1 jul. 2015

¡Oro! ¡Oro! ¡Oro en Navelgas!



¡Oro, oro en Navelgas! Bueno, tampoco es ninguna novedad. Los romanos ya sabían que esas tierras eran prodigas en el deseado metal y la dejaron como un colador, los restos aún son visibles.

El profesor de la Universidad de Oviedo, Narciso Santos Yanguas, ya nos habló de las minas romanas de la cuenca del Narcea y del Esva-Canero o las grandes explotaciones entre Navelgas y Naraval.

Desde aquellos tiempos del imperio romano Navelgas y oro van unidos. Los ¿navelgueños? ¿navelguenses? ¿navelguinos? – lo del gentilicio no está nada claro – han mantenido la tradición de la búsqueda de oro, eso sí, batea en mano y mojándose. Con el tiempo se vio que esto de la búsqueda de la pepita podía convertirse en un recurso turístico y en ello andan desde hace unos años.

Poco a poco fueron organizando campeonatos nacionales, asistiendo a campeonatos europeos y mundiales allá donde se celebrasen. En 2005 organizaron el Campeonato Europeo y en 2008 el Campeonato Mundial de Bateo de oro.

¿Y esto del campeonato de bateo de qué va?

Aunque la cosa parece fácil no lo es tanto. Se trata de encontrar las pepitas depositadas en un cubo de arena. No se hagan ilusiones, los competidores no saben el número de pepitas introducidas. Las complicaciones no se han terminado. Cada pepita no encontrada supone una penalización. Aún rizan más el rizo: el tiempo de búsqueda es limitado. Y por si todo esto fuera poco ¡hay que ver las pepitas! Más de una persona podrá estar imaginando un pedrusco como el de las películas, pues nada de eso. El tamaño de las pepitas es como el de los granos de arena. No exagero. Te las ponen delante, en una batea, y no las ves.

Eso sí, la modalidad que a mí me parece más interesante, y bonita, es la del bateo en el río. Naturaleza, habilidad, conocimiento del entorno se unen para disfrute de los amantes de este deporte.

Para los que aún no se han enterado, les informo que entre el 3 y el 8 de agosto de este año, Navelgas volverá a acoger otro Campeonato Mundial de Bateo de Oro. Dense un paseo por esta localidad y ya verán como les gusta el ambiente, el campeonato y el entorno.

Pero además de estos nostálgicos hay otros que han gritado ¡Oro en Navelgas! Son los de la empresa Kinbauri España. Oigan, estos vienen con aviesas intenciones. Eso sí, las bendiciones fueron publicadas en el BOPA, con luz y taquígrafos, en un anuncio de la Consejería de Economía y Empleo que decía: “Admisión definitiva de permiso de investigación”.

¿De esto trata la transparencia, verdad?

Kinbauri es la empresa que explota la mina de oro a cielo abierto de Boinás y que tiene concedidos permisos de investigación en Belmonte de Miranda, Allande, Cangas del Narcea, Boal, Illano, El Franco y Castropol.

No han descubierto nada nuevo. Ya Plinio dio testimonio de la importante producción aurífera del noroeste de la Península.

Salvador Domínguez Bella, de la Universidad de Cádiz, ya nos contó que el oro asturiano se localiza en una banda de dirección norte-sur, que recorre el occidente de Asturias, hasta el límite con la provincia de León.

Lo dicho, estos de Kinbauri no descubrieron nada. Eso sí, están dispuestos a dejarnos estas tierras afuracadas. Son canadienses y saben lo que es la protección de la naturaleza.

Cuando nos demos cuenta estarán intentando abrir más minas a cielo abierto y ya sabemos lo que eso significa. Valga de ejemplo Tapia de Casariego.

Mientras esto sucede, la inmensa mayoría de los habitantes de los concejos afectados no saben, no contestan, no opinan. Los alcaldes, de momento, están en sus cosas, ya saben, los repartos y demás.

Estamos en 2015. Kinbauri quiere ocupar todo el occidente asturiano… ¿Todo? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles vecinos resiste todavía y siempre al invasor…

El pueblo de Paredes se moviliza contra el plan de Kinbauri. En esto de enfrentarse a empresas mineras ya tienen experiencia: en 1991 frenaron una mina de feldespato. Ahora están dispuestos a hacer frente a esta nueva amenaza contra su valle.

Solo puedo decir una cosa: que cunda el ejemplo.


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¡Oro! ¡Oro! ¡Oro en Navelgas! by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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