6 ene. 2011

La que han liado


Entre la ley antitabaco y el lío del PP y Cascos, Cascos y el PP es que no hay otra cosa de que hablar en estos primeros días del año.

Lo del tabaco lo solucionan los fumadores muy fácilmente: esto es una dictadura. Lo dicen, se quedan tan contentos y además piensan que es una verdad absoluta. A partir de ahí los argumentos son tan pobres, y en ocasiones tan patéticos, qué como digas lo contrario pasas a engrosar la lista de dictadores. Es lo que hay.
Por cierto, ya que a los inhaladores de nicotina les gusta poner ejemplos de cómo contaminan los coches o los ruidos que sufrimos, yo les pongo otro: ya dijo Aznar aquello de"¿Y quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí?" “Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás” Pues eso.

Anda que lo de Cascos no está haciendo correr, no ya ríos, sino mares de tinta. Primero fue la margarita que no se acababa de deshojar. ¿Se presenta o no? A día de hoy todavía no está claro si quería presentarse. Cosas suyas. Todo el mundo haciendo cábalas e intentando ver una señal en cada una de sus apariciones públicas. Emoción, tensión, miedo, alegría, todas esas sensaciones y más debieron recorrer los cuerpos de muchos militantes del PP. El resto de los mortales no dejábamos de elaborar teorías, faltaría más.

Según pasaba el tiempo los contendientes fueron elevando el tono, no ya de voz, sino de los insultos. Los demás alucinando y recordando a Sergio Marqués y a … sí, a Cascos hace unos años.
La cosa se lía aún más cuando el general secretario comienza a recibir apoyos allende el Pajares. Cuando Esperanza y los suyos hablan, la cosa se pone seria. En todo momento los de Génova enmudecen o poca cosa dicen. El heredero de Aznar sabiamente calla y medita su decisión. Om, om, om. Calla y medita y medita y medita… Mientras, Pilar Fernández Pardo –con nombre artístico Pilar Pardo- no guarda silencio, tampoco lo hace Gabino, ni Felechosa, ni Roces, ni uno se calla y en Génova: om, om, om.
La bola sigue creciendo y las apuestas se incrementan. ¿Quien ganará? El rudo Cascos o la aparente más frágil Espinosa. Om, om, om.

Por fin se desveló el que ya parecía un secreto más de Fátima. La ganadora fue Isabel Pérez Espinosa. Aplausos, vítores por un lado, por el otro portazo y hasta luego cocodrilo.
Hubo quien dijo, y escribió, que había sido una demostración de fuerza del heredero. Pues vaya, no se lo creen ni ellos. En este baturrillo cedió ante una de las partes. Una vez más demostró su falta de iniciativa. Om, om, om.

Bueno pues ya está liada de padre y muy señor mío. Algunos dicen que "hay que tener en cuenta que ni Cascos decidió presentarse, ni lanzó más mensajes que los de su discurso de Oviedo reivindicando la necesidad de recuperar el orgullo de ser asturianos"
Amén. Entonces ¿todo esto a qué vino? Es que no se aclaran. Y ahora viene el salvador a recuperar el orgullo de ser asturianos. ¿Qué será eso? ¿Cuándo lo perdimos? ¿Lo tuvimos alguna vez? ¿Es necesario tenerlo? Si es que ahora nos saldrán nacionalistas.

Nada, seguiremos elucubrando y allá ellos. Nos esperan unos meses deliciosos. ¡Qué bien se ven los toros desde la barrera! y lo que presta.

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La que han liado por M. Santiago Pérez Fernández se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

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