10 ene 2019

Luna Miguel y su Lolita


Te jodes, Luna Miguel. No soy mujer, no soy joven y me he leído tu libro El funeral de Lolita.

Y esto viene a cuento de lo que contestó Luna Miguel a David Morán en una entrevista para ABC Cultural: “En primer lugar, me gustaría que lo leyeran mujeres jóvenes y que, después, lo hagan hombres jóvenes”. No quedó contenta y afirmó que “creo que hay elementos generacionales. El uso de las redes sociales, los referentes de cine y música… Es más bien una novela de nostalgia de la gente que creció en los 2000. Más que generacional, creo que es sobre la prehistoria de algo que acababa de empezar, que es la literatura de internet y nuestra vida en las redes sociales”.

¡Ven! Incumplo todos los requisitos y así y todo lo leí. Vaya, pues lo siento.

Me hace gracia eso de la nostalgia de los que crecieron en los 2000 o lo del uso de internet y las redes sociales. ¡Una escritora limitando sus lectores! ¿Es una nueva moda?

Conocí a Luna Miguel, sus poemas, hace tiempo ¡a través de internet! Nada, estoy empeñado en romperle los esquemas a esta mujer. Lo siento nuevamente.

No se trata de una revisión de la obra de Nabokov. El funeral de Lolita se apoya en esa figura pero dando todo el protagonismo a su Lolita, a Helena, quien nos cuenta su historia a los treinta años. La muerte de su amante-pederasta reaviva unos recuerdos que nunca la habían abandonado.

Helena es una crítica gastronómica que se atiborra de carne cruda cuando está agobiada y que bebe un montón. Bebe a destajo. Su relación de pareja no funciona. Es huérfana y eso también la atormenta. Vamos, que no tiene una vida fácil.

Helena, quince años, quería a su amante-pederasta a su manera. Él, su profesor, estaba obsesionado con ella, ¿la quería? Helena era consciente de lo que estaba sucediendo e incluso llegó a decir no pero también fue… Para saber más hay que leer el libro.

Es una novela bastante sobria. Carece de adornos. Las situaciones se explican por sí mismas y no necesitan más. Tal vez se podría asociar al realismo sucio y a Bukowski, que al parecer es del gusto de Luna Miguel – me gusta su nombre -.

Para que no les queden dudas las relaciones sexuales son explícitas. El sexo, follar, es un tema relevante para la autora ¿para quién no? 

La vida llevó a Helena a un presente del que no está satisfecha. Su vida es una mierda. Lo fue y lo sigue siendo. A pesar de todo, aunque sea de mala manera, sigue adelante y toma sus decisiones. Helena es una mujer de una gran fragilidad-fortaleza.

Y en esta historia de identidad, sexo, amistad, familia ¿qué pinta una bala? Sí, una bala de pistola. Pues tendrán que leer el libro.

El funeral de Lolita trata de un tema tabú. El imperio de lo correcto, que no es otra cosa que hipocresía, está cambiando muchas cosas. El viejo conservadurismo y la mojigatería más rancia están creando una sociedad más asfixiante y timorata.

Una mujer, Luna Miguel, narra una historia de amor-sexo entre una niña de quince años y su profesor, un adulto, ¿un escritor, un hombre, se atrevería? Me queda la duda. Ven, a este extremo hemos llegado.

Los entraditos en años llévenle la contraria a Luna Miguel y lean El funeral de Lolita. Los más jóvenes lean siempre y de todo.

Lo podrán encontrar en su biblioteca pública o librería preferida.

Licencia de Creative Commons
Luna Miguel y su Lolita by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

No hay comentarios:

Publicar un comentario