9 jun. 2016

Reflexiones sobre el suroccidente asturiano


Elecciones a la vista. Promesas, obras, arreglos de desperfectos… ¿Lo normal? Pues no. En la última temporada los partidos, en Asturias,  se han tirado los trastos hablando del suroccidente. Como era de esperar hubo respuestas: La Nueva España, en su edición del 8 de junio de 2016, dedica unas páginas especiales, en concreto cinco, al suroccidente de Asturias.

Para las personas que puedan despistarse recordarles que esas páginas especiales son pagadas. ¿Quién las paga? Los anunciantes. En este caso los Ayuntamientos de Allande, Cangas del Narcea, Belmonte de Miranda, Salas y Tineo, a los que se une el Gobierno de Asturias.

El publirreportaje  se abre con el cansino tema de la autovía Oviedo-La Espina. Como bien recuerda el autor, la obra se inició allá por 1999. ¿No hace falta mencionar que está sin acabar, verdad? Está previsto que se concluya en 2019. Otra pregunta: ¿Cuándo han visto que una obra pública se termine en España en tiempo y forma? Eso significa, en el mejor de los casos, que habrán pasado veinte años entre el inicio y la finalización.

¿Tendremos motivos para estar cabreados?

Ya saben que desde el pasado 15 de febrero la carretera nacional 634 está cerrada al tráfico por un desprendimiento de tierra a la altura de Porciles. En todos estos meses no han sido capaces de habilitar un carril por el que circular. Las protestas institucionales han sido de tal tibieza que no han servido para nada.

¡No dan para más!

De telecomunicaciones mejor no hablar. Del corredor del Narcea tampoco es necesario decir nada.

Miren, a día de hoy el suroccidente no avanza por la senda del desarrollo, todo lo contrario. Tal y como estamos vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos. Así de claro.

Todo lo demás son palabrerías vanas o peor aún, mentiras descaradas.

La realidad social, demográfica o económica de la comarca así lo demuestra. ¡Yo vivo aquí! ¡No quieran manipular lo que veo o padezco! ¡No me jodan!

¡Y como éramos pocos nos hablan de la autovía hasta Ponferrada!

Perdón por tanto signo de admiración, si no los pongo tendría que sustituirlos por tacos.

El Gobierno de Asturias está diseñando un plan especial de desarrollo económico para el suroccidente, desde el 2015, en el que colaboraron los ayuntamientos de Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Íbias y Tineo. Como les pareció poco la cosa, pidieron la colaboración ciudadana para aportar ideas. Lo comprendo. Entre gobierno autonómico, universidad, diputados y sus asesores, así como corporaciones locales no fueron suficientes. Ya saben, ahora la consigna es participación ciudadana. Se está redactando.

El consejero de la Presidencia y Participación Ciudadana reconoció, en su comparecencia ante la Comisión de Presidencia en la Junta General, el 11 de septiembre de 2015, que este plan era uno de los compromisos adquiridos en la anterior legislatura.

Creo que no recuerda que historias semejantes vienen de más atrás.

¡Uyy! Casi se me olvida, este plan se desarrollará entre el 2015 y el 2025. ¡Se lo prometo! ¡No es broma!

Eso de los aprovechamientos endógenos, turísticos y puestas en valor son zarandajas muy manidas y oídas.

Oigan, que han realizado un diagnóstico comarcal además de constituir una Comisión Interinstitucional entre ayuntamientos y gobierno de Asturias.

¡Estoy maravillado! ¡Llevo treinta años escuchando lo mismo!

Nos cuentan que se han realizado, o están realizando, radiografías municipales con las aportaciones sectoriales y mencionan el desarrollo rural, sector forestal, sindicatos agrarios, cooperativas e industria agroalimentaria entre otros.

Lo de siempre. ¿Industrias? ¿Autónomos? No los hay o no tienen peso. Las empresas energéticas van por otros caminos, las mineras por el suyo y para de contar. Más de lo mismo.

Leyendo el publirreportaje puede parecer que la situación actual surgió por generación espontánea. ¡Y un jamón!

En 2015, según datos de SADEI, el suroccidente tenía 27.960 habitantes, en 1991 éramos 41.187. ¿Me lo quieren explicar? No pueden o no quieren.

La pérdida de población va unida a la de puestos de trabajo y a la falta de creación de alternativas productivas. ¿Quién debería haberlas promovido? Pues eso.

Ahora, cuando estamos agonizando, nos vienen a dar recetas mágicas. Una de ellas la autovía hasta Ponferrada. ¡Joder!

Miren, hasta que no vino Areces con esa propuesta salvadora en este territorio ni se planteó tal obra. Hace tiempo que dije que los intereses van por otro lado y no por el de los ciudadanos. Ahora los corresponsales políticos repiten el mantra. Eso sí, ninguno ha concretado los hipotéticos beneficios sociales y económicos para los habitantes de estos cinco concejos.

La publicidad continúa y nos hablan de la importancia de las ferias, el turismo, el Camino de Santiago, el oro, la gastronomía. Sí, también de las áreas industriales, destacando el Polígono Industrial de La Curiscada. No me extraña, en el Polígono Industrial Alto del Forcayao solo hay una empresa.

Hablar de turismo como solución por estas tierras es no hablar de nada. Además, poner las esperanzas de futuro en algo tan voluble es de una inocencia absoluta. ¿Complemento? Desde luego. ¿Potenciación? Faltaría más. Eso sí, no estaría de más mirar para el Camino de Santiago, para los monumentos que aún perviven o para nuestro entorno. Y esto último incluye, por ejemplo, basureros piratas, plásticos en cierres de fincas y similares… Sin olvidar la adecuación de los espacios públicos a unos mínimos de calidad. Incluidas las fachadas de los edificios, tanto antiguas como nuevas.

Yo quisiera escuchar a alguien hablar de tejido productivo en serio. De las medidas concretas que están realizando para atraer nuevas empresas. No me cuenten eso de la subvención de cuatro céntimos para la creación de nuevos puestos de trabajo. Eso es una milonga.

¿Con qué sectores productivos han tenido contactos? ¿Con cuántos empresarios se han reunido? ¿Qué medidas se están tomando para que las infraestructuras básicas se terminen de forma inmediata? ¿Qué promoción empresarial específica está realizando el Gobierno asturiano para dar a conocer esta comarca? ¿Y los ayuntamientos? ¿Qué medidas incentivadoras – no limosnas – se están ejecutando? Dada la gravedad de la situación en que se encuentran los ciudadanos del suroccidente repito las preguntas: ¿Qué medidas inmediatas están tomando para frenar la despoblación? ¿Cuáles para la creación de nuevos empleos?

En 2018 aquellas minas que no sean rentables tendrán que cerrar. No recibirán más subvenciones. Es cosa sabida desde hace años. Se podrá prolongar la agonía, in extremis, algún año más, pero…

Los fondos mineros se dedicaron a menesteres para los que no fueron creados. Eso sí, contó con el beneplácito de todo dios. Se arreglaron infinidad de carreteras locales. Muchas, casi todas, de enorme necesidad, ahora tenemos un entramado local un poco mejor, pero ya no queda gente para utilizarlas. Lo de la promoción empresarial se relegó a un quinto plano. Era más importante ganar elecciones municipales.

El grupo I de la térmica de Soto de la Barca ya está fuera de servicio, los grupos II y III seguirán funcionando al menos hasta 2020. De ahí en adelante ya veremos.
Lo sabemos, lo sabían, desde hace tiempo.

Insisten en eso de los valores paisajísticos. Hablan de la carencia de infraestructuras o de la falta de una residencia pública de ancianos. Lo de siempre. Y no digo que no sea necesario todo ello. No lo digo, no.

A mí me extrañó, de verdad, eso de que “durante décadas hemos sido el impulso económico de Asturias, quienes hemos dotado a la industria asturiana de su fuente de energía y reivindicamos poder continuar haciéndolo más allá de 2018”.

Joder, todo esto y nosotros sin enterarnos.

No sé, me da a mí que alguien se olvidó del papel de las cuencas del Nalón y del Caudal, además de Gijón y Avilés.

¡La verdad, cuando se disparan no hay quien los pare! Sosiego, templanza y un poquito de reflexión, por favor.

El mantra se repite: autovía a Ponferrada, om, om, om.

¡Qué poco cuesta quedar bien!: el mayor valor de la comarca son las gentes que lo pueblan.

“La infraestructura de la autovía es muy necesaria, pero no soluciona los problemas de falta de actividad y tejido económico de la zona. Si no se incide paralelamente en solucionarlos, la autovía puede volverse en nuestra contra y servir para que la población que queda se termine de ir hacia el centro de la región”. Así lo manifestó literalmente y tan tranquilo se quedó.

¡Ayyy! Yo pregunto a los presentes si no se han puesto a pensar que las autovías tienen doble sentido. De verdad, que no son unidireccionales.

El desarrollo de las comarcas, de las regiones, tiene en las comunicaciones, las buenas comunicaciones, uno de los puntales imprescindibles para el crecimiento económico. Negar o desconocer esa realidad es imperdonable.

Estamos en campaña electoral y el papel lo soporta todo.

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