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5 may 2021

Renovables, vanas esperanzas para el occidente asturiano


                           Eólicos en la Sierra de Tineo 

  Vuelvo a la carga con las energías renovables. No me queda otro remedio, el silencio no es una alternativa.
  Desde hace una temporada, cada dos por tres vemos informaciones relacionadas con las peticiones de instalaciones de parques eólicos, de paneles fotovoltaicos o centrales hidroeléctricas aprovechando el agua de antiguas minas.
  Lo dicho, los medios de comunicación se hacen eco de esas iniciativas y el gobierno regional sonríe complacido mientras algunos alcaldes se frotan las manos. Ven, nos están diciendo que son las alternativas a la descarbonización. Periódicos, emisoras de radio y la TPA (Televisión del Principado de Asturias) – tiene canto el nombre – se desplazan a los concejos involucrados y preguntan a los vecinos que les parece la inversión. La respuesta, cómo no, es de aprobación. Cualquier cosa que cree algún puesto de trabajo es bien recibida. Me parece bien, pero…
  Con el fin de reforzar los argumentos se habla de la inversión necesaria, siempre son cifras de varios millones, y nos cuentan que van a generar no sé cuántos puestos de trabajo en la construcción de los artilugios y un montón en la fase de instalación. Todo muy bien y bonito, pero… se les olvida mencionar el número de puestos fijos que van a crear y qué perfiles profesionales van a necesitar.
  En el caso del parque eólico Pico Gallo y Sierra de Tineo podemos ver como furgonetas de Vestas circulan por las pistas abiertas en el monte y se encargan del mantenimiento. ¿Cuántos puestos generó en la comarca? Que yo sepa dos. Por cierto, Vestas es una empresa con sede en Dinamarca, es el mayor fabricante de aerogeneradores del mundo y se encarga también de labores de mantenimiento.
  En Pola de Allande tampoco se han visto los efectos benéficos del parque instalado en   El Palo, más allá, claro, de los ingresos que percibe el ayuntamiento.
  Por mucho que se empeñen la producción de energía renovable en el suroccidente no paliará las pérdidas de puestos de trabajo de la minería y empresas subsidiarias y de la térmica de Soto de la Barca (Tinéu) y subsidiarias.
  ¿Estos son todos los planes? Pues estamos perdidos.
  El occidente asturiano no está mejor y ahora les quieren llenar el territorio de eólicos. Vecinos de la comarca Oscos-Eo están empezando a dar muestras de rechazo ya que temen perder la declaración de Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón. En esa zona llevan realizando esfuerzos muy importantes para conservar el territorio, la arquitectura y una forma de vida que adaptada a la actualidad no pierde de vista sus raíces. Temen que todo ese trabajo pueda verse afectado negativamente por la instalación indiscriminada de parques eólicos.
  En esta avalancha informativa me ha llamado la atención el caso del proyecto de instalación de 93500 paneles fotovoltaicos en la zona de la antigua mina a cielo abierto de Cerredo. Lo dicho para los eólicos creo que será parecido para este parque solar. Además piensan construir una mini central de bombeo y una planta de hidrógeno verde.
  Me da a mí que tampoco va a generar muchos puestos de trabajo.
  Por cierto, ¿saben de quién es el proyecto? Pues de Ingesanc, que al parecer es una empresa valenciana. ¿Una empresa valenciana viene a instalar un parque solar a Cerredo? Bueno, Ingesanc pertenece al grupo Ingenia que tiene actividad por todo el mundo, pero así y todo ¿Cerredo antes que por tierras del Levante español? ¡Será que hay más horas de sol!
  El occidente y suroccidente asturiano se están convirtiendo en un enorme polo de generación eléctrica que ocupa mucho territorio, tiene costes muy bajos para las empresas, apenas repercute en la creación de puestos de trabajo y los ayuntamientos perciben una miseria de los beneficios obtenidos. Así funciona el sistema.
  La administración autonómica está legislando de forma claramente favorable a las empresas y eso se nota. Dan por perdida esta enorme comarca y mejor focalizar en ella aquellas industrias que en zonas más pobladas pueden poner más problemas. Mientras nos van dando algún que otro caramelo y mientras lo chupamos estamos contentos y calladinos.

29 mar 2021

¡Marchando una de parques eólicos para el occidente asturiano!


Las energías renovables tienen buena prensa. Son inagotables, no contaminan, pero como todo tienen algunos inconvenientes. El más visible, en el caso de los parques eólicos, es que son enormes y golpean la vista desde la distancia. Bueno, eso para los más tiquismiquis. Además protestan por la escabechina que producen entre las aves. Es más, se quejan de que los ruidos de las aspas molestan a los animales salvajes. No están conformes con nada, también se quejan de los caminos que se abren por los montes para poder levantar y mantener los eólicos.
  Eso pasa en el occidente y suroccidente asturiano. Ah, claro, en el resto de Asturias no los hay, hasta ahora.
  El 3 de marzo de 2021, el BOPA (Boletín Oficial del Principado de Asturias) publicó una disposición en la que se recogen las modificaciones de las Directrices Sectoriales de Ordenación del Territorio para el aprovechamiento de la energía eólica. Todavía están en la primera fase pero por ahí van las cosas.
  En esas modificaciones se recoge que las zonas de baja capacidad de acogida de parques eólicos eran la central y oriental, siendo de alta capacidad la zona que queda. No hay que ser muy listo para llegar a la conclusión de que se trata de la occidental.
  En las dos primeras, hasta esa fecha, no tenían instalado, ni tenían en trámites, ningún parque eólico.
  Por cierto, la disposición es de la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica y de Medio Rural y Cohesión Territorial.
  Una de las propuestas que consta en las modificaciones es la de permitir parques eólicos en la zona central, de baja capacidad, dejando al oriente como está. ¿Razones? No constan, aunque no es muy difícil de suponer: el turismo. No creo que fuera muy buena la acogida de eólicos en la Sierra del Cuera, Sueve o los Picos de Europa, o a la vista desde las playas orientales.
  El sexto punto de la disposición es muy interesante: «Por otra parte para contribuir al desarrollo sostenibles de los concejos incluidos en el Plan Especial para los concejos del Suroccidente Asturiano 2015-2025 (Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Ibias y Tineo), muy golpeados en el aspecto socioeconómico por el cierre de la actividad relacionada con el carbón (minería y centrales térmicas) se prevé, previa conformidad de los correspondientes ayuntamientos, abrir la posibilidad a permitir proyectos en zonas de esos concejos que, presentando un notable recurso eólico, actualmente están calificadas en las Directrices eólicas como de exclusión para la instalación de parques eólicos».
  Pues sí, con un par, el Gobierno asturiano mete en danza a los ayuntamientos para que den permiso para ubicar parques en aquellas zonas que hasta ahora estaban excluidas. ¡Vaya manera de colgarles el muerto! Los alcaldes, algunos por lo menos, encantados. Ya se encargarán las empresas de limar las reticencias de los alcaldes. ¡Se los van a comer!
  Más arriba mencioné que la disposición partía de la Consejería de Industria, pues bien, la directora general de Industria del Gobierno asturiano es Rosana Prada. Vale, el nombre no les dirá nada, a mí hasta ahora tampoco. Les diré que esta señora trabajó para Capital Energy/Green Capital Power, la empresa que opta a más de 40 proyectos eólicos en el occidente y suroccidente asturiano. ¡Vaya, qué casualidad!
  No sean mal pensados que los veo venir. El Gobierno asturiano niega que la Dirección General de Industria y su directora, la mencionada Rosana Prada, intervengan en ningún procedimiento administrativo para la creación de nuevos parque eólicos. Oigan, yo les creo. Desde esa consejería de Industria, y por lo tanto desde su dirección general sólo legislan sobre el sector. Para lo demás ya se ocupará la antigua empresa de la directora y las otras del sector. Por cierto, cuando finalice su etapa política ¿dónde creen que volverá a trabajar la señora directora? Ya no tendrá importancia.
  Los tiempos han cambiado y las opiniones también. En el año 2009 algunos alcaldes del occidente se oponían a la construcción de tanto parque eólico como proponía la Consejería de Industria, unos cuarenta.
  El alcalde de Taramundi de aquella fecha, Eduardo Lastra, pedía calma para poder analizar los proyectos. Él, y otros alcaldes, eran partidarios de aprobar aquellas propuestas de menor impacto y que no estuviesen cerca de las poblaciones. Por su parte, José Ángel Pérez, alcalde de Castropol y Eustaquio Revilla, alcalde de Grandas de Salime, mostraban sus reticencias.
   Lo dicho, eran otros tiempos.
  En la actualidad los alcaldes aplauden con las orejas a cada nueva petición para instalar otro parque eólico en su concejo y los que no los tienen naguan por ellos. Así el alcalde de Allande, José Antonio Mesa, o el de Tinéu, José Ramón Feito, están encantados con los eólicos. A más mejor, más dinerito para gastar. Quién demuestra estar ansioso es el alcalde de Cangas del Narcea, José Víctor Rodríguez. Don José Víctor afirmó en los medios de comunicación su satisfacción por la existencia de empresas que quieren «desarrollar proyectos para generar energía limpia en nuestro concejo».
  Los alcaldes de los Oscos-Eo están a favor de regular la llegada de los eólicos, aunque les preocupa y piden una actuación coordinada entre los concejos de la comarca.  Pues me parece a mí que lo van a tener complicado. Ya vimos lo que se pretende desde la Consejería de Industria, que no es otra cosa que el divide y vencerás. Bueno, ganarán las empresas que se van a encontrar con el terreno desbrozado.
  Estos parques no solucionan  problemas de empleo y generan escasos puestos de trabajo. En la fase de instalación se nota que hay más trabajadores, pero son especialistas que vienen de fuera de estos territorios. Cuando están en funcionamiento el mantenimiento lo realizan empresas foráneas, dado su alto nivel de especialización, y en todo caso con un par de trabajadores de la zona, para tareas menores, libran.
  Los ayuntamientos reciben unas cantidades, que los alcaldes reciben con las manos abiertas, pero que son ínfimas con respecto a las ganancias que se generan. Ese dinero, desde luego, no se queda en estos concejos.
  Con estas historias están queriendo tapar los ojos a los ciudadanos que se ilusionan, pero con el paso del tiempo descubrirán la realidad: no hay más puestos de trabajo. Para muestra tenemos Tinéu, donde se instaló el primer parque eólico de Asturias. Unos años más tarde nos los colocaron en la Sierra de Tinéu y desde la villa contemplamos cómo nos vigilan. Tenemos que agradecérselo a Marcelino Marcos, exalcalde de Tinéu y hoy Presidente de la Junta. En este concejo no apreciamos las ventajas para la ciudadanía.
  Los alcaldes hablan de la importancia de generar energía limpia, ¡y una leche! lo único que les importa son los ingresos adicionales que van a obtener, nada más. Así tienen más liquidez para sus ocurrencias.
  A la Consejería de Industria y a la de Medio Rural les viene bien ya que así engordan sus estadísticas económicas y pueden alardear de iniciativas empresariales para esta grandísima comarca.
  Oigan, no me opongo a ellos. Me molesta que no se estudie su ubicación de forma rigurosa, que nos los vendan como lo que no son y que pretendan especializarnos en otro recurso que no genera riqueza en la comarca occidental y suroccidental.
  Me reafirmo en mi opinión de que les importamos un pito. ¡Qué tristeza!

