16 nov. 2009

Ana Pérez : una tinetense dispuesta a marcar moda


Ahí está, con los ojos clavados en su portátil. Llegó como siempre: silenciosa, discreta. Con un tímido saludo continua su camino hacia su sitio. Siempre se sienta en el mismo lugar. Su cuerpo, menudo y ligero, se integra en el paisaje de la biblioteca. No es una extraña, la conozco casi desde que nació y su imagen es cercana, familiar en este mi mundo diario.
Hoy, su pequeño cuerpo me retrotrae a aquella niña y aún creo verla entrar con la mirada clavada en el suelo. Aún sigue haciéndolo. Pero algo ha cambiado. Vaya que sí ha cambiado.

Me siento frente a ella y solo se me ocurre preguntarle, a sopetón y sin preámbulo alguno ¿no te impresionó estar en la pasarela Cibeles? Respuesta: no. Claro y contundente. Muy en su estilo –aparentemente. Esta no es la Ana que yo conocí. Me la han cambiado. El lapsus de tiempo que no supe de ella la transformó en una mujer sólida y muy coherente. Muestra una seguridad y convencimiento en su trabajo que no deja lugar a las dudas. No titubea, no se amilana y sabe que tiene un gran reto por delante.

La pasarela Cibeles, en su versión de creadores noveles (Pasarela El Ego de Cibeles Madrid Fashion Week), acogió la obra de esta joven diseñadora tinetense. Ella, que no es otra que Ana Pérez Valdés, firma sus creaciones como Valdnad (palabra sueca que se traduce, al parecer, por fantasma o espectro). Qué si lo dicen será verdad y no seré yo quien lo niegue.
Pues lo dicho, que Ana Pérez es de Tineo y con veintitrés añitos ya se encuentra en una senda tan complicada y competitiva como es el mundo de la moda. Esta joven estudió Bellas Artes en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, para luego seguir su formación en diseño de moda en ESDEMGA, donde finalizó sus estudios en noviembre de 2008.

Desde ahí, ese enorme salto hacia adelante. Sin red, sin miedo. Lo pasé bien, así de fácil define su paso por El Ego. La colección que presentó tuvo como hilo conductor la ropa deportiva de los años 30. Los tejidos naturales que utilizó van desde la seda al algodón; complementado con materiales como el cristal, metacrilato o cobres. Las diferencias las marcan sus experimentos con el patronaje y los acabados a mano. Bueno y tan a mano. Ella se lo guisó y se lo comió. Diseñó y cosió. Todo el mérito es suyo. Aquí no hubo un equipo de colaboradores, ella lo hizo todo. Pero aún y con esas, deja muy claro que este mundo de la moda no es posible más que trabajando en equipo.

Sabe que esta empezando y busca su propio estilo. Le gustaría, como no, llegar a tener su propia marca. Pero eso es harina de otro costal y todo se andará, no tiene prisa. Ahora lo que le preocupa es encajar los cortes, los volúmenes y mezclar los materiales tal y como ella los piensa y los sueña.
Tampoco le duelen prendas para decir que una diseñadora se debe adaptar a diferentes tipos de trabajo. Vamos, que trabajar para una firma muy comercial no le importaría. Ahí se aprende mucho. No depende de donde se trabaje, sino de cómo se trabaje. Ana está más que dispuesta a aprender y trabajar. Transmite una energía que parece impensable en alguien tan aparentemente frágil. Esa percepción se diluye cuando se concentra en hablar de sus aspiraciones.

No tengo ni idea de lo que le va a deparar el futuro, pero sí estoy seguro de que no lo va a esperar a la puerta de su casa. Esta tinetense está luchando por hacerse un camino y en su primer intento ya nos ha dejado perplejos. Continuaremos observándola y de paso nos enteraremos de que va esta gran industria. De mano, Ana Pérez Valdés “Valdnad” me ha emocionado.

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Ana Pérez : una tinetense dispuesta a marcar moda by M. Santiago Pérez Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.

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