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23 oct 2026

Cuando la sinrazón se apodera del mundo

  

  Intento comprender el mundo, no lo consigo. No me refiero a los problemas irresolutos de la humanidad, no es eso. Hasta no hace tantos años las relaciones sociales, las internacionales e incluso la geopolítica parecían tener unas reglas más o menos consensuadas, eso se fue al garete.

  Esforzarse racionalmente en encontrar explicaciones a los acontecimientos actuales es tiempo perdido, imperan las pasiones, los sentimientos desbocados, la irreflexión más absoluta y así no se puede. Es imposible hablar con tranquilidad con aquellos que están anclados en el negacionismo y que en lo político han escorado, o siempre estuvieron ahí, hacia la extrema derecha.

  El ejemplo más evidente es la situación de EEUU con la presidencia de Donald Trump, tal parece que un virus afectó las mentes de los estadounidenses y los acabó de volver gilipollas del todo, y digo del todo ya que una gran parte de los ciudadanos de Estados Unidos siempre se movió por los cauces de un conservadurismo muy extremo, pero hasta el primer advenimiento de Trump parecía que esas fuerzas estaban controladas y encapsuladas. Los yanquis siempre han estado condicionados por medios de comunicación muy potentes y por unas sectas religiosas ultra conservadoras muy agresivas. El individualismo de la etapa de la Conquista del Oeste caló en la sociedad hasta llegar a convertirse en una de las señas de identidad de ese país.

  El intento de acceder a la vicepresidencia de EEUU por parte de Sarah Palin, siendo aspirante a la presidencia John McCain, con el apoyo del Tea Party modificó la forma de hacer política en EEUU, pasando a ser muy agresiva y visceral. La llegada a la Casa Blanca de Barack Obama y Joe Biden exaltó los ánimos, aún más, de los grupos reaccionarios, tanto políticos como religiosos. Cadenas de televisión como la Fox se encargaron de caldear más el ambiente. Con ese caldo de cultivo el partido republicano se escoró hacia la ultraderecha, llegando a su cenit con la presentación de Trump a las elecciones presidenciales y el acceso al Despacho Oval. El partido republicano en ese momento ya estaba fagocitado por Trump que lo convirtió en una marioneta que movía a su antojo. Se instaló en el país una locura colectiva que llegó al paroxismo cuando Donald perdió las elecciones, ante Biden, e instigó a sus huestes a tomar el Congreso. Con el regreso de Trump a la Casa Blanca las cosas no han hecho más que empeorar, no solo para los estadounidenses, para todo los países del mundo. Trump está demostrando ser un desequilibrado autoritario, despótico, ignorante, agresivo, sin educación, lo podemos situar en el fascismo de nuevo cuño, pero fascismo.    

  ¿Cómo es posible que tantos millones de ciudadanos apoyen a un tipo como ese? Es de sobra conocido el papel que han tenido las grandes empresas tecnológicas con su apoyo, mejor dicho los dueños de esas empresas: Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Sundar Pichai y Sam Altman, por nombrar a los más conocidos. Da igual, tienen el raciocinio… no saben donde lo tienen.

  Latinoamérica está siendo tomada por las huestes de extrema derecha: la Argentina de Milei, El Salvador con Nayib Bukele, José Antonio Kast en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia, en Ecuador Daniel Noboa y en Perú Keiko Fujimori.

 En Brasil Flàvio Bolsonaro ganó la primera vuelta a Lula da Silva, veremos como acaban el 25 de octubre, cuando se celebra la segunda vuelta.

  Donald Trump estuvo, directa o indirectamente, apoyando a esos candidatos. Otro ejemplo de ese apoyo es el de Nasry Asfura, candidato conservador respaldado por Trump en Honduras. En Costa Rica el apoyo a Laura Fernández fue más discreto.

  El presidente estadounidense considera a Latinoamérica el patio de atrás de su «casa» y no está dispuesto a que nadie le moleste. Es cierto que esta intromisión de Estados Unidos no es de ahora, desde la presidencia de Monroe – quinto presidente de los Estados Unidos entre 1817 hasta 1825- para acá siempre ha estado presente en los aconteceres de esos países.

  La democrática Europa no se ha salvado de la ola extremista. Alemania ha sido el último país  en subirse a ese tsunami. Alternativa para Alemania, de extrema derecha, en el país germano los partidos nazis están prohibidos, ganó en Sajonia-Anhalt. Da mucho miedo.

  En Francia la ultraderechista Marine Le Pen es la favorita de cara a las próximas elecciones presidenciales.

  En Italia Giorgia Meloni disimula más, pero no deja de ser de una extrema derecha fascistoide.

  En Países Bajos el Partido por la Libertad, de Geert Wilders, estuvo un año en el poder. Formó una coalición con tres partidos de derechas que rompieron en 2025. Geert Wilders tenia un plan de línea dura contra el asilo de migrantes. Así y todo se mantiene como el segundo partido más votado del país.

  En Austria en 2024 el FPÖ, partido xenófobo, ganó las elecciones pero no logró gobernar y ahora ronda el 40% en las encuestas.

  En Hungría tras la derrota de Viktor Orbán ningún partido de izquierdas logró escaños en el Parlamento. El actual primer ministro, Péter Magyar, mantiene la política conservadora en el país, pero ya no se enfrenta a la UE (Unión Europea) como lo hacía Orbán.

  En Polonia el partido ultra Ley y Justicia perdió el poder en 2023, gobernaba desde el 2015. Actualmente Donald Tusk gobierna en una coalición de centroderecha liberal, europeísta y demócrata.

  Se ve que a la larga las extremas derechas no solucionan nada, pero hasta que los ciudadanos lo comprueban pasa mucho tiempo, demasiado.

  Los dirigentes de la extrema derecha son faltones, desde luego nada demócratas, y poco inteligentes, o demasiados listos, pero para ellos y los suyos, los poderosos. A los ejemplos de Trump me remito, que sirve de maestro para el resto de autoritarios de extrema derecha. La reciente visita de Milei a España demostró, una vez más, que ese hombre tiene serios problemas, no importa, ya los tenía antes de las elecciones y le votaron. Trump azuzó a los magas a invadir el Congreso, lo hicieron, y ganó las siguientes elecciones.

  España, que siempre llega tarde a casi todo, en esta ocasión no lo fue menos. Me refiero a la presencia de la extrema derecha en los órganos de poder político. Llegaron tarde, pero lo han hecho con fuerza. El apoyo de los ciudadanos a esos partidos se está incrementando de forma notable. El PP, uno de los partidos conservadores europeos más escorados a la derecha, con la presencia de Vox se ha ido derechizando muchos más, tanto que hoy apenas se diferencian uno del otro.

  La convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre está incrementado la polarización, solo hay que echar una ojeada a las redes sociales; los medios de comunicación conservadores y de derechas han elevado el tono exponencialmente y sí hasta ahora daban palos al Gobierno y especialmente a Pedro Sánchez, lo de ahora es impresionante. Los insultos se han convertido en la norma de las extremas derechas, incluyo al PP.

  PP-Vox van destapando las medidas que van a llevar adelante cuando lleguen al Gobierno, las encuestan afirman que gobernarán, incluso hay algunas que les dan más de doscientos diputados. Luego prodrán decir que no engañaron a nadie, y tendrán razón. Están tan seguros, y crecidos, que ya no se esconden para decir en público qué decisiones van a tomar y qué cambios van a realizar en la legislación. Ya no esconden, Vox lo hace sin tapujos, afirman que van a modificar las pensiones y apuestan por un modelo mixto de financiación, una parte la abona la empresa y otra los trabajadores con aportaciones personales a planes de pensiones privados. No creo que haya que dar explicaciones de lo que eso supone, aunque visto que hay trabajadores con salarios mínimos que les parece bien, pues… que se enteren.

  Los gobiernos de coalición entre PP y Vox en las comunidades autónomas ya están tomando decisiones que afectan a los ciudadanos de manera negativa. Baste un par de ejemplos chuscos: la financiación de la tauromaquia y la de curas en los hospitales. El ejemplo de recortes es la Comunidad de Madrid, en la que a pesar de todo su presidenta sigue concitando grandes apoyos.

  Feijóo dejó claro en su entrevista en la Cadena Ser que va a plantear debates sociales entorno a dos cuestiones que creíamos cerradas: el aborto y la eutanasia. La entrevista no tiene desperdicio, se ve el nivel de este señor.

  Ambos partidos de extrema derecha, PP-Vox, afirman que realizarán reducciones drásticas de los impuestos, pero en ningún momento dicen como van a mantener, no ya incrementar, el gasto en los servicios públicos como la sanidad, educación… Por favor, el argumento de que con menos carga impositiva se incrementa la recaudación es mentira, está más que demostrado. La Curva de Laffer es una teoría engañosa, comprobado.

  La recaudación crece cuando se incrementa el empleo y con él el consumo, luego está la inflación y su control y unas cuantas variables más. No soy economista. Lo que está claro es que las bajadas de impuestos benefician a las rentas más altas y eso significa recortes en los servicios públicos, ya que en caso de no realizar esos recortes el incremento del déficit público se dispararía. Por favor, ahora no me digan que con este gobierno el déficit se ha disparado, cierto, pero… Pero no olvidemos los gastos extraordinarios realizados a consecuencia de la pandemia de Covid-19, desastres climáticos como el volcán de Palma o la Dana de Valencia, la guerra de Ucrania, los aranceles de Trump, que supusieron unos desembolsos muy importantes con el fin de apoyar a los ciudadanos y los sectores productivos. Eso fue otro cantar.

  Todo eso no importa. Ya nadie se acuerda que la crisis de 2008 se llevó por delante a muchas empresas y estranguló económicamente a muchas familias ya que no tuvieron apoyo del gobierno de M. Rajoy. Eso sí, para los bancos no hubo problemas en inyectarles más de setenta y seis mil millones de euros.

  La vivienda se ha convertido en un enorme problema para los ciudadanos, sobre todo para los jóvenes. Los precios, tanto de la vivienda nueva como de los alquileres, está por las nubes. No hay duda de que en los últimos años no se prestó la atención que se merecía y se dejó de construir vivienda pública. Hay que recordar que el Gobierno central marca las directrices generales, pero las competencias en vivienda son autonómicas. Desde luego, eso no exonera de la responsabilidad del Gobierno que no estuvo a la altura de las necesidades. Dicho esto, ahora todos proponen construir miles de viviendas, el PP habla de un millón. Pues vale, pero no se construyen en dos meses. Otra cuestión es si van a ser de carácter público o privado. Ya hemos visto como pisos de titularidad pública pasaron a manos de fondos de inversión en Madrid por obra y gracia de Ana Botella, a la sazón esposa de Aznar. A esto abría que añadir que esos fondos de inversión elevaron los precios y alquileres astronómicamente, cuando los habían comprado a precio de saldo. Por cierto, uno de los hijos de esta parejita, Botella-Aznar, tienen, que yo sepa, un hijo que se dedica a estas cosas de las inmobiliarias. ¡Qué no harán unos padres por sus hijos!

  ¿Se acuerdan de la burbuja inmobiliaria? Claro que si. Madrid estaba rodeado por grúas, la costa mediterránea, de arriba a abajo, también estaba plagada de ellas, ¿bajaron los precios de las viviendas o de los alquileres? No, no lo hicieron. Ya pasamos por eso y vimos los resultados. Repito, no bajaron los precios, al contrario. Los pelotazos se contaron por miles.

  Retomo el inicio del artículo, no entiendo lo que está pasando, me cuesta creerlo aunque lo entienda. ¿La gente tiene muy mala memoria o qué les pasa? Ya hemos visto las políticas económicas del PP y sus consecuencias para los ciudadanos, para el conjunto, no para unos pocos, los de siempre. Ahora es mucho peor, Vox es un partido ultraliberal o anarcoliberal, como Milei. Va a obligar, si obligar, al PP a tomar medidas mucho más radicales y por lo tanto más perjudiciales para todos. Oigan, déjense de mirarse para el ombligo e infórmense de lo que está pasando en EEUU y Argentina, pues eso es lo que nos van a aplicar. ¿Es lo qué quieren? ¿De verdad lo quieren?

  Por favor, piensen con la cabeza, es con lo único que pensamos, las tripas tienen una función final: evacuar la mierda que producimos. No la caguemos.

 

  

 

 

 

 

 

 

19 may 2026

¿Y sí la estrategia del PP es otra?

 

  Ya está, ya hemos visto lo que han dado de si las elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. Para unos, el PP, no han salido como esperaban, ganaron en todas ellas, pero en todas necesita a Vox, al que querían dejar de lado, al menos eso decían y deseaban.

  La convocatoria de esas elecciones no fue algo decidido por cada uno de los presidentes autonómicos, para nada, se trataba de una estrategia que tenía dos objetivos, uno de ellos, como queda dicho, era la desembarazarse de Vox y lograr gobernar en solitario en esas cuatro autonomías, no lo lograron. La otra, la más importante, es que se trataba de desgastar al gobierno de Pedro Sánchez con una catarata de derrotas que le pusieran en mayores aprietos y que le llevaran a convocar elecciones generales. No les ha salido muy bien. No solo eso, si no que Vox se hace más fuerte y tiene al PP bien cogido. Los condicionamientos de Vox para pactar los nuevos gobiernos están haciendo que el Partido Popular se escore aun más a la extrema derecha llegando a aceptar la propuesta populista y demagógica de «prioridad nacional», que, reconozcámoslo, tiene muchos seguidores entre los ciudadanos.

  Gran parte de la estrategia de los candidatos del PP ha sido cargar contra el Gobierno y el Presidente, dejando en planos secundarios, en demasiadas ocasiones, los temas autonómicos que les afectan. El voto al Partido Popular se mantiene firme independientemente de lo que les pase. Los incendios y su gestión en Castilla y León no les pasó factura, como tampoco lo hizo la gestión sanitaria en Andalucía. Tal parece que hagan lo que hagan la vara de medir de los ciudadanos no es la misma que utilizan para enjuiciar, y castigar electoralmente, a los partidos de izquierda. En gran medida, creo que es comprobable fácilmente, los medios de comunicación tienen mucho que ver en esa percepción ciudadana, como también lo tienen las redes sociales, a las que hasta hace poco desde la izquierda no se les prestaba demasiada atención. Dicho esto me río ya que fue una de las cuestiones que mencionó la candidata socialista en Andalucia, María Jesús Montero, para disculpar los malos resultados.

  Todo parecía indicar que esas, las anteriores, eran las razones del PP, pero… Estamos viendo como en las negociaciones y en los gobiernos autonómicos la presencia de Vox no alarma a los ciudadanos como lo hacia no hace tanto tiempo. Vox y sus propuestas se han normalizado, ¿sería esa la idea que se esconde detrás de tanta convocatoria electoral? Todo indica que hay muchas probabilidades de que el Partido Popular gane las siguientes elecciones generales, pero va a necesitar el apoyo de Vox, así lo dicen todas las encuestas y extrapolando los resultados autonómicos, aunque no es muy fiable, sí que indica una tendencia muy clara. PP y Vox llegarán a gobernar. Feijóo y los suyos lo saben, claro que lo saben. Las siguientes elecciones generales es la última oportunidad de Núñez Feijóo, de no llegar a la Moncloa ya conoce el camino. En estas condiciones nada mejor que la presencia de Vox en las instituciones para su normalización para cuando llegue el «momento Feijóo» a nadie extrañe los acuerdos a los que van a llegar. No es descabellado, a las pruebas me remito. El PP ya dio por buena la «prioridad nacional» y todas las propuestas que le realiza la extrema derecha. De ahora en adelante, Vox se va a ver como otro partido más que accede a las instituciones democráticas, cierto que accede desde unas elecciones democráticas y con unas negociaciones democráticas, pero sus planteamientos y propuestas no tienen nada de democráticas o muy poco. Lo que no se puede dudar es que Vox es el elemento más distorsionador y generador de enfrentamientos en nuestra sociedad. Sus intervenciones públicas, incluidas las que realizan en el Congreso de los Diputados y en el Senado, son incendiarias e incluyen ataques personales sin cortarse a la hora de insultar. El PP se ha sumado a esas escaramuzas broncas y mal educadas.

  No tengo dudas de que la normalización de la extrema derecha es uno de los objetivos que persigue el PP de Feijóo, se juegan mucho. El argumento disculpatorio ya lo saben, ¿verdad?, Pedro Sánchez negoció con Bildu. Vistas las actuaciones y propuestas de Vox y Bildu en el Congreso de los Diputados ¿cuales les parecen más relevantes para los ciudadanos? A la vista está, no hay más ciego que el que no quiere ver.

  Hablar de estas elecciones autonómicas y no hacerlo del PSOE no tendría mucho sentido.

  Los resultados de los socialistas no es que hayan sido malos, no, han sido peores, excepto en Castilla y León donde mejoraron un poco, poco, en las otras comunidades fue penoso, especialmente en Extremadura. Contra todo pronóstico, o no tanto, el PSOE presentó en esa comunidad a un candidato que ya estaba quemado antes de iniciarse la campaña. Su presencia en las listas fue absurda, ¿qué se pretendía o qué favores le debían? Su candidatura fue avalada por Ferraz, como siempre, que es quien tiene que dar el visto bueno. El poner a dos ministras como cabeza de lista en Aragón y Andalucía fue otro error descomunal. También sería un error monumental el poner de cabeza de lista en Madrid al ministro Óscar López.

  Las imposiciones de Pedro Sánchez les han llevado a unos estrepitosos resultados, tendría que hacérselo mirar. Algunos opinadores profesionales afirman que con esas candidaturas quiere controlar el partido. No me atreveré a decir lo contrario, aunque me parece un error gravísimo como estrategia política. Tener en contra a la mayoría de los gobiernos autonómicos es un mal negocio. En demasiadas ocasiones cometen unos errores tan grandes que no acabo de comprender su estrategia y sentido. No es que yo lo diga, a la vista está.

  Tras el resultado en Andalucía empiezan a aparecer barones que alzan la voz. Uno de esos es Adrián Barbón, Presidente de Asturias, para quien «los proyectos políticos que son capaces de hacer un discurso de identidad, de orgullo de identidad, de reivindicación de la propia identidad tienen buenos resultados». Hace tiempo que no se esconde para soltar cosas como esta. ¿Cómo marida el socialismo con el nacionalismo identitario? El problema igual radica en que el PSOE se ha alejado de muchos de los principios socialdemócratas o no ha sabido adaptarlos a la realidad para irse por una senda que cada vez menos ciudadanos comprenden.

  Un candidato autonómico tiene que estar pegado al territorio en el cual quiere gobernar, pero de ahí a hablar de identidad y no de clases hay un trecho abismal. En un mundo cada vez más tecnológico oír discursos identitarios comprendo que puede atraer a una parte de la sociedad y desde luego hay que preservar las esencias e historia que compartimos, pero no podemos caer en la tentación de hacer de la identidad el ideario político. En el caso de Barbón mezcla además religión, con Covandonga al frente, entre esos signos de identidad, al modo y manera que lo hacia el nada honorable Jordi Pujol. Y ya sabemos que el Presidente de Asturias tiene en su mesita de noche un rosario. ¡Ya le vale!

  En este mundo internacionalizado e intercomunicado son las extremas derechas quienes hacen frente común ante una izquierda timorata que ha renunciado a llamarse socialista o izquierdista para denominarse progresista. La izquierda deja de lado el relato ilusionante para basar su estrategia en la frialdad del dato. Hay una frase que decía Eduardo Galeano que tuvo un sentido hoy perdido: «La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar».

 

 

 

  

 

 

30 abr 2026

Están envalentonados

 

  Están tan envalentonados que pasan de la agresión verbal a la física. Pudimos ver a su dirigente lanzando a sus escuadristas contra una manifestación antifascista en Granada. Él encabezó la marcha, pero eso sí, dejó a sus hooligans que dieran y recibieran. Resultó curiosa la actitud de la policía.

  Otro que pasó a mayores fue el diputado, de profesión juez, que se encaró, nunca mejor dicho, con el presidente en funciones en ese momento en el Congreso. Su actitud, sin duda alguna, fue agresiva, tanto que todos pensamos que le iba a dar dos tortazos, bueno, la verdad es que creímos que le iba a dar dos hostias.

  Así entienden la política, con violencia verbal y física.

  Los ejemplos de matonismo, cargados de un lenguaje chabacano y soez, los tenemos a lo largo y ancho de España. La última del Pontifex Maximus, pues de tal va, fue llamar hijo de puta al presidente del Gobierno.

  La situación es muy preocupante. Ahí están los acuerdos en Extremadura y Aragón. Es la extrema derecha quien impone las condiciones y el Partido Popular de Feijóo las asume sin pudor ni vergüenza.

  No es nada nuevo. Imitan las formas y maneras de Trump, aunque parece que las llevan en los genes ideológicos. Los fascistas italianos y los nazis alemanes llegaron al poder desde unas elecciones. Previamente, en ambos casos, empezaron con violencia verbal, después pasaron a las física y tras potentes campañas de propaganda convencieron a los ciudadanos para que les apoyasen electoralmente. Ya sabemos como acabó su historia: una guerra mundial en la que murieron más de 80 millones de personas. Así fue. En los años treinta, en Italia ya desde los años veinte del siglo pasado, la derecha fue cómplice de los fascistas, nazis y franquistas.

  La actualidad cada vez se parece más a aquellos tiempos. No quiero decir, eso espero y deseo, que estemos abocados a una guerra, mucho menos civil, pero sí a que desde el poder cambien tanto las leyes que retrocedamos en el tiempo setenta u ochenta años. Vimos en Hungría los desaguisados y lo que les costó alejar a Orbán del poder. Si miramos para EEUU entonces es para asustarse aun más. Lo de Argentina no sé ni como calificarlo. ¿En algo se diferencia el líder de la extrema derecha, para quienes puedan tener dudas me refiero a Abascal, de Orbán, Trump o Milei? No, en nada y Feijóo les está abriendo las puertas para que accedan al poder autonómico. El PP ya tiene a una extremista de extrema derecha: Isabel Natividad Díaz Ayuso.

  Es para asustarse.

  Por favor, imaginen por un momento que Feijóo es el presidente del Gobierno y Abascal es vicepresidente. ¡Déjenlo!, no les vaya a dar un soponcio.

  Los argumentos que esgrimen las extremas derechas es que vivimos en una dictadura. Es curiosa esta dictadura en la cual los partidos de la oposición, todos los ciudadanos, tenemos absoluta libertad de expresión. Aunque es cierto que hay algunas anomalías, como por ejemplo que cantantes o humoristas tengan que pasar por un juzgado porque algunas organizaciones y jueces consideran que hay cosas de las que es mejor no tocar ni hablar. ¿De verdad se creen que vivimos en una dictadura? Si lo piensan y dicen es que no saben o no quieren saber lo que es una dictadura.

  Hay quienes apoyan con fervor cuasi religioso a INDA, oigan que me refiero a Isabel Natividad Díaz Ayuso no a ese otro personaje abyecto que se dice periodista. Da igual que la familia de la susodicha se esté haciendo de oro, que su novio sea un defraudador confeso, entre vayan ustedes a saber que más cosas dada su trayectoria, o  que quienes más tienen no aporten apenas nada al erario público, que la sanidad y la educación se las estén cargando, que la residencias de ancianos sean unos antros indignos… Da igual, seguirá ganando elecciones. ¿De verdad les parece normal apoyar a esa mujer y sus compinches? Si responden afirmativamente algo no va nada bien.

  Las derechas, máxime las extremas derechas, nunca, y nunca es nunca, tuvieron o tienen entre sus objetivos primordiales la mejora de la vida de los ciudadanos. Ellos, no se cansan de repetirlo, hablan siempre y en primer lugar de dinero, de economía. Bueno, menos ahora que los datos macroeconómicos nunca fueron mejores. A pesar del grave problema de la vivienda, del desempleo juvenil… la vida de la mayor parte de los ciudadanos nunca fue mejor. No podemos conformarnos con los datos macro, tenemos que exigir que esa mejoría económica se traslade a los ciudadanos. No pueden existir trabajadores en activo que no lleguen a fin de mes. No podemos quedarnos impasibles ante el gran número de jóvenes muy cualificados que tienen que salir de España para encontrar trabajos dignos. No podemos resignarnos a vivir del turismo. No podemos consentir que crezca la brecha entre los más ricos y los más pobres. Son muchas las cosas que hay que mejorar.

  La falta de vivienda es uno de los argumentos más utilizados por las extremas derechas para zarandear al Gobierno. Es necesario recordar, visto lo visto, que la competencia sobre viviendas es de las comunidades autónomas. Son quienes gestionan las políticas y ayudas, los ayuntamientos son los responsables de dar licencias urbanísticas y controlar el suelo y el Estado establece las bases normativas. Viviendo en un Estado con diecisiete autonomías y dos ciudades autónomas estaría bien que los ciudadanos conociésemos un poco el funcionamiento y competencias de las administraciones.

  La extrema derecha pregona que a los extranjeros se les adjudica la mayor parte de las viviendas públicas en detrimento de los nacionales. No es cierto. Sirva el ejemplo de Madrid, comunidad nada sospechosa de estar gobernada por comunistas ¿verdad?. Hasta el mes de febrero de este año, la Agencia de Vivienda Social madrileña firmó, desde siempre, 21 201 contratos, siendo adjudicados la inmensa mayoría a españoles: 18 932, lo que representa un 89,3%. Los extranjeros residentes recibieron 1 746 contratos, el 8,245%. Son cifras publicadas por el diario digital vozpópuli, poco sospechoso de ser bolivariano.

  Una cosa es el relato y otra bien distinta la realidad. Mucho me temo que aunque esto es así, los hooligans extremistas no van a aceptar estos datos.

  Si hablamos del Salario Mínimo Vital sucede otro tanto. Los extranjeros que reciben este salario son aproximadamente el 17,52 %, el resto son españoles. Tampoco se creerán estos datos.

  Las rentas de Inserción Social son ayudas gestionadas por las comunidades autónomas. Los españoles reciben el 71,1%, los extranjeros el 28,9%.

  Más datos. Los trabajadores extranjeros representan algo más del 14% del total de afiliados a la Seguridad Social en España, más de tres millones de personas. Aportan al sistema más del 10% de los ingresos totales, eso es diez veces más de lo que reciben en servicios públicos.

  Lo tengo claro, da igual los datos que se les ofrezcan, ellos seguirán en sus trece. Aquello de dato mata a relato no se cumple cuando el «pensamiento» radica en las tripas.

  Otro de los pilares sobre los que se asienta el odio a Pedro Sánchez es la imputación de su esposa, Begoña Gómez, por parte del juez Peinado. Este juez abrió diligencias de investigación contra Begoña Gómez en abril de 2024, basándose en una denuncia de Manos Limpias por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción privada. La Audiencia y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, incluso el Tribunal Supremo han corregido a Peinado trece veces, pero la causa sigue adelante a pesar de los vaivenes de este juez y ya la tiene procesada. La arbitrariedad del juez es más que notoria, pero la gente de extrema derecha no quiere verlo. Hemos visto a Jaime de los Santos llevar en su momento las bolsas de la compra de la esposa de M. Rajoy, pero eso no cuenta. Hoy este tipo faltón a más no poder es Secretario de Cultura del PP, que brilla por su falta de educación y formas más propias de un matón de discoteca a altas horas de la noche.

  El caso del hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, está tan contaminado por las organizaciones de extrema derecha que es difícil tener una idea más o menos clara de lo sucedido. El odio y los bulos propagados por las extremas derechas hacen imposible las interpretaciones más o menos objetivas. Lo que sí está claro es que David Sánchez sí sabía cual era su despacho, pero un video cortado oportunamente le hizo quedar como un tonto. Le vídeo completo se puede ver por internet, pero claro, eso no lo harán los hooligans.

  Otro gran caso judicial fue el del FiscalGeneral del Estado, a todas luces una manipulación descarada que contó con la connivencia de algunos jueces.

  Personas que parecen razonables cuando hablan de Pedro Sánchez lo insultan con verdadero odio, es imposible razonar con ellos. No defiendo a Sánchez, pongo de manifiesto una situación que está ahí. ¿Hay motivos para la crítica? Desde luego. La cuestión de la amnistía, sobre todo en el caso de Puigdemont, no me gustó, no lo hizo ya que fue una medida para mantenerse en el poder, no para mejorar la convivencia en Cataluña. Todas las negociaciones con Junts han supuesto una humillación tras otra para el Gobierno. Un plante ante esa derechona independentista catalana estaría muy bien y luego que se sumen a una moción de censura de PP-Vox, que lo hagan. Sánchez ganaría muchos puntos.

 Otra cosa bien distinta, terriblemente criticada, son los acuerdos con Bildu. Por mucho que se empeñen cumple con los estándares democráticos exigidos, que les guste más o menos a las extremas derechas es otro cantar. Recuerden aquello que dijo Aznar en noviembre de 1998: «Yo personalmente he autorizado contactos con el entorno del movimiento vasco de liberación nacional». ¡Ole, ahí te queda eso! ¿Nada que objetar, verdad?

  Miren, que el Gobierno no haya presentado los Presupuestos Generales no me gusta nada de nada. Que el Gobierno gobierne a base de decretos tampoco, tiene que negociar más, lo cual no significa bajarse los pantalones siempre. Negociar es un toma y daca, no un toma y toma.

  ¿Hablamos de regularizaciones de emigrantes? Madre mía, lo que hay que escuchar. Esta regularización se hace para personas que ya viven con nosotros, es justo que se hagan con el fin de garantizarles una vida un poco más digna. En el caso de los Menores Extranjeros No Acompañados el discurso de los racistas y xenófobos se centra en la seguridad ciudadana y la criminalización. Es vergonzoso por inhumano. Quienes más critican la regularización actual se les olvidó que Aznar hizo tres regularizaciones extraordinarias de inmigrantes, se han estimado en más de 520 000 las personas beneficiadas y M. Rajoy lo hizo con más de 360 000 inmigrantes durante su mandato. ¡Qué frágil es la memoria de algunos! ¿Se hundió el mundo por ellas? ¿Llevaron a la quiebra al país? No.

  Estoy muy preocupado por la deriva que está tomando la política en España. Los extemistas de derechas acusan al Gobierno y a quienes les apoyan de encrespar la sociedad, pero ¿no escuchan lo que se dice en el Congreso y el Senado y quién lo dice? Los insultos y mentiras parten del mismo lado. Se ve como algo normal que Abascal llame «hijo de puta» al presidente, pues miren, no lo es, y lo que es peor es que el insulto es repetido como un mantra por los asistentes a sus mítines. Luego sale el ministro Puente, les pone de vuelta y media, sin insultos, con ironía e información y se sienten ofendidos. No me extraña, la ironía no la entienden. ¿Ustedes escuchan a Tellado, Muñoz, Álvarez Toledo, Gamarra, Hernando etc.? No argumentan insultan. ¿Han escuchado a un ministro insultar? No se hagan trampas. Pues eso.

  Quienes me traten de sanchista se equivocan, pero me da igual. Me acusarán de dogmático, intransigente, pero no me darán, no lo han hecho hasta ahora, argumentos racionales, solo me han soltado vomitonas de odio.

  Nunca he visto una campaña tan brutal contra un político en España. Me parece a mí que las extremas derechas se ven desbordadas por la figura de Sánchez y ante su incapacidad para derribarle recurren a las formas más miserables e indignas de acoso. La manera de actuar de la oposición tiene unos tientes tan antidemocráticos que resulta muy peligrosa para el devenir del país.

 

 

 

 

 

 

 

1 oct 2025

El PP, sus dimes y diretes en la Declaración de Murcia

  

  Las últimas encuestas no se lo ponen fácil al PP y por ello tiene que organizar actos que los pongan en el centro de las noticias. Así, el pasado 28 de septiembre, Feijóo se reunió en Murcia con los presidentes autonómicos y otros representantes de su partido. De ese encuentro salió la que han denominado Declaración de la Región de Murcia.
  Pues nada, ni corto ni perezoso me la leí. Les cuento.
  Como es normal en ellos, una gran parte del tiempo se la pasan criticando al Gobierno de Sánchez. Desde el primer párrafo hablan de la «situación de anomalía política y democrática». Este mensaje lo han trasladado desde el momento en que Pedro Sánchez empezó a gobernar. No hay que ser especialmente inteligente para comprobar que no esgrimen argumentos legales, manifiestan sus opiniones de malas maneras. Una cosa es que no les guste lo que hace el Gobierno y otra muy diferente es que no sean decisiones democráticas, por muy discutibles que les parezcan. ¿Qué dirían, si se atrevieran, de las de Trump?
  Hablan de debilidad del Gobierno por no tener una mayoría en el Parlamento y por no haber aprobado el Presupuesto. Pues miren, ambas cuestiones no es la primera vez que suceden. No hay más que recordarles que Ayuso y Almeida se vieron en ese situación.
  No se olvidan, los del PP, de los pactos con los separatistas y eso significa, según ellos, «una deriva autoritaria que está desembocando en la anulación de las Cortes Generales...». Los demás tampoco nos olvidamos cuando Aznar hablaba catalán en la intimidad.
  Todo son retos pendientes y la corrupción rodea al Gobierno y, como no, al presidente del ejecutivo. Estar rodeado era lo de Aznar con casi todos sus ministros involucrados en casos de corrupción y más de uno pasó por la cárcel.
  Condenan la deriva autoritaria del Gobierno contra las instituciones que informan, investigan y enjuician su corrupción. Resulta curioso que digan esto cuando hace pocos días el PP, junto a Vox y Junts votaron en contra de una ley para crear una oficina anticorrupción.
  Los dislates son continuos. No se cortan a la hora de afirmar o, como ellos dicen, de advertir «del total sometimiento del Congreso de los Diputados a los intereses del Ejecutivo» Un momento, pero si un poco más arriba habían dicho que el Gobierno no tenía «una mayoría parlamentaria sólida y con la legislatura menos productiva». Vaya y, sin embargo, ahora nos sueltan esto. ¿Cómo lo hará el Gobierno? O son muy buenos o muy malos los del PP.
  Continúan hablando de obstruccionismo del Congreso al Senado, ¡manda narices!
  «Es alarmante la falta de neutralidad de instituciones que son propiedad de todos los españoles». Así, y lo dicen a cara de perro. En este momento, sin entrar en manipulaciones del PP… bueno, ¡qué leches! les recuerdo algunas: 11M, Yak 42, Prestige, residencias de ancianos de Madrid, Tamayazo, rescate a la banca, metro de Valencia, accidente Alvia en Galicia, dana en Valencia… saben que hay muchos más. Por cierto, ¿cómo llamamos a los apaños del exministro Montoro? Tienen una cara muy dura.
  En eso de dividir al país saben mucho. Cualquier ciudadano medianamente informado, no digo imparcial, sabe que quien divide son ellos, el PP y Vox, con sus mentiras, bulos, insultos y malas maneras. No, Óscar Puente no insulta, como tampoco lo hace Félix Bolaños, por citar a dos ministros a los que odian por decirles las verdades que tanto les molestan, pero que nunca rebaten por ser verdades.
  Denuncian el trato arbitrario del Gobierno central a las Comunidades Autónomas y qué mejor que la Ley de Amnistía para demostrarlo – es una ironía-. ¿Quién fue el detonante de lo sucedido en Cataluña en 2017? La respuesta es fácil, el indolente de M. Rajoy. Ah, perdón, que todavía no sabemos quien es M. Rajoy. El segundo gran argumento del maltrato es, como no, el reparto de menores no acompañados y en tercer lugar el cupo separatista. Sobre este último ¿podrían explicar los motivos por los que el gran Aznar no acabó con el Cupo Vasco y el Convenio Económico Navarro? ¿Están dispuestos a derogarlos si llegan a gobernar? No se sabe, no contestan.
  Se comprometen «a garantizar el buen uso de los recursos públicos que los españoles aportan a través de sus impuestos». Este punto, el número doce, es de risa, mejor dicho de pena y dolor. Se atreven a hablar de buen uso de los recursos públicos cuando solo tenemos que referirnos a las privatizaciones de Aznar, los regalos a la banca o los de Montoro a las grandes empresas, eso sí, tras previo pagos que fueron a parar al bolso del exministro. También podríamos recordar algún que otro detalle como el uso de El Escorial para la boda de la hija del grandisoso Aznar. Sin olvidar la gestión de la señora de Aznar, la señora Botella, con las viviendas públicas en Madrid.
  ¡Menudo morro!
  En ese mismo punto, el doce, se atreven a decir que ampliarán las plantillas de médicos y el conjunto de los profesionales sanitarios. Así, con un par. ¿A qué esperan para decirles a sus presidentes autonómicos, especialmente a Isabel Natividad Díaz Ayuso, que tomen esas medidas. Venga, señor Feijóo, atrévase. ¡Acojonao! Aunque… un momento, ¿eso quiere decir que recentralizarán las sanidad, competencia exclusiva de las autonomías? No sé que pensar, lo cual no es extraño ya que no aclaran nada.          
  Ofrecen recetas mágicas, pues de tal se trata, o me quieren explicar que es eso de «una alternativa que mejore la competitividad y la atracción de inversiones» Bueno, tal vez no sean mágicas, pero si son cuestión de fe. Al mismo tiempo nos cuentan los resultados de esas recetas: «que las empresas y autónomos puedan subir sueldos, bajar impuestos y devolver la prosperidad a las rentas medias». Como cuento ya está muy escuchado.
  Imaginen por un momento a Feijóo, al PP, gobernando durante la pandemia, el volcán de Palma, la dana de Valencia - ya sabemos como actuaron -, los incendios, la guerra en Ucrania o el genocidio en Israel. De verdad ¿se lo imaginan y no se les hiela la sangre? Ya vimos las respuestas del PP y M. Rajoy a las crisis.
  En el anexo el primer apartado es el de igualdad. Se centran en un problema puntual, el fallo en los dispositivos telemáticos de control de agresores. Es, sin duda, una cuestión muy seria, en este caso, no lo dicen ellos lo digo yo, la ministra fue muy corta al no salir inmediatamente a dar explicaciones y las que dio, tarde y mal, fueron un desastre. De todas formas, ya sabemos que opinan las asociaciones y organizaciones feministas sobre el papel del PP ante temas de igualdad.
  El segundo apartado del anexo es la inmigración. Resulta curioso ver como para el PP las soluciones son fáciles, tienen las respuestas. Ninguna es nueva y muchas ya se están en vigor y las que no se aplican en España lo hacen en otros países y, a la vista de los resultados, no solucionan el «problema». Hablan de establecer un visado por puntos, pero ¿con qué criterios? ¿Quién determinará ese baremo? ¿Existe alguno imparcial? ¿No es inconstitucional? La verdad es que la letra es mala y el sonido peor. Es Vox redivivo.
  Tienen los santos… de afirmar que el ejecutivo «niega a los españoles la capacidad de decidir quien entra en nuestro país y en qué condiciones». ¡Hay que tenerlos bien plantados! Las leyes las hacen nuestro representantes en el Parlamento, por mucho que les joda a algunos jueces, por lo tanto que el PP haga propuestas en el Congreso y ya se verá lo que pasa. ¡Son unos demagogos!
  Según el PP de Feijóo «falta una política migratoria eficaz», vale, pues díganos claramente cual lo sería.
 Hablan de «integración efectiva», pero como va ser posible si las extremas derechas españolas -sí, ustedes como tal se comportan – están denostando y criminalizando a los inmigrantes. Eso sí, «el Partido Popular defiende una visión liberal y europea de la inmigración». Yo me pregunto ¿se refieren a la de Meloni? ¿a la de Orbán?
  Quieren recuperar el control de las fronteras -igual que Vox – para ganar credibilidad. ¿Para ganar credibilidad? ¡Venga ya, no digan sandeces! ¿Eso quiere decir que van a abolir el Espacio Schengen? ¿Se les olvida que estamos integrados dentro de la Unión Europea? ¿Harán un Brexit a la española?
  Señores del PP, estas cosas son las mismas que dicen desde Vox, aunque eso sí, lo hacen mucho más a lo bruto, menos cuando es Tellado el que lo suelta, entonces no se diferencian. Vox ya les reprochó que son unos copiones.
  Hablan de gastos de los inmigrantes, la Seguridad Social, salario mínimo… lo hacen sin explicar nada. No es cierto que cualquier emigrante que llegue a las costas españolas en un cayuco tiene una ayuda económica.
  Por otro lado, señor Feijóo y comandita, los inmigrantes en España aportan alrededor del 10 % de los ingresos de la Seguridad Social y suponen un gasto del 1%. Claro, ustedes negarán, al igual que Vox, la veracidad de estos datos.
  Reconocen un vínculo especial con Hispanoamérica, nadie lo niega, pero ellos lo dicen con trampa, para diferenciarlos de aquellos que no proceden de esos países, léase «moros» o africanos en general. Un pequeño detalle ¿acaso la vinculación de España con Marruecos no es especial? ¡Vamos, no sean borricos! Cuando vuelvan a gobernar, los dioses no quieran que sea pronto, ya veremos como negocian con los alauí.
  No voy a dedicar un segundo a hablar de los menores no acompañados. Las extremas derechas son  miserables y desalmadas.
  Se emperran en hablar de tolerancia cero con el delito cuando opinan sobre la inmigración. Desde ese momento están estimagtizando, señalando, mancillando, infamando a quienes llegan buscan mejores condiciones de vida que en sus países de origen. ¡Inhumanos!
  En el tercer punto se refieren al transporte, infraestructuras y energía.
  Como pueden imaginar aprovechan las circunstancias puntuales, o no tanto, de los retrasos, cancelaciones y demás problemas en la red ferroviaria. La verdad es que tantos problemas no parecen normales, son demasiados. Dicho esto, el transporte y su ministro, Óscar Puente, son objeto de la saña del PP. Esos problemas ferroviarios, tan recurrentes, repito, son objeto de su ira. Lo mismo hacen para tratar las comunicaciones por carretera y como no, la reducción de vuelos en aeropuertos periféricos como forma de extorsión por parte de Ryanair al Gobierno. Los problemas y deficiencias están ahí, no se pueden negar, faltaría más, pero son las formas que utiliza Feijóo y sus hooligans para hablar de ellos. No se puede aspirar a gobernar el país desde la confrontación encabronada y chulesca. No son formas y maneras en una democracia.
  El PP mejorará los servicios, eso dicen, y para ello hay que invertir más, pero lo que nunca explican es como recortando impuestos se puede aumentar el gasto público. Oigan, no me recurran al manido «gestionando mejor», que está claro que ustedes no lo hacen. Un recordatorio más, que está en boca de todos en estos momentos,  el peaje del Huerna en Asturias. Fue el ministro Álvarez Cascos, ¿lo recuerdan?, ¡cómo para olvidarlo! quien amplió la concesión hasta el 2050, ahora su rescate resultaría multimillonario. Gracias, PP y Cascos.
  No se olvidan, no les dejan, de las infraestructuras eléctricas.
  La defensa del sector primario, no puede faltar, es su cuarto punto. Nada nuevo. Se les llena la boca hablando de su compromiso y defensa del sector, pero a mi me saltan todas las alarmas cuando ponen en primer término que el mundo rural y el litoral sean productivos y competitivos y para ello realizarán inversiones para ganar en esa competitividad. Vamos, ponen la economía por encima de todo. Mal, muy mal, lo primero las personas. Sí, siempre hablo de empleo para las comarcas deprimidas, pero siempre como un medio para lograr que las personas desarrollen su vida con dignidad y no tengan que abandonar su tierra. La forma de expresarlo, el PP, esconde el economicismo al que lo reducen todo.
  Reclaman al Gobierno esfuerzos en la UE para impedir las reformas que quiere hacer la Comisión Europea. El PP español no hace otra cosa que criticar al Gobierno español con cuestiones nacionales en el Europarlamento, propuestas ninguna, igual que en el Parlamento español.
  Repite la cantinela de reducir los trámites burocráticos y duplicidades. Pues vale, ¿lo hacen en las comunidades donde gobiernan? ¿Hablamos de eliminar las Diputaciones?
  El Gobierno asfixia fiscalmente al sector primario, ¿entonces cómo se pagan las inmensas ayudas que reciben si se reducen los impuestos? Ah, por favor, no me digan que incrementando el número de empresas ya que así Hacienda obtendrá más ingresos. ¡Y una m.! Esos hipotéticos incrementos van dirigidos a repartir beneficios e incrementar las cuentas de los empresarios. En estos momentos la macroeconomía va disparada ¿repercute en igual medida en los trabajadores? No sean mentirosos. Con escuchar a Garamendi, presidente de la CEOE, que se opone siempre a subir el salario mínimo o reducir la jornada laboral mientras el cobra 391 000 euros anuales ya nos  hacemos una idea de la veracidad de sus planteamientos. ¡Sinvergüenza!
  Que hablen de planificación hídrica resulta insultante. Ustedes, señoras y señores del PP, han permitido el aumento de las hectáreas cultivadas en zonas deficitarias de agua, como es el caso de Murcia o Andalucía. ¡No vengan con tonterías! Han posibilitado la explotación sistemática de los recursos hídricos por intereses económicos, aunque eso supusiera restricciones de agua para el consumo humano. Los más carpetovetónicos recuerdan el plan de pantanos y embalses franquista, que no fue algo diseñado por el dictador, ya existía. Da igual repetirlo, seguirán afirmando que fue cosa de Franco.
  Con los montes más de lo mismo. Reivindican «que un monte productivo es un monte protegido». Lo dicho, anteponen lo económico a cualquier otro factor, incluido el humano.
  Reivindican, verbo que utilizan un montón, que no hay mayores garantes de la sostenibilidad de la tierra y el mar que quienes viven en ella. Me parece mucho decir. ¿Qué motiva el elevado número de incendios en España? Ya sé que no son todos, ni mucho menos, provocados por pirómanos, lo hacen incendiarios por causas económicas. ¿Los hay fortuitos? Desde luego. La escasez de muchas especies marinas ¿a qué se debe? Claro, la sobreexplotación no tiene nada que ver. La desaparición de las truchas en los ríos es cosa de los cormoranes. La de los salmones… saben los dioses. Si alguien llegó hasta aquí puede que piense en los daños de los lobos. Uf, resulta cansino. Ah, por favor, no me digan que no lo sufro o que no sé de que hablo y por eso digo esto.
  La sociedad, en países desarrollados, se centra en la maximización del beneficio, nunca hay suficiente, se necesita crecer, crecer, crecer, aunque sea a costa de todo lo demás que se les ocurra. Hace años los habitantes de las zonas rurales tenían en los bosques un apoyo importante a la economía familiar, hoy no es así. Es cierto que hay comarcas en las que la explotación industrial del bosque es la base de su economía, pero no ocurre así en toda la península. En la actualidad, en Asturias por ejemplo, son más importantes las hectáreas dedicadas a pasto que las ocupadas por montes. Así de sencillo. En muchos lugares los montes son un impedimento para la expansión de los pastos, al igual que especies salvajes, lobos, osos, jabalís, cormoranes en los ríos, nutrias… Aquel mundo en que los seres humanos vivían de su entorno natural hace mucho que no existe en nuestro entorno «desarrollado». No nos engañemos.
  Son dieciséis páginas que abordan cuestiones que están en los medios de comunicación y el PP anda a remolque de los que algunos de esos medios le imponen.
  No digo yo que no esté bien, digo que no tienen una visión de país. Digo que sus intereses son económicos y los anteponen a todo y a todos. Digo que el Partido Popular no ha demostrado saber gestionar los recursos públicos en beneficio de los ciudadanos. Digo que el Partido Popular es el agente de las grandes empresas y fondos financieros que tienen como objetivo la extracción del capital del Estado, que a todos nos pertenece, para dárselo a entidades privadas. Digo que el máximo exponente de sus políticas es la Comunidad de Madrid, y no es solo de ahora, con Isabel Natividad Díaz Ayuso, IDA para los «amigos», se está llevando a sus últimas consecuencias. Digo que el Partido Popular anda a rebufo de Vox y que no se diferencian. Digo que el Partido Popular es promotor y divulgador de mentiras y bulos. Digo que el Partido Popular genera la división entre los españoles con odio, chulería y actitudes antidemocráticas. Y digo, para acabar, que Feijóo es indigno de representarnos. No hace falta que pase por el gobierno como Aznar o M. Rajoy para demostralo, con él ya lo sabemos.
  Espero y deseo que los ciudadanos de este país, a la hora de votar, piensen en un Gobierno presidido por Feijóo, teledirigido por Aznar e IDA, ya saben Isabel Natividad Díaz Ayuso - manipulada cual marioneta por MAR - y como vicepresidente a Abascal. Miedo me dan.

 

 

 

4 feb 2025

Medios de comunicación y extrema derecha


  La extrema derecha está aquí. No es un temor, es una realidad. No se trata de un fenómeno espontáneo, su penetración en la sociedad vía redes sociales y medios de comunicación es un proceso que se ha desarrollado a lo largo de años. A su propagación, cual pandemia, han contribuido especialmente los partidos de derechas que les han franqueado las líneas rojas que tenían establecidas. Un ejemplo muy claro, de terribles recuerdos, es lo que esta sucediendo en Alemania. España no se libra de este cáncer social. Esta perturbación de la democracia es un mal que aqueja en estos momentos al mundo.
  Los partidos de derechas van asumiendo postulados extremistas en su vano intento de captar los votos que se les han escapado hacia esas posturas antidemocráticas. En el caso de España es muy evidente, para muestra el botón de Isabel Díaz Ayuso, pero no hay que olvidar que Vox se engendró en las filas del PP, como tampoco hay que olvidar que el propio Partido Popular fue fundado por gentes del franquismo. No se han alejado mucho de sus orígenes.
  Un papel muy relevante en esta propagación del ideario neofascista lo tienen algunos medios de comunicación, tanto tradicionales como los creados expresamente para internet. Algunos de esos medios son viejos conocidos que aún continúan sosteniendo terribles mentiras.
  No es una exageración. Los más jóvenes ni siquiera habrán oído hablar de que existió un denominado «Sindicato del Crimen» integrado por periodistas y directores de periódicos que se confabularon para acabar con la presidencia de Felipe González. Alegaban, como no, falta de democracia, ¿les suena? No es una invención, uno de los integrantes de ese grupo, Luis María Anson, director en aquel momento del ABC, dijo públicamente que se habían unido en una estrategia común para acabar con el gobierno socialista. No dudaron en mentir. A las hemerotecas me remito.
  Con el paso de los años no hemos avanzado mucho, al contrario empeoramos por obra, que no gracia, de las redes sociales.
  Hay medios de comunicación que incluyen artículos que pueden parecer inocuos e inocentes, que tienen un mero afán informativo. Pues no. Tienen muy mala baba. Están redactados para generar un estado de opinión y reforzar las ideas más reaccionarias y por ende sirven de sustento a los postulados de la extrema derecha.
  Un ejemplo de ese tipo de noticias es el artículo publicado en La Razón el 24 de enero de 2025, titulado En España ya hay más personas nacidas en Marruecos que en Asturias, toda una declaración de intenciones. En él se hace un repaso al número de extranjeros residentes en España. No es una noticia, es más.
  La extrema derecha nos machaca con la idea de que los extranjeros nos están colonizando, con lo cual este tipo de «noticias» les vienen muy bien y refuerzan sus tesis. Bueno, llamar tesis a lo que sueltan los neofascistas es decir mucho.
  La Razón hace hincapié en que los marroquíes son la comunidad extranjera más numerosa en España, una cuarta parte residente en Cataluña. Van estableciendo una relación entre la nacionalidad de los inmigrantes, su número y la cifra de ciudadanos españoles en varias ciudades. No se olvidan de los venezolanos en Madrid e «informan» que en un principio se asentaron en zonas de alto nivel económico, y claro, esos son otro cantar – esto es cosecha mía- hasta IDA los recibe con los brazos abiertos.
  Al final del artículo quieren lavarse la cara haciendo referencia a la diversidad cultural y social, siendo España «un importante punto de destino para la movilidad internacional». Joder, que bien les quedó este remate.
  Escuchando al director de ese periódico, Francisco Marhuenda, y ojeando ese medio se sabe de qué pie cojean. Por favor, no lo hagan, fíense de mí. Un recordatorio. «Paco» Marhuenda fue diputado del PP en el Parlamento de Cataluña entre 1995 y 1996. Fue uno de los asesores de M. Rajoy, que todavía no sé quien es este M. Rajoy, cuando fue ministro. Anteriormente «Paco» fue miembro del Comité Ejecutivo de las Juventudes de UCD.
  En el artículo no mencionan, faltaría más, la importancia de los emigrantes en nuestra economía. Sin ellos el batacazo sería monumental, las pérdidas económicas alcanzarían cifras mil millonarias, pero de eso nunca hablan.
  Este es un ejemplo de como desde algunos medios de comunicación se hace el juego a la extrema derecha.
  La llegada de Trump a la presidencia estadounidense, en 2017, supuso para los neofascistas una inyección de vitaminas de formas y maneras de actuar muy eficaces para llegar al poder siendo un cabestro. El segundo advenimiento de Donald Trump va a suponer, visto y oído lo visto y oído, un cambio sustancial en las relaciones internacionales al tiempo que está revirtiendo los valores democráticos por el autoritarismo, el matonismo, la xenofobia, la homofobia y el racismo.
  Que la derecha, que el PP, está cada día más cerca de Vox es una realidad. Uno de los últimos ejemplos fueron las declaraciones del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, cuando dijo que habría que convocar minutos de silencio cuando matan a un hombre. Cuando le llovieron las críticas salió diciendo lo de siempre: sus palabras se sacaron de contexto. Vaya, hombre. Se retractó y condenó la violencia de género y se sumó al «compromiso» del PP con el bloque democrático que en España condena la violencia de género. ¡Olé!
  Muy bien, señor alcalde, pero lo primero que dijo lo soltó de manera natural, la rectificación parece forzada, de manual de demócrata que no se lo cree. La consecuencia de sus palabras iniciales fue que muchos ciudadanos, ejerciendo su derecho de libertad de expresión, desde luego, le aplaudieron sus palabras, incluidas muchas mujeres, algunas de forma airada reniegan del feminismo, que es lo mismo que repudiar los derechos que tienen en la actualidad, aún lejos de la igualdad.
  Así también se alimenta al monstruo que nos acecha.
  Pongamos nuestro granito de arena democrático, hacen falta todos. El silencio no es la solución.

 

 

 

 

 

25 nov 2024

Insidia


  La tragedia de Valencia además de muertos, desolación y tristeza infinita para quienes lo han perdido todo arrastró y sacó a la luz la vileza en unos políticos sin un ápice de humanidad.
  Los responsables de alertar a la población han demostrado una incompetencia mortal. No hicieron caso de las alarmas que les enviaron insistentemente los técnicos. Hubo quien reconoció no conocer como se podría haber avisado a los ciudadanos del peligro que corrían, a pesar de ser competencia suya por el cargo que ocupaba.
  Hemos asistido a la negligencia letal de la máxima autoridad de esa comunidad y como fue culpando a todos los organismos de no haber cumplido con su trabajo. No importa que los datos hayan demostrado su nefasta incompetencia. Siendo conocedor, o debería serlo, de la alarma existente siguió adelante con la comida programada con una periodista para ofrecerle la dirección de la televisión autonómica. Durante horas estuvo incomunicado. El secretismo que mantuvo inicialmente así como los cambios del relato han llevado a sospechar de esa comida. Imagino que las explicaciones que tuvo que dar en su casa fueron arduas.
  Tras unos momentos iniciales de sintonía entre las administraciones, al tercer día el presidente valenciano declaró la guerra, junto a sus jefes de Madrid, al gobierno central. No dejaron títere con cabeza. Hicieron casus belli del nombramiento para la vicepresidencia de la Comisión Europea de Competencia y Transición Verde ofreciendo una imagen patética a la vez que pusieron en juego la puesta en marcha de la nueva Comisión Europea. Al final, una vez más, se quedaron solos demostrando su impericia, falta de conocimientos del funcionamiento de la Unión Europea y del nulo peso político que tienen.
  Si esto es grave no menos lo fueron las formas utilizadas tanto en el parlamento español como en el europeo. Destilaron odio en las formas y en el contenido. Así entienden la política, inculcando rencor y dividiendo a la población. Ensucian lo que tocan.
  Hemos asistido, y lo que nos quedará por ver, a una puesta en escena por parte de la oposición tan deshumanizada que me asusta. Cuando me refiero a este tipo de comportamientos de esta derecha extrema suelo decir que no tienen pudor ni vergüenza a lo que suman una osadía, no diré kamikaze, ya que ellos siempre se van de rositas, pero sí aniquiladora. No tienen inconveniente en llevarse por delante la convivencia y la verdad. La actitud, los mensajes del líder gallego me sorprenden por su simpleza cargada de maldad y poco, por no decir ningún, juicio. Resulta patético.
  A estas alturas conocemos muchas de las actuaciones, o mejor dicho inacciones, y espero que algún día tengan consecuencias penales ya que políticas no las va a tener.
  Por su parte el gobierno central, a la vista de la inoperancia de las autoridades autonómicas, tenía que haber dado un paso al frente. No se me olvidó lo que dijeron e hicieron desde la extrema derecha y la derecha extrema cuando se declaró el estado de alarma durante la pandemia del COVID-19. Es curioso que en el primer momento el líder de la oposición exigiese al gobierno español que encabezase le reconstrucción en Valencia, dejando en muy mal lugar a su presidente autonómico. Al  día siguiente se dieron cuenta de lo que había propuesto y no les quedó otro remedio que cargar contra todos. No es la primer vez que ese hombre mete en un lío tremendo a su partido. Es un botarate.
  Las horas previas a las trombas de agua caídas eran fundamentales para salvar vidas y a pesar de estar la información en las redes sociales, de las alertas dadas por los medios de comunicación, no fueron suficientes para alarmar a la población y es en ese momento cuando alguien tenía que haber alertado a la ciudadanía. Repito, no cabe duda alguna de quienes tienen la responsabilidad legal en casos de alarma de avisar a la población, las autoridades autonómicas, pero ante la desidia de estas el gobierno central tenía que haber sido más explícito y firme.
  Han muerto muchas personas, muchos bienes se han perdidos y ahora la derecha extrema está construyendo un relato para exonerar de sus responsabilidades al inepto del presidente valenciano, o en su caso difuminarlas o repartirlas.
  Es muy triste comprobar el desconocimiento del funcionamiento administrativo político de España y ver como las mentiras y bulos van dejando un poso que se convierte rápidamente en fango.
  Entre las últimas actuaciones, para poner vendas en los ojos, el presidente de la Comunidad Valenciana nombra a un militar como encargado de la reconstrucción. Sin negar los méritos de ese señor con su nombramiento se está dando una imagen muy mala de la capacidad de la clase política, al menos en la derecha extrema.
  Tras las guerras, los desastres naturales, llega la reconstrucción y en esos momentos el dinero corre a raudales con escasos controles. Los desalmados se aprovechan del caos y las necesidades apremiantes para hacer magníficos negocios. Hemos visto como entre los escombros, con personas desaparecidas, seres abyectos se dedicaban a robar. Empresas de «amiguitos del alma» obtendrán, ya lo están haciendo, contratos muy suculentos. Para eso están los amigos.
  Desde todos los puntos de España se han enviado miles de toneladas de alimentos y eso me causa inquietud, no por los actos solidarios, faltaría más, si no por los miserables que siempre se aprovechan de las desgracias.
  De esta fatalidad tampoco saldremos mejores. Seguirán construyendo en las zonas colindantes con los barrancos; no se tomarán medidas de mejoras de los cauces; las ayudas, con las prisas, acabarán beneficiando a unos más que a otros; tengo dudas que los ciudadanos pasen la factura electoral a quienes fueron los máximos responsables de la hecatombe…
  No soy muy optimista. El encrespamiento social, la confusión creada con maldad, la mala memoria colectiva hará que en unos meses pasemos a otras cosas. Fuera de los afectados quedará un vago recuerdo de lo sucedido y algunos voluntarios tendrán motivo de conversación para mucho ttiempo.
  Espero que lo más pronto posible, aunque nunca lo van a olvidar, los damnificados consigan algo de paz y que no los dejen tirados.

 

 

 

 

 

19 sept 2024

Los problemas de España, las encuestas y los bulos sobre inmigración

 

  Una encuesta realizada por nosotros mismos en nuestro entorno, es lo máximo que nos podemos permitir, sobre la inmigración ¿qué resultados nos daría? Probablemente algo parecido a lo que nos dice la encuesta del CIS. Un tercio de la población española, de una encuesta a cuatro mil ciudadanos, dice que el primer problema de España es la inmigración.
  Siguiendo con nuestra encuesta particular, la mayoría diría que no están influenciados por ningún partido político o por los medios de comunicación.
  Pues bien, no estoy de acuerdo con ninguna de las dos afirmaciones. ¿Cómo nos perjudican los inmigrantes a cada uno de nosotros? Por favor, no me vengan con eso de que cobran tres o cuatro mil euros al mes, que arruinan a la Seguridad Social, que son los que ocupan las viviendas, asesinan y violan… Los datos dicen que todo eso son mentiras. Miren, quienes se creen esos bulos lo hacen porque lo dice fulano, mengano o citano, sin aportar datos fiables, pues bien, yo no voy a perder el tiempo en ofrecerles los datos que desmienten esas barbaridades. ¿Quieren ser rigurosos? Pues vayan al INE (Instituto Nacional de Estadísticas), datos del mundo judicial, policía, etc. No lo harán, es más fácil creerse lo que dicen desde la extrema derecha y su medios, que ya han sido aceptados y difundidos por el PP y sus acólitos.
  Este cambio de opinión se produjo en los últimos meses, desde que el PP centra todos sus esfuerzos en la emigración al tiempo que quiere desbancar a Vox desde posturas de extrema derecha.
  ¿Dónde queda la financiación autonómica? Esta cuestión es primordial para el desarrollo equilibrado de las autonomías. Pues bien, al PP le ha dejado de importar y, seamos sinceros, a los ciudadanos nunca les importó demasiado
  ¿Hablamos de la vivienda, o mejor dicho de la falta de vivienda asequible? Más de lo mismo. Al PP no le importa.
  ¿Le importa al PP el número de parados entre los jóvenes? Visto lo visto parece que lo han olvidado.
  Pasemos a otro tema ¿que le parece al PP la falta de liquidez para cubrir las ayudas a la discapacidad? No sabe, no contesta.
  Bueno, de la Seguridad Social y sus necesidades ¿qué dice el PP? Nada, que cada ciudadano pague asistencia sanitaria privada.
  Ah, pero de la educación seguro que hablan. Pues no. Bueno, se les llena la boca, pero a la hora de la verdad en las autonomías en las que gobiernan solo hacen que recortar los medios para la educación pública. Normal, cada año destinan más a los colegios privados.
  Podría seguir con el recuento de los servicios públicos que necesitan mejoras, pero claro, para qué, lo que más nos importa es la inmigración. Pues no, sencillamente una parte muy importante de los ciudadanos se dejan influir sin apelar a la razón, y lo que es peor, sin escuchar nada razonable.
  Muy cucos ellos, la extrema derecha y el PP, se refieren a la inmigración ilegal, pero la realidad les desmiente. Para ellos los enemigos son los negros, magrebíes y musulmanes en general. Eso no incluye a los que vienen en avión privado, se alojan en hoteles de lujo o juegan al fútbol en clubes de primera división. Bueno, esto último no es cierto, hemos visto como en los campos de fútbol se profieren insultos racistas coreados por cientos o miles de personas.
  Este país sin la contribución de los inmigrantes pararía, y no me refiero solo a los legales. Los trabajos agrícolas a lo largo y ancho de España necesitan mucha mano de obra que cobre poco y trabaje a destajo ¿de dónde piensan que se nutre? Un porcentaje elevadísimo de la inmigración ilegal que trabaja por miserias sin protestar. ¿Se acuerdan cuando desde el ministerio se dijo que se iban a realizar inspecciones en el sector primario lo que pasó? Se lo recuerdo yo, los empresarios pusieron el grito en el cielo y dijeron que era una persecución y contaron con el apoyo de los sindicatos. Una vuelta por las plantaciones de fresa, los frutales de varias regiones de España o las empresas que trabajan bajo plásticos nos reflejaría cual es la triste realidad.
  ¿Quienes están ocupando los puestos en la hostelería y hotelería que los españoles no quieren? ¿Quienes trabajan en los montes? ¿Quienes cuidan a los mayores? ¿Quienes…? Saben la respuesta.
  ¿Se les olvidan que se trata de personas? Personas que han huido del hambre o la guerra, que han arriesgado su vida para llegar hasta nosotros y ustedes les niegan el pan y la sal por culpa de unos desalmados.

 

17 may 2024

Cinco días que conmocionaron España


  Pedro Sánchez pasó de ser un tipo maquiavélico con mucha suerte a un ñoño inmerecedor de ostentar el puesto de presidente del Gobierno. En un golpe de efecto pergeñado en solitario conmocionó al país con la hipotética renuncia. Lo hizo, además, a través de una red social para sorpresa del respetable. El anuncio cayó como una bomba. A la derecha extrema, el PP, les pilló, como a todos, desprevenidos e inicialmente quedaron sonados. Los partidos en los que se apoya el Gobierno no salían de su asombro y perplejidad. Aparentemente todo fue por amor a su esposa. La oposición del desconcierto inicial pasó al recochineo y con posterioridad al ataque furibundo, vamos lo de siempre.
  Nadie se explicó las razones. Los cinco días de silencio presidencial dieron para todo tipo de cábalas. Del escrito presidencial parecía deducirse que tenía la intención de dimitir. Nada más lejos de la realidad. El lunes 29 de abril dejó claro que no lo iba a hacer y que volvía, nunca se fue, con renovados bríos.
  Escuchadas y leídas muchas opiniones de todo el espectro político no me quedo con las ganas de expresar la mía.
  Tengo serias dudas de que la carta fuese redactada por él en la intimidad. Los presidentes tienen muchos asesores, unos oficiales y otros no. No me creo que una decisión de ese calibre la tomase  sólo, es más, creo que todo fue parte de un plan muy estudiado. Vistas las repercusiones que tuvo desde el primer momento es lógico que se adjudique en exclusiva la decisión. El ego es el ego.
  El acoso que recibió Sánchez desde el primer momento no lo sufrieron ni González ni Zapatero, al menos no con la inquina que él lo recibe.
  La inclusión de Óscar Puente en el Gobierno fue el primer indicio de que algo estaba cambiando. Necesitaba un mamporrero con desparpajo capaz de hacer frente a una derecha radicalizada y faltona. Puente está cumpliendo con su papel a la perfección. No me gusta el tono bronco en los ministros, en los cargos públicos, pueden ser duros pero con la sonrisa en la boca.
  La denuncia contra Begoña Gómez, compañera de Sánchez, la aprovechó para dar un golpe de efecto. Les habían dado por todos los lados pero al involucrarla directamente en la contienda se lo pusieron fácil.
  Al Partido Socialista de Euskadi no le fue mal en las elecciones. El PSOE necesitaba un empuje de cara a las elecciones catalanas y las europeas. No fueron los únicos motivos.
  Desde hace años los marcos, el relato político, lo establece la extrema derecha y la derecha extrema, Sánchez decidió que su partido, y él, tienen que convertirse en relatores. Los argumentos de la derecha apelan a los sentimientos, a las tripas. No hablan de economía, medio ambiente, proyectos de futuro, se centran en temas como la inmigración, la inflación, a pesar de ser una de las más bajas de la Unión Europea, el feminismo, de las ocupaciones de viviendas aunque sean contadas, etc. y declaran una guerra cultural.
  A pesar de los bulos sobre la precariedad económica la realidad les desmiente al menos en lo que se refiere a las grandes cifras económicas, incluidos los resultados de los bancos y empresas.
  La derecha extrema y la extrema derecha acusan a Pedro Sánchez de ocupar los cargos institucionales con personas de su confianza. Lo dicen como si eso no fuera lo usual. ¿El PP no nombra a una persona de su confianza para el puesto de Fiscal General del Estado? ¿El Centro Investigaciones Sociológicas?…  Claro que lo hizo, así funcionan nuestras democracias. Lo que está claro es que el PP sí que está incumpliendo la Constitución al no permitir la renovación del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial). Por cierto, PSOE, PP y Unidas Podemos pactaron la renovación del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas y la Agencia de Protección de Datos, pero el CGPJ no, de eso ni hablar. A estas alturas ¿alguien duda del motivo?
  Pedro Sánchez apeló al sentimentalismo, al victimismo, e hizo un llamamiento al regeneracionismo democrático. Con ese argumento estaba creando un nuevo marco, un relato. Como reacción desde la derecha extrema, que no es otra que el PP, han modificado su discurso y ahora además de dictador le imputan el ser generador de bulos.
  Mientras, Óscar Puente continua con su labor. Señor Puente, no debería comportarse como Rafael Hernando y otros, queda muy feo. Ah, perdoneme por compararle con Hernando, a este solo le supera MAR.
  Sánchez, durante esos días, fue el único tema.
  A los partidos independentistas que apoyan al Gobierno no les hizo mucha gracia la «espantá». No lo dijeron en público, faltaría más, pero les debió entrar el canguelo. Tenían, tienen, mucho que perder. Los independentistas y el Partido Socialista llegaron a magníficos acuerdos con mucho dinero por medio para los primeros, acuerdos que no están cumplidos. La amnistía no está aprobada y eso en las huestes catalanas debe inquietar mucho.
  Curiosamente la amnistía no estuvo presente en el debate electoral catalán. Los resultados fueron buenos para los socialistas catalanes y ahora queda por saber si conseguirán la presidencia de la Generalitat. Puigdemont sigue siendo un bocazas. Continua con sus delirios. Huyó como un chorizo cobarde y a pesar de ello obtiene unos buenos resultados.
  Un paréntesis. ¿Se imaginan a Puidemont y a Ayuso en un cara a cara? Cierro paréntesis partiéndome de risa por la imagen.
  Nos quedan días de incertidumbre que se empezarán a despejar tras las elecciones europeas. Veremos si los independentistas apoyan unos presupuestos generales, atenúan sus críticas, no que las realicen de forma no tan chulesca, y muestran más apoyo a la gobernabilidad de España. Con los independentistas hay que fijarse más en lo que hacen que en lo que dicen, son unos bocachanclas.
  No menos importante es el cierre de filas que logró Sánchez dentro del PSOE. La vieja guardia socialista se la tiene jurada. Se hizo querer por los suyos y le dieron su amor. Con esa reafirmación de su liderazgo, vía apoyo y aplauso público, los González, Guerra, e incluso el García Page quedan aún más desautorizados.
  La guinda del pastel fue la repercusión internacional que tuvo y el apoyo que consiguió.
  La amnistía no es del agrado en muchos ámbitos económicos. No es descabellado pensar que desde el mundo financiero y económico recibió presiones. Esas cosas no trascienden en el momento, pero existir existen. A su favor, el de Sánchez, juega el peso que tiene dentro de la Unión Europea, los fondos logrados, lo bien que va la macroeconomía. Pensar que Feijóo y Abascal dirijan España les debe preocupar muchísimo más que la amnistía. La pela es la pela.
  La jugada de Sánchez no me gustó. La vendió como algo personal y el caudillismo en los partidos políticos es nefasto. La racionalidad política, la que debería tener, no se puede mezclar con una pulsión amorosa.
  De momento va teniendo suerte y parece que sale airoso de los líos en que se mete o le meten. El gobierno de España es muy serio para reducirlo a impulsos. Ideas, planificación y rigurosa ejecución son fundamentales para avanzar.
  La extrema derecha crece en el mundo. No hay que tratarlos con ligereza. Hacerles frente sí, desde la democracia más estricta, sin miedo, pero sin caer en sus métodos.
  Las utopías han movido el mundo. La izquierda tenía unas ideas que atraían a las clases media y trabajadora ya que los tenía en cuenta, hoy casi ni hablan de clases. La división del trabajo y sobre todo las rentas determinan donde nos encontramos cada uno. Las soluciones a los problemas no pasan por las individuales o grupales si no por las de las clases trabajadora y media, que son los pilares de la sociedad. A la clase alta, que no es el pequeño empresario, no es necesario que nadie les de soluciones a los problemas, no los tienen, ellos nos los generan a los demás.
  Pensábamos que la legislatura iba a ser emocionante, no llevamos un año y ya es un sinvivir. ¡Ay mamina lo que nos espera!

 

 

29 mar 2024

España ¿una democracia imperfecta?


  Hubo un tiempo en que el término democracia tenía un gran significado para los españoles. Era un deseo, una aspiración. Fue tal la ilusión que generó su advenimiento que pronto desilusionó. La democracia no soluciona los problemas de una sociedad, es una herramienta que se da para avanzar y que está en permanente construcción. Esta circunstancia parece no tenerse en cuenta y de ahí los desafectos.
  Aquello de que «España es diferente» si no es cierto lo parece. Llegamos tarde a todos los procesos históricos y los que generamos en casa no suelen dar buen resultado. La Transición no fue lo modélica que algunos la quieren pintar, pero tampoco se podía hacer mucho más en aquellos años. Otra cosa bien distinta es que pasados los años aún siguen vigentes modos y maneras del franquismo.
  La extrema derecha se hizo con el discurso en las redes sociales y de ahí al Congreso de los Diputados no les costó mucho. Recuerdo cuando algunos políticos se vanagloriaban de que la extrema derecha no había llegado a las instituciones en España. Estaba claro que iba a ser así. Hasta para lo malo llegamos tarde. Desde ese momento la vida política, y por lo tanto la social, se enrareció hasta niveles nunca alcanzados. Aquello del «váyase señor González» es una broma con lo que sucede hoy.
  No soy capaz a asimilar lo que está pasando. Los niveles de crispación son tan elevados que cualquier atisbo de defensa de medidas democráticas queda reducido a la nada y suelen ir cargadas de críticas feroces con apelativos como rojo, bolivariano, comunista o dictador. Las redes sociales están plagadas de duros enfrentamientos en los que la educación no existe. Menos guapo se llaman de todo. Esas broncas digitales han pasado a la vida real y no es extraño ver enfrentamientos dialécticos subidos de tono en los bares, nuestros centros sociales por antonomasia. En muchas familias se ha llegado al acuerdo de no tratar temas políticos con el fin de no romper lazos. Pero si las actitudes y comportamientos ciudadanos dejan mucho que desear lo de los políticos no tiene nombre.
  La denominada clase política ha pasado de argumentar a enfrentar. No hay debates, hay intercambios de insultos, ataques personales o simplemente monólogos con el fin de construir un relato, normalmente plagado de incorrecciones, bulos o mentiras. Con esas tensiones nos acercamos los ciudadanos a los medios de comunicación. Recordamos las broncas pero no las acciones o inacciones del gobierno, bueno, de estas nos acordamos, al menos de las que nos interesan de forma individualizada.
  La derecha y su extremo, apenas indiferenciables hoy, han copiado las estrategias que han dado buenos resultados a sus homólogos mundiales. Esas derechas radicales están hoy en eso que han denominado iliberalismo.
  El espectáculo que nos ofrecen nuestros cargos públicos es bochornoso. Lo único que logran es la desafección ciudadana.  Hay marrulleros a los que los han puesto de nuevo en primera línea para que sus mamporros sean más visibles. No es que tengan una lengua sibilina, es viperina. Las huestes les aplauden con fervor cuasi religioso. Algunos eclesiásticos se suman a la fiesta y no faltan jueces, fiscales, abogados, militares, policías, falsos sindicalistas, empresarios. ¿Y? ¿No estamos en una democracia? Sí, pero…
  Una sociedad hiperinformada como la nuestra carece de capacidad crítica y reflexiva. No lo podemos negar. Si no fuera así no podríamos votar a determinados partidos por los integrantes que llevan en sus listas electorales. Somos dados a exigir responsabilidades penales y pecuniarias, pero no políticas. Curioso.
  La escasa comprensión lectora que aqueja a nuestra sociedad - no lo digo yo, lo dice el informe PISA y lo constaté durante mi vida laboral como bibliotecario – contribuye de forma notable al encabronamiento social. Véanse las redes sociales.
  Otro factor coadyuvante es el individualismo. La derecha no cree en la igualdad social, que no significa otra cosa que igualdad real de oportunidades, y defienden que todos tenemos las mismas oportunidades económicas en un sistema liberal sin ningún control. Una sociedad que no tiene sentido colectivo solidario es presa fácil en manos de grandes manipuladores como se está demostrando.
  No nos equivoquemos, nuestra democracia es imperfecta, todas lo son, pero más allá hay un territorio gélido e inhóspito del que es muy difícil salir. A este país le costó cuarenta años de muertes, miedos, pobreza, desigualdades y, sin embargo, hay quienes, en su desconocimiento de la historia o su perversión ética, añoran aquellos lúgubres tiempos.
  Pensemos lo que pensemos ante todo seamos demócratas.