16 feb 2026

El caso de Costco en Asturias

  

  La Primera Guerra Mundial (1914-18) acabó con la vida de 22 millones de personas; en la II Guerra Mundial (1939-45) la cifra de muertos se estima entre 70 y 80 millones de muertos, seguramente en ambas fueron bastantes más. Cifras escalofriantes en aquel momento y que algunos pensamos que lo siguen siendo, otros, sin embargo, ni piensan en ello.
  Después de 1945 los países y los dirigentes políticos quedaron noqueados y tomaron decisiones para que no volviese a suceder nada igual. Las políticas llevadas a cabo pusieron a los ciudadanos a un nivel que nunca tuvieron. Los gobiernos tenían que atender las necesidades ciudadanas y crear unos servicios públicos de calidad y para todos. De ahí surgió la sociedad del bienestar impulsada por los partidos socialdemócratas, políticas a las que se sumaron, en gran medida, los demócratas cristianos.
  En aquellos años se empezaron a establecer unas leyes internacionales por las que regirse con el fin de evitar nuevos conflictos armados. El papel hegemónico de Estados Unidos era claro con el contrapeso de la URSS. Los gobiernos se sometían con mejor o peor gana al derecho internacional y las empresas estaban sometidas a controles tanto por parte de los bancos centrales como por los estados.
  Desde luego, problemas los hubo, y muchos, no pinto un mundo ideal, no lo era, pero desde luego parece un poco mejor que el actual. La globalización empresarial se vendió como una mejora para el mundo cuando comprobamos que la realidad es que las multinacionales han adquirido un poder inmenso. Nunca los empresarios fueron tan poderosos. Los bancos se transformaron en empresas que gestionan fondos de inversión fuera de todo control y que les proporciona ingentes cantidades de dinero. Los últimos en llegar a la orgía de dinero son los empresarios tecnológicos que se están adueñando de bancos, medios de producción a todos los niveles, medios de comunicación y que además se enfrentan a los gobiernos sin temor alguno.
  No, nunca se vivió en un mundo idílico. Hasta no hace muchos años comprobábamos como las generaciones iban mejorando y el ascensor social funcionaba, se acabó la alegría en la casa del pobre.
  ¿A qué viene todo esto? Pues ni yo mismo lo sé. Un recordatorio de como era el mundo, imperfecto, cruel con los más débiles, pero con alguna esperanza. Hoy la sensación de retroceso y de pérdida de un futuro mejor emponzoña la sociedad.
  Basta de divagaciones simplonas. Vayamos a un caso concreto que demuestra el poder de las multinacionales y como los políticos se pliegan a sus intereses. Me refiero al caso de Costco en Asturias.
  Para quienes no conozcan a Costco les diré que es una cadena internacional de hipermercados con formato de club de precios. Imagino que habrá quienes no sepan que significa eso de club de precios, se lo cuento. Eso del club de precios quiere decir que hay que hacerse socios pagando una cantidad anual, en el caso de Costco es de 30 euros.
  Sus partidarios dicen que la empresa estadounidense tiene precios bajos, pero eso sí, con productos en formato mayorista lo cual significa grandes cantidades o formato. Además de alimentación tiene artículos de todo tipo. Tendrá gasolinera, taller de neumáticos, centro de óptica y auditivo e imagino que alguna cafetería.
  Desde el gobierno asturiano, especialmente desde la parte de IU, no querían darles los permisos pertinentes por no ajustarse a la legislación vigente. El alcalde de Siero, en cuyos terrenos se quiere construir, puso el grito en el cielo por la negativa. Ni corto ni perezoso hizo un «trump», ya saben ponerse en plan amenazante y matón – me lo acabo de inventar y sí, es muy simplón- y así Ángel García, «Cepi», amenazó con crear una candidatura ajena a su partido, el PSOE. Oigan, mano de santo, el gobierno asturiano se la envaina y le da el visto bueno.
  Ya ven, las tácticas matonistas han calado en todos los partidos y hasta un mindundi como «Cepi» acogota al gobierno autonómico por su falta de coraje. Menuda bajada de pantalones. La multinacional presiona al alcalde y este al gobierno. Más claro agua.
  De estos ejemplos hay muchos. Otras empresas son más diplomáticas, pero igual de efectivas. Ahí tenemos a Amazon ubicada también en Siero. ¿Casualidad? Para nada, «Cepi» es un gran conseguidor. La empresa necesitaba una conexión con la autovía y en cuatro días la tenían. Unos veinticuatro millones de euros. Los vecinos del suroccidente llevamos años exigiendo la finalización de la autovía Oviedo-La Espina y si quieres arroz Catalina.
  Miren, en Tineo hubo una moción de censura con motivo de la construcción del primer parque eólico de Asturias, según fuentes bien informadas la empresa tuvo algo que ver.
  Los comerciantes no están muy satisfechos con la decisión. Todos los políticos manifiestan su apoyo al pequeño comercio, al de cercanías, pero saben que cada vez que se abre una gran superficie comercial muchos pequeños comercios cierran. Ya sé que es así en todos los lados, pero que se callen y no suelten mentiras. Asturias para una población de un millón de habitantes tiene un montón de hipermercados y centros comerciales. No los voy a contar.
  Me sorprendió que entre sus partidarios estuviese, está, el secretario general de UGT de Asturias, Francisco Javier Fernández Lanero. En varias ocasiones manifestó su apoyo a Cotsco. Lo considera un proyecto estratégico – hay que joderse con él- y no tiene pudor al decir que «no es incompatible con seguir protegiendo al pequeño comercio» Perdonen pero ¡menudos güevazos tiene!
  Ven, con estos pequeños ejemplos podemos comprobar como el poder de las multinacionales no lo frenan los gobiernos. La sociedad del bienestar se está yendo al carajo.
  Estoy convencido que esos políticos «conseguidores» acabarán en las nóminas de alguna de esas empresas. ¿A alguien le extrañaría que «Cepi» terminara su vida laboral en una de ellas? A mí no.
  No tengo dudas, echaremos de menos aquella sociedad imperfecta del bienestar. Esperemos no volver a liarla con un conflicto de grandes dimensiones para aprender.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario