6 jun. 2016

El editorial del miedo

                                                                                                   EFE 


El cambio de trayectoria del periódico El País no es de ahora. Hace varios años que se fue por unos derroteros que a muchos no nos gustó. Sigue contando con colaboradores excelentes: Manuel Vicent, El Roto, Javier Marías, Forges, Juan José Millás… por citar algunos. Y eso le salva.

Como empresa privada encamina sus pasos hacia dónde quiere. Marca su línea editorial  y luego tiene sus seguidores y detractores. Las noticias son veraces y contrastadas – así se lo supongo - las opiniones son otra cosa. Su opinión, el editorial del 5 de junio de 2016, es un ejemplo de lo que creo que no debe hacerse.

¡Por favor!

“Única alternativa”, “auparse al poder”, “sondeo alarmante”, “extremismo”, “opción rupturista”, “enormes incertidumbres”, “cuestiona”, “pretende instaurar”, “agravaría”, “provocaría un enfrentamiento”, “disgregración”, “riesgos”, “no hay más alternativa”, “impostura”, “costarle muy cara”, “movilización”, “reducido”, “artificial”, “incertidumbres”, “crudeza”, “condiciones draconianas”, “amenazar”, “sabe estar al lado del Gobierno cuando la situación lo requiere”, “problema”, “populista”, “radical”, “opción rupturista”, “agravaría el estado de las finanzas”, “provocaría un enfrentamiento frontal”, “Tampoco… resultan tranquilizadoras”, “riesgos que entraña la operación”, “se quiere convencer”, “impostura”, “costarle muy cara”.

Las anteriores expresiones, sacadas de ese editorial titulado “Una gran impostura”, no dejan lugar a dudas. En 552 palabras toda esta batería y seguro que algunas más. Es un lenguaje belicoso e intimidatorio.

Opinan desde el extremismo que siempre asociamos a los medios de comunicación muy de derechas, los muy de izquierdas no existen en España.

Ya desde el inicio asoma la patita: “la coalición Unidos Podemos deja más clara su ambición de rebasar al PSOE, colarse como única alternativa al PP y auparse al poder”. Más adelante intenta arreglarlo, pero dicho quedó.

Y yo me pregunto: ¿Acaso no es ese el objetivo legítimo en una democracia? ¿Hay algo ilegal? ¿Esa coalición está al margen de la legislación española?

De ahí en adelante es todo una sarta de premoniciones apocalípticas.

Su opinión choca de forma frontal con mi libertad pues ustedes están intentando meterme miedo. Y eso, señores editorialistas de El País, está muy feo.

Hablar a estas alturas de oportunismo e incertidumbres programáticas es de risa. ¿Les recuerdo todos los incumplimientos del Gobierno del PP?

Miren, como tienen mala memoria les recuerdo que el pasado 23 de mayo publicaron ustedes una noticia titulada: “Rajoy promete a Bruselas más ajustes si gana las elecciones”, firmada por Claudi Pérez. El 4 de junio, en crónica  de Javier Casqueiro, recogen lo siguiente: El programa de Mariano Rajoy para las elecciones generales del 26-J lleva otra vez como sucedió el 20-D la gran baza de la bajada de impuestos como el elemento diferencial con respecto a los demás partidos”.

¿Es para reír o llorar?

Como ya andaban desbocados no tienen empacho en hablar de un “electorado reducido”. ¿Nos quieren quitar la capacidad de pensar y decidir a los ciudadanos? No, desde luego. Tengo la sensación de que me tratan como a un tonto. Y esa es mi opinión, tan buena como la suya.

No se dan por contentos y entonces cargan contra la competencia: Atresmedia. Oigan, sus luchas por la audiencia, por el dinero, me dan de lado. Ellos, al igual que ustedes, deciden lo que hacen en su empresa. ¡Y miren que me importa a mí un pito Atresmedia o PRISA!

¡Chirría!

Hablar de populismo en un partido político es no decir nada. Y eso de la radicalidad pues tiene su gracia.

Radical es cargarse los derechos sociales. Radicales son los desahucios. Radical es la pobreza. Radical es el hambre infantil. Radical es que los enfermos se mueran por falta de atención. Radicales son los asesinatos de mujeres. Radical es tener un presidente al que le dan miedo las entrevistas.

Señores editorialistas de El País, no me jodan.

Aún estoy esperando una propuesta del gobierno popular del señor Rajoy sobre Cataluña. Eso es intranquilizador. Esa indolencia tan rajoyniana es muy arriesgada y puede conducir a un camino sin salida.

La lectura de ese editorial es muy interesante. Destrípenlo ustedes al máximo.

Yo tengo claro a quien no voy a votar, aún ando escudriñando mí candidato.

El País fue un referente en España y en el mundo, hoy es un medio de comunicación sin ascendiente social. No se trata de sus cambios políticos, en absoluto, es algo mucho más profundo: han empobrecido a un gran diario hasta convertirlo en un asusta niños.

Licencia de Creative Commons
El editorial del miedo by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

No hay comentarios:

Publicar un comentario