30 may. 2011

Alfredo me llamó

- ¿Sí?

- ¿Santiago?

- Soy Alfredo.

- ¿Alfredo?

- Sí, hombre, Alfredo…

- Ah, hola (acojonado) ya reconozco tu voz.

- ¿Qué tal estás? ¿Qué te parece lo mío? Verás, es que estoy llamando a todo el mundo y quiero que me conozcáis un poco más. Ya se que me habéis visto muchas veces, pero no es lo mismo. Quiero tener un contacto más directo con vosotros. Necesitamos empujar todos en la misma dirección.

Pero dime, dime.

- Verás, caer me caes bien, pero no se…

- No me digas más. Yo comprendo que fue todo un poco precipitado, pero ya sabes la situación requiere medidas urgentes. El jefe se empeño en hacerlo así y claro, yo no podía decirle que no. Son muchos años los que llevo en esto y era necesario dar un paso al frente y aquí me tenéis. Pero como ya te dije antes, os necesito a todos. Lo que tenemos enfrente no es una broma, sabemos como se las gastan y ahí me tendrán, frente a ellos, con vuestro apoyo, claro.

- Desde luego, tienes razón. Verás, Alfredo, puedo llamarte así.

- Por supuesto.

- Te decía que la cosa va a estar complicada. Ten en cuenta que a ti se te asocia a las últimas decisiones y que llevas mucho tiempo…

- Ya, ya. Eso es lo que dicen los que nos quieren mal. Yo, lo sabes muy bien, tengo una gran experiencia en puestos de mucha responsabilidad y creo representaros a todos vosotros.

- Si yo no digo que no sea así, pero yo, al igual que el resto, no hemos podido…

- Lo se, lo se. Pero la situación internacional no es nada favorable para experimentos. Estos son momentos de tranquilidad, nada de sobresaltos. Ya ves lo que todos nos dicen: que vamos por la buena senda, y en ese camino quiero seguir transitando. Os necesito a todos. Sabes que he contado con el apoyo de los jefes, de todos los anteriores, ahora yo voy a relevarles y quiero estar muy cerca de vosotros para ser fuertes y poder afrontar los tiempos que se avecinan. Estamos viendo la luz, pero hay muchas incertidumbres y no nos lo podemos permitir. ¿Lo comprendes?

- Desde luego. Las situación sigue siendo complicada, pero ya que llevamos tanto tiempo viendo la luz y el túnel no se acaba ¿no habría que…?

- Nosotros quisiéramos hacer las cosas de otra manera, pero la coyuntura no nos lo permite. Estamos haciendo esfuerzos que algún día se entenderán en su justa medida. No hay más opciones. O se hacían las cosas como las hemos hecho o nos íbamos al desastre. En veinte o treinta años se recordarán estos tiempos como los del cambio histórico. Yo quiero contribuir a esa historia, con vuestro apoyo. Ya viste que no estoy solo, son muchos los que me apoyan y estoy seguro de contar contigo ¿verdad? Creo saber lo que necesitamos para salir adelante. ¿Santiago? ¿Cuento contigo?

- Por supuesto, aquí me tienes.

- Gracias, sabía que no podía ser de otra manera. Un saludo.

- Clic.


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Alfredo me llamó por M. Santiago Pérez Fernández se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

2 comentarios:

  1. Seguro que el jefe le dió la orden: "llámales a todos y déjalos convencidos" Y sin otra opción una vez más: "si wana, lo que quieras",como no? para eso estamos a tu lado "

    Pero a todos estos, decirles que es de mala educación señalar cone el dedo, y segun "Alfredo", miles de dedos lo han señalado. Parece que poco queda de se epoca de ministro de educación

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  2. Me parece una conversación "realista" y seria. Te aseguro que yo diría lo mismo, aunque pensase, como tú, que no es la forma.
    En el mundo real, el tiempo (y sus circunstancias) se imponen a uno más veces que la otra posibilidad: buscarlas y crearlas. Por eso, porque esta vez es así, yo también le diría, cuenta conmigo... Así que no te sientas mal si no te vuelve a llamar después del clic... pero tú has asumido un compromiso (te ayudaré a llevarlo adelante).
    Un abrazo.

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