 

 

 

20 ene 2021

El occidente asturiano tierra de promisión


En estos tiempos de muerte, crisis económica e incertidumbres varias nos han abierto los ojos. Por fin los ciudadanos del occidente asturiano nos enteramos: ¡somos unos privilegiados! ¡Qué digo, el occidente asturiano es la nueva tierra de promisión! Vean si no.

En el suroccidente están proyectando dos centrales hidroeléctricas de bombeo, una en la antigua mina de Buseiro y la otra en la de Coto Cortés en Cerredo (Degaña). Para ello excavarán dos grandes depósitos a cielo abierto. Cómo no podía ser de otra manera nos dicen que lo del impacto ambiental está controlado. Eso dicen, luego la realidad demostrará otra cosa. Tenemos ejemplos a la vista.

Por cierto, el grupo leonés Lamelas-Viloria es el responsable de estos proyectos. Curioso, pero me viene a la cabeza el nombre de otro empresario leonés vinculado a estas minas. ¿Tendrá algo que ver? Pues… Seguro que en esto hay subvenciones muy golosas.

Aún hay más.

El occidente y especialmente, hasta ahora, el suroccidente es el paraíso de los parques eólicos. Y sobre todos destaca Tineo. Si no me falla la memoria en estos momentos, en Tineo, hay dos funcionando, tres que debieran estar ejecutándose (eso leí en los periódicos hace tiempo) otro aprobado y los que seguirán. En total tenían previstos para este concejo ocho o nueve parques.

A todas estas el alcalde tinetense está encantado ya que durante su instalación “se logra activar la economía”. Los dos parques eólicos en funcionamiento suponen para las arcas municipales 388.855 euros. Pues el alcalde estará contento con esa cifra, pero no le da para pagar el gasto de la piscina climatizada.

Por esta zona, Allande, Salas o Belmonte cuentan con los suyos. A estos se sumarán Boal, Navia, Valdés y Villayón. El gobierno asturiano está tramitando 47 proyectos en distintas zonas de Asturias. Eso sí, sólo hablan del occidente asturiano.

Hablan de inversiones multimillonarias, y lo son. Leo que la energía eólica puede contribuir al desarrollo de estas comarcas y de Asturias. No se quedan ahí, proclaman a los cuatro vientos que serán una importante fuente de creación de empleo. Afirman que se crearán miles de empleos durante la fase de construcción, hasta seis mil he leído, pero eso sí, en la fase de generación la cosa mengua y se quedará en unos 230 puestos. No nos dicen que esas cifras serán para todos ellos y que, casi seguro, contabilizan los puestos creados en la fase de fabricación de los molinos, cosa que no ocurre por estos lares.

Las arcas municipales y del Principado se llenarán, argumentan. Pues vale, pero en Tineo, donde se construyó el primero de Asturias, no hemos notado sus efectos benéficos, ni en contrataciones ni en mejoras de cualquier tipo.

Nos quejamos de vicio. Somos ricos, inmensamente ricos. A poco que se escarbe aflora oro. Más de una vez algún vecino, fesoria en mano, se topa con un pedrusco amarillo. Esta comarca ha sido agraciada con todos los dones. En Belmonte hasta los váteres están bañados en oro. En Tapia de Casariego no los tienen porque no quieren. Mira que les han ofrecido de todo, el oro no, claro, pero ellos erre que erre, ¡no quieren mina de oro! No pasa nada, el suroccidente está abriendo las puertas a las empresas extractivas. Por cierto, ¿se han dado cuenta de que todas son multinacionales? No me extraña, en Asturias no se sabe nada de minería. Los territorios de Allande, Cangas del Narcea y Tineo van a quedar como un queso gruyere con tanta prospección.

Esto no es todo. Somos una potencia en crear energía vía biomasa. De momento tenemos una central en Tineo y otra en Navia. Ya sabemos que son limpias y no dan olor. ¿Cuántas más hay en Asturias? Hablaban de que querían convertir la térmica de La Pereda en una instalación que utilizase materia orgánica y hasta ahí soy capaz de recordar.

No tiene importancia que seamos de las zonas más despobladas y envejecidas de España o con menos servicios públicos y menos perspectivas de futuro. Con esto de la producción de energía vía renovables quedamos contentos. Todo sea por el empleo. No importa que sean pocos, muy pocos. Menos aún importa el daño ambiental que generen algunas. Tampoco es relevante que la riqueza aquí producida huya. Mientras esto pasa, el suroccidente, el occidente asturiano, se muere. Pero tenemos que estar contentos, este harakiri es muy limpio. Pero claro, siempre hay gente dispuesta a criticarlo todo. No se conforman con nada.

Me viene a la cabeza una canción, permítanme una pequeña licencia: Una, dos y tres, lo que usted no quiera pal occidente es.

 

 

 

 

 

24 sept 2020

Camino Primitivo, nombre para una calle de Tineo



Publicado en La Nueva España el 24 de septiembre de 2020

  Tras hacerse el longuis el ayuntamiento de Tineo decidió acatar la conocida como Ley de la Memoria Histórica y cambiar el nombre de una de las calles que aún perviven con nombre franquista. Lo dejan en manos de los ciudadanos mediante una consulta popular. 

 Cincuenta y tres son las propuestas realizadas. La mayoría sugieren nominaciones personales; algunas tienen un marcado carácter político y otras, las menos, son más asépticas, permítanme decirlo así. Yo también hice la mía: Camino Primitivo.

 Las razones históricas están claras. Es la ruta de peregrinación a Santiago más antigua, vinculada a Tineo desde que Alfonso IX declarase el paso obligado por estas tierras. Desde hace unos años son muchas las personas que vuelven a recorrer este camino. Para unos las motivaciones son religiosas, para otros culturales y de ocio. Sea como sea, nadie niega su impacto económico para pequeños y medianos negocios.

 La proliferación de “caminos” hace necesario resaltar las características del Camino Primitivo. Sigue siendo un trayecto marginal, desconocido incluso para los asturianos. Paisaje, estado de conservación, gastronomía, elementos arquitectónicos, precios asequibles son aspectos muy destacables que es necesario identificar con una marca y un espacio concreto. Para mí esa marca es Camino Primitivo, así, sin más.

  A partir de ahí tendrían que dotarlo de contenido. Para ello el mantenimiento de la ruta y su señalización es imprescindible. Cómo también lo es contar con información completa y de calidad de todo el Camino Primitivo en las redes sociales. Me refiero a la información que necesitan los peregrinos para cubrir sus necesidades: albergues, hoteles, pensiones, fisioterapeutas, urgencias, tiendas, farmacias… Y todo ello además de en español en inglés, me parece elemental. Eso sí, sin olvidar que la calidad de los servicios ofrecidos puede marcar la diferencia. No se necesita mucho más.

 Tineo, tan necesitado, tiene que apostar por este Camino Primitivo pero solo no va a ningún sitio. Para Salas, Tineo, Pola de Allande y Grandas de Salime tiene más relevancia que para el resto de los concejos, pero no estamos en posición de desperdiciar nada. Coordínense de una vez.

 Cuando consigamos que el Camino Primitivo se identifique con Asturias, con la ruta que desde Oviedo llega a Grandas de Salime para adentrarse en tierras gallegas, habremos dado un paso importante.

 Los pequeños detalles son los que van conformando una realidad, por eso propongo que la nueva calle de Tineo se denomine Camino Primitivo.

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Camino Primitivo, nombre para una calle de Tineo by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

2 ago 2020

Hasta la noche nos separa

Publicado en La Nueva España el 2 de agosto de 2020

  No es cuestión de alarmismo, para nada, es la constatación de la realidad. En el suroccidente asturiano las noches no se viven igual que en el centro. Imagino que el resto de la Asturias rural se encontrará en una situación similar.

  Las limitaciones en la prestación de servicios públicos en la comarca puede parecer normal visto desde la capital… pero. Siempre hay algún pero. Hablemos de dos cuestiones en las que casi todo el mundo creo que puede estar de acuerdo: la sanidad y la seguridad. Acotemos más el terreno. La sanidad y la seguridad en las horas nocturnas.

  Si enfermamos por las noches lo podemos tener bastante crudo. El centro de salud de Tineo, por ejemplo, tiene una médica y una enfermera de guardia – para los más susceptibles también hay hombres - en caso de que tengan que asistir a una urgencia domiciliaria debemos buscarnos la vida. O vamos al hospital comarcal Carmen y Severo Ochoa o al HUCA. En el caso del hospital comarcal, recodar la falta de especialistas en horas diurnas así que imaginen en las nocturnas. No olviden que carecemos de UVI móvil.

  La situación en Cangas del Narcea es algo mejor. El centro de salud cangués tiene dos médicos presenciales hasta las diez de la noche y a partir de esa hora están localizados.

  No es, evidentemente, culpa de los sanitarios. La escasa población lastra las inversiones, aunque sean de primera necesidad. Eso sí, pagamos impuestos sin ningún tipo de bonificación. Las tasas municipales no son mucho más bajas que las de las ciudades, hay que pagar los pufos.

  En el apartado de seguridad tampoco es para tirar voladores. Me he informado y en Tineo la policía local sólo tiene turnos de noche los sábados y en aquellas fechas que se celebren actos extraordinarios. En Cangas del Narcea, por lo que me comentaron, la situación es similar. De Pola de Allande, Ibias o Degaña ni hablamos.

  Por otro lado, la dotación de guardias civiles en la zona ha ido disminuyendo con los años y en la actualidad una escasa dotación de efectivos tiene que cubrir zonas amplísimas.

  Ante una emergencia la capacidad de respuesta y prestación de auxilio, en la mayoría de las ocasiones, lo más probable es que llegue tarde y mal.

  Tampoco tienen la culpa ni los policías locales ni los guardias civiles, faltaría más. Afortunadamente, la comarca tiene una delincuencia muy baja, al igual que el resto de Asturias, pero no es esa la cuestión. El tema es el trato diferencial, y perjudicial, que tenemos. El tener poca población y protestar menos aún nos ha traído hasta aquí.

  A los gestores de lo público se les llena la boca con falacias, proyectos grandones o sencillamente inviables y lo más básico se les olvida. Son esos, y otros muchos, “pequeños detalles” los que determinan la calidad de vida de una comarca y la hacen atractiva para vivir en ella.

  Así y todo, disfrutamos de relativa buena salud y los chorizos no pierden el tiempo por estas tierras, saben que hay poco que robar.

