3 feb. 2014

Recogimiento, meditación y complacencia en la convención del PP



El fin de semana de meditación del Partido Popular terminó como se esperaba, todos contentos.

Oigan y no quiero yo, ni puedo tampoco, amargarles nada. Ellos se lo guisaron y comieron. Además, ya lo dijo su jefe de filas, Mariano Rajoy: “no me preocupan las críticas, apañado estaría”. Pues eso.

En esos actos todo está pensado hasta el mínimo detalle. Nada se deja al albur, incluida la ciudad en la que se celebra. Por cierto, menudo alcalde tiene Valladolid, suelta unas lindezas que no deja impasible al personal.

Todo va tan bien y están todos tan contentos que su secretaria general, Dolores de Cospedal, no se ha cansado de repetir que no tienen fisuras y que la unidad del partido es fundamental.

Fíjense como está la cosa de tranquila que Carlos Argos, secretario del Comité de Derechos y Garantías, recordó un mensaje que le dio Manuel Fraga para Rajoy: “dile a Mariano que preserve dos cosas por encima de todo: la unidad del partido y la unidad de España”.
Miren que son ganas de desempolvar a don Manuel.

Pero todo bien, desde luego. Aznar dice Dolores de Cospedal, y ya saben lo que eso significa, que se disculpó por su no asistencia. Mayor Oreja no quiere ser eurodiputado. Las víctimas del terrorismo les achacan deslealtad. Ortega Lara y otros crean un nuevo partido político. Esperanza Aguirre sigue en su línea. El tema del aborto genera malestar interno. Las subidas de impuestos no agradan a muchos.

¡Ah! por allí no apareció Bárcenas, por motivos de sobra conocidos. En esta ocasión Francisco Correa no les organizó el evento y Rodrigo Rato, Carlos Fabra o Francisco Camps ¿estuvieron por allí?

No pasa nada, la economía va bien. Lo han repetido una y otra vez. Es cierto, vean si no el ejemplo de Bankia que ganó 818 millones en 2013. ¡Descreídos!

En su recogimiento el PP habló de lo que interesa a los ciudadanos. Quedó clara la herencia recibida, que la unidad de España es innegociable y que las reformas tienen que continuar.

Ya saben, ahora el paro no crece de manera desbocada o las empresas no desaparecen. Ven, esto son datos que avalan que todo va bien, despacio, pero bien.

Rajoy, nuestro presidente, dijo que “hemos pasado de la resignación a la esperanza” y seguro qué los qué estaban allí lo confirman. En la calle se ha pasado de la resignación a la indignación, pero eso son apreciaciones mías, faltaría más.

La señora de Cospedal dijo: “es el Partido Popular o la nada” ¡Pues es verdad! nos estamos quedando en nada.

También han dicho verdades como puños y han recordado, por si alguno de los presentes no se acordaba, que han logrado preservar los servicios públicos, entre ellos la educación y la sanidad. Lo ha dicho Mariano Rajoy y además ha añadido que seguirán siendo universales, públicos y gratuitos. Todos aplaudieron a rabiar. Es lo que pasa cuando se oyen verdades como estas.

¿Y los casi seis millones de parados? Esos, daban saltos.

No podía faltar uno de los temas que se debaten en la sociedad: la modificación de la ley del aborto. Ahí estuvo bien el ministro Gallardón y dejo claro el asunto del consenso: “lo vamos a hacer nosotros y entre nosotros acordándolo como siempre hemos hecho las cosas”

¿Alguien tiene algo más que decir? Ya saben que estaba en su programa electoral y tienen que cumplirlo.
Por cierto, Rajoy dijo que iba a empezar a bajar el IRPF, es un hombre de palabra y lo hará.

Bueno, pues todo magnífico y muy bonito. Sigan así qué se lo vamos a agradecer

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Recogimiento, meditación y complacencia en la convención del PP by M. Santiago Pérez Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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