil cuatro, Policías Locales de Tineo tres.

Y es que el partido de fútbol entre Guardias Civiles de la comarca y Policías Locales de Tineo va camino de convertirse en un enfrentamiento fijo. Se les ve que se divierten y por un rato salen de la rutina del trabajo. A lo largo del año colaboran estrechamente, por un día se enfrentan unos a otros.


Los Policías Locales contaron con el “refuerzo” del Concejal de Personal, Álvaro García, y el Alcalde de Tineo, Marcelino Marcos, pero estos nuevos fichajes no lograron impedir la derrota. Eso sí, el alcalde se mostraba muy satisfecho de que en la tanda de penaltis él no falló el suyo.
El año que viene tendrán la oportunidad de conseguir la revancha, o no.

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