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18 may 2019

Respeto para el occidente asturiano

Publicado en La Nueva España el 18 de mayo de 2019

El occidente asturiano es diverso, hermoso, extenso y está despoblado. Desconocido para propios y extraños atesora paisajes que nos conmueven por su belleza y estado de conservación. Pequeños puertos y playas encandilan a los visitantes. La variada arquitectura nos deslumbra por su sencillez, adaptación al terreno y a los recursos existentes. La gastronomía, tanto la procedente del mar como la de tierra adentro, satisface los paladares más exigentes por la calidad de sus productos y elaboración. Y todo ello sin olvidarnos de sus gentes. Sin duda, Asturias encierra muchos tesoros por estas tierras.

Lo anterior podría ser la introducción de cualquier político en campaña. Tendría que darles la razón. Eso y mucho más es el occidente asturiano.

No hará falta que les recuerde que estamos en campaña electoral ¿verdad?

Elegimos corporaciones locales, diputados autonómicos y no nos olvidemos de los diputados europeos. Sus decisiones nos afectan de forma directa. La crispación, la decepción o los desengaños no deben hacernos olvidar la importancia del sistema democrático. Tenemos que creer en nosotros como sociedad.

Una vez más es momento, quiero pensar, para la esperanza. Y digo esperanza en el sentido que lo expresa la RAE: “estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea”.

¿Y qué deseo para el occidente asturiano? Respeto.

El respeto al que me refiero tiene que ver con el compromiso político con las gentes de este territorio. Nada de promesas disparatadas ni grandonas.

Soy de los que piensan que unas minas de oro en Tapia de Casariego o en Navelgas (Tineo) no van a contribuir a la mejora de la calidad de vida. El fomentar un turismo de masas en Cudillero o Luarca tampoco nos va a ayudar.

No debemos engañarnos. La despoblación no parece reversible, es un fenómeno mundial y nosotros no vamos a frenar la diáspora. Al parecer, en el año 2050 tres cuartas partes de la población mundial vivirá en ciudades. Entonces ¿qué nos queda? Fomentar el empleo.

Parece difícil, a día de hoy, pensar que empresas como ENCE en Navia o Cafento en Tineo se vayan a multiplicar. Ojalá. Es imprescindible atraer pequeñas y medianas empresas que se asienten en esta zona, lo cual es más factible que algunas propuestas que se realizaron que más bien parecieron fruto de la búsqueda de notoriedad.

Últimamente se está hablando de la biomasa como alternativa de empleo en el medio rural. Este tipo de empresas generan muy pocos puestos de trabajo que desde luego no van a suplantar los perdidos, por ejemplo, en la térmica de Soto de la Barca (Tineo). Como tampoco los crean los parques eólicos. Por favor, un respeto. Generan ingresos para los ayuntamientos pero empleos muy pocos. Eso sí, todos son bien recibidos.

El suroccidente ya no tiene minas y eso ha sido un mazazo para toda la comarca. Cangas del Narcea y Tineo sangran, Degaña está a punto de cerrar. Terrible. Nos han faltado al respeto con la falta de previsión.

Los puertos pesqueros del occidente han quedado reducidos a su mínima expresión y con pocas expectativas de futuro. En el reparto de los cupos de capturas suelen salir mal parados. Los pescadores se merecen más respeto.

Si pienso en los ganaderos me viene a la cabeza la PAC (Política Agrícola Común) y en esto quien corta y pincha es la Unión Europea. De todo esto saben mucho los ganaderos de Tineo. ¿No necesitan más respeto?

Lo tenemos claro, la creación de empleo es fundamental pero hay dos sectores de la población que lo tienen muy complicado: las mujeres y los jóvenes. Sin empleos para ellos nos podemos olvidar de todo lo demás.

No hay campaña electoral en la que no salgan a relucir los montes y su aprovechamiento. Montes haberlos haylos,  otra cosa es su rentabilidad. Dentro de un mes el monte Armayán (Tineo) acogerá Asturforesta pero tras ella la normalidad volverá. Se plantan y talan árboles, se cargan en camiones y se van. Las plusvalías también se van. Una fábrica de pellets en Tineo no es suficiente. Algo sigue fallando en el sector.

El gran robledal de Muniellos, en Cangas del Narcea, creo que puede ofrecer alternativas de ocio que se están dejando pasar. Sólo se permite el acceso a veinte personas por día. Desde luego Muniellos y su fauna requiere toda la protección pero seguro que hay otras opciones que no causen perjuicios.

Lo que de mano eran pequeñas producciones, tras las iniciativas adecuadas, se han convertido en alternativas para unas cuantas familias que además han creado empleos. Me refiero, por ejemplo, al Chosco de Tineo y al vino de Cangas del Narcea, que cuentan con Indicación Geográfica Protegida. Pero esto no es lo general.

No quiero olvidar el revulsivo económico que ha supuesto la potenciación del Camino de Santiago. Se trata de un bien que nos va a dar muchas alegrías a poco que se cuide.

Otro producto relevante por su calidad es la miel. Boal, Ibias, el Valledor en Pola de Allande o Tineo producen este néctar que ningún dios rechazaría. No es una panacea, pero como dicen los políticos: póngase en valor. Y ya puestos a citar producciones “menores” no me olvido de la quesera, que tiene todo un mundo por delante.

Sí, ya sé que de todo esto se habla pero poco se hace.

Por lo que se refiere a la red de carreteras todos los que vivimos en el occidente sabemos cual es su estado. Personalmente conozco mejor las del suroccidente y sencillamente es para llorar.

En temas básicos como la sanidad cuando no suspiramos por uno lo hacemos por otro. El hospital de Jarrio y el de Cangas del Narcea son pilares básicos de la sociedad en el occidente. Una merma de especialidades supondría un gravísimo revés para la población. Las bajas médicas no siempre se cubren de la forma adecuada.
En este mismo orden de cosas, el suroccidente no dispone de una UVI móvil y eso supone una discriminación. Están faltando al respeto a los vecinos de esta comarca.

En educación los ciclos formativos que se ofrecen no se adecuan a las necesidades de jóvenes. La brecha digital parece incrementarse… Y así un sin fin de necesidades.

Ven, al final es una cuestión de respeto.

La escasez de medios públicos de transporte es un problema que no va a tener solución. La movilidad pasa por los vehículos particulares y así va a seguir.

La atención a las personas mayores es una cuestión vital. Hay quienes se empeñan en llenar de residencias de ancianos el territorio. Algunas de las ubicaciones que se plantean para ellas más bien parece un castigo que una solución. Creo que sería más interesante potenciar la ayuda a domicilio. No se desvincularía a los ancianos de su entorno, los pueblos mantendrían población y se crearían más puestos de trabajo, que tras la formación adecuada, pasarían a ejercerla personas de las propias comarcas.

Nada nuevo. Se podría hablar muchos más, incluido los incentivos fiscales, empresariales, etc.

Miren, lo único que pido son unos servicios públicos de calidad, que apoyen de manera clara las iniciativas empresariales y que cuando piensen en el futuro de Asturias no se olviden del occidente.

Mientras escribo esto me acuerdo de Viavélez, Puerto Vega, Taramundi, Santa Eulalia y San Martín de Oscos, Vegadeo o San Tirso de Abrés, por citar algunos lugares. Muchos asturianos no han pisado estos pueblos. Algo no funciona.

Mi estado de ánimo es de una escéptica esperanza. Pido a quienes hoy solicitan nuestro voto respeto, que no significa otra cosa que miramiento, consideración y deferencia para los habitantes del occidente asturiano.

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Respeto para el occidente asturiano by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

20 ene 2019

Recetas contra la despoblación

Publicado en La Nueva España el 18 de enero de 2019

Tras años de desinterés al fin se habla de despoblación. Vuelvo a empezar. Nunca se habló tanto de despoblación como en los últimos tiempos. La apatía y la negligencia debieron tener algo que ver.

La despoblación no es un problema que nos afecte solo al suroccidente asturiano o a Asturias, es un problema en España. Está claro que no se han tomado medidas ni aquí ni acullá. Oigan, pero tampoco se trata de esperar a que el Gobierno español o la Unión Europea nos lo den todo en bandeja. Cada uno tendrá que realizar los esfuerzos que estén a su alcance.

No se trata de ningún tremendismo rural, las cifras están ahí. Asturias se despuebla y la situación en el suroccidente asturiano es mucho peor. No lo digo yo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) nos avisa que en los próximos doce años Asturias perderá 87.000 habitantes, siendo el suroccidente el que saldrá peor parado.

Los mensajes catastrofistas son perjudiciales, desde luego, pero afirmar que mejora la situación es alejarse de la realidad. Javier Fernández, el presidente asturiano, afirmó que en el medio rural asturiano “estamos asistiendo a una paulatina recuperación que lo está transformando en un territorio de oportunidades, sin que está afirmación nos precipite por el simplismo propagandista”. Dijo más: “Opino sinceramente que estamos a punto de revertir la situación, de que el desarrollo económico del medio rural sea una herramienta que contribuya a frenar el despoblamiento”.

Lo siento, señor presidente, pero creo que se equivoca, al menos por lo que respecta al suroccidente de Asturias. Los datos, el día a día que vivo me indica todo lo contrario. Por si fuera poco el cierre de minas, no voy a hablar de la ganadería, estamos todos expectantes y temerosos por el que parece más que probable cierre de la térmica de Soto de la Barca.

En el suroccidente no podemos ser optimistas, la realidad nos lo impide.

El Gobierno asturiano iba a solicitar, doy por sentado que ya lo hizo, que se ubique en el suroccidente asturiano una de las oficinas de acción contra la despoblación que contempla el pacto nacional entre el Gobierno y Podemos. Bien, ¿pero eso qué nos va a solucionar? ¿Supondrá acciones inmediatas? Permítanme que lo dude.

El Plan Especial para los concejos del Suroccidente asturiano no ha tenido ninguna incidencia. No se concibió, a pesar de su nombre, como algo especial puesto que ni en la letra, ninguna novedad, ni en los presupuestos se salió de lo que eran gastos ordinarios.

Por su parte algunos ayuntamientos, entre ellos el de Allande y el de Tineo, están ofreciendo subvenciones para incentivar la natalidad. ¿Cuáles? El denominado cheque bebé.

El Ayuntamiento de Pola de Allande destinó, en 2018, 3000 euros ofreciendo una ayuda por hijo de 500 euros. Por su parte el de Tineo también subvenciona los nacimientos con 500 euros por hijo y para ello destinó el año pasado 15000 euros. No hay criterios de necesidad. No se contemplan las rentas familiares.
El cheque bebé no es nada nuevo. Entre el 1 de julio de 2007 y el 31 de diciembre de 2010 estuvo en vigor la prestación económica no contributiva de 2500 euros por hijo en toda España. Por cierto, ¿las subvenciones municipales están exentas de tributar? En Tineo se aplicó, también en 2010, otra ayuda municipal de 300 euros por nacimiento. La partida presupuestaria ascendía en aquellos años a 18000 euros. Cuando se eliminó a nivel nacional también se hizo en Tineo donde se alegó la mala situación económica. Lo cual no dejaba de ser cierto ya que el consistorio tinetense llegó a superar los ocho millones de euros de deuda.

Lo que está claro es que la medida no sirvió para mejorar su teórica intención. No creo que nadie pueda pensar en tener un hijo por una subvención de 500 euros, ¿ustedes sí? Seguro que la agradecen, pero esa medida ni contribuyó ni contribuirá a que la natalidad se incremente.

Tampoco va a contribuir a mejorar la situación la campaña publicitaria para empadronarse en el concejo de Tineo.

Las alarmas se han encendido cuando ya es tarde. La perdida de población supondrá recortes en las aportaciones económicas autonómicas y estatales al concejo y una pérdida de cuatro concejales. Esto último creo que causó inquietud en algunas personas.

El suroccidente no tiene unas comunicaciones acordes a las necesidades del siglo XXI. El suroccidente no tiene un acceso a Internet ni rápido ni fiable. El suroccidente asturiano no ofrece a los más jóvenes opciones educativas variadas. El suroccidente asturiano tiene miedo de perder servicios públicos básicos. El suroccidente asturiano no cuenta con ningún incentivo fiscal especial. El suroccidente asturiano no cuenta con medidas activas de creación de empleo sostenible y de calidad para mujeres. El suroccidente asturiano, a pesar de que dicen que tiene un enorme potencial, no cuenta con el fomento de iniciativas empresariales que los aprovechen. El suroccidente asturiano no cuenta con unos políticos locales que reclamen de forma contundente la resolución de los problemas que le aquejan desde siempre. El suroccidente asturiano no cuenta con planes diferenciados, adaptados a su realidad y dotados con recursos extraordinarios, que marquen las diferencias para hacerlo atractivo a las empresas -las contaminantes o fétidas pueden abstenerse-. El suroccidente asturiano… se está quedando sin gente.

Las administraciones no tienen que crear empleo, imprescindible para cambiar la tendencia poblacional, tienen que poner los medios para hacer atractiva esta comarca. Si no tiene un tratamiento desigual muy favorable estamos abocados a la nada.

Llegan las elecciones y las promesas se sucederán. Dentