20 may. 2018

Alias Grace ¿una criada asesina?


Si buscan Alias Grace en Google les saldrán casi cuatro millones de resultados. Las primeras páginas, como comprenderán no las he comprobado todas, hacen referencia a la miniserie televisiva, seis capítulos, que lleva ese nombre y que está coproducida por la cadena canadiense CBC Televisión y Netflix. Debe estar arrasando.

No pienso hablarles de ella, no la he visto, lo haré del libro sobre el que descansa la serie: Alias Grace de Margaret Atwood, traducida por María Antonia Menini Pagès. La novela se publicó por primera vez en 1996 y en octubre pasado la editó Salamandra.

La historia se desarrolla en la época victoriana, que aunque hace referencia a la historia del Reino Unido y a la etapa del largo reinado de Victoria I, con posterioridad ese término se extendió para explicar las sociedades anglosajonas a partir de la década de los cuarenta del siglo XIX. La industrialización, la emigración, la Guerra de Secesión están presentes en la novela, al igual que lo está el falso moralismo, los prejuicios o el machismo. Es un reflejo de la vida canadiense y estadounidense de ese momento.

La novela “es una obra imaginaria pero basada en la realidad”: un asesinato ocurrido en Canadá en 1843. Grace Marks es la protagonista, y se supone que coautora, o cuando menos cómplice, de James McDermott que asesinó a Nancy Montgomery y Thomas Kinnear. Grace tenía dieciséis años cuando se produjo el crimen.

Partiendo de ese homicidio se va reconstruyendo la historia a lo largo de 515 páginas. La narradora principal, que no la única, es la propia Grace. El intermediario necesario en este proceso de recuperación de la memoria de los acontecimientos es el doctor Simón Jordan que está iniciando su carrera como psiquiatra, una psiquiatría que está en sus fases iniciales.

El doctor Jordan es un hombre con ansias por destacar, con una madre posesiva que intenta condicionar su vida y que a su pesar sí que tienen mucha influencia sobre él.  El personaje va mostrando, cada vez más, su esencia timorata y sin carácter. Llega a comportarse como un cobarde incapaz de enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Su relación con las mujeres deja bastante que desear. Los miedos le asaltan. No es capaz de comprometerse aunque su mente es un hervidero de deseos sexuales.

La prostitución surge a lo largo de la novela como la única alternativa para muchas mujeres cuando ya no son ni aceptadas como criadas.

Alias Grace está tan bien escrito que parece una novela del XIX. Según se avanza en ella te va enganchando más, es adictiva. Es un dramón. A la pobre Grace le pasa de todo, no es un personaje de Dickens pero se le parece. No falta la crítica social ni el feminismo o el tema de los derechos humanos tan queridos por Margaret Atwood.

Los personajes no me dejaron indiferente, fui tomando partido en todo momento. La verdad es que hay poco que salvar, el constreñimiento victoriano genera pocos afectos. Religiosos, buscavidas, matasanos, machistas forman la fauna masculina; las mujeres no cuentan en esa sociedad y llevan la peor parte.

La mente, los sueños, la locura y su incipiente estudio es uno de los hilos que tejen la historia. El mesmerismo – Mesmer, médico alemán, creía que había energías invisibles que se movían entre los seres vivos, el llamado magnetismo animal o mesmerismo -, la falsa hipnosis, los prejuicios, el desconocimiento del cerebro humano, la religión se entremezclan para dar una idea del desconcierto científico de aquellos años. La mente  sigue siendo una gran desconocida y sus trastornos nos asustan.

La narración te conduce a un final esperado pero en el que quedan muchas dudas. ¿Grace Marks es culpable o no? ¿Es tan inocente cómo parece? Pues no se lo pienso decir. Tendrán que leer el libro y lo podrán averiguar ¿o no?

Ya sé que no se estila el leer libros más de doscientas o trescientas páginas, que no les asusten las más de quinientas de Alias Grace. Intercala varios narradores, poesías, cartas, tiene de todo un poco. Es un buen libro. Me gustó y aunque no se deba decir yo lo digo: es entretenido. ¡Mira tú! ¡Qué herejía! ¡Catalogar los libros por ser entretenidos o no!

Margaret Atwood escribe muy bien y creo que hay que conocerla. No me hagan ni puñetero caso: léanlo. Lo tendrán disponible en su biblioteca pública o librería preferida.

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Alias Grace ¿una criada asesina? by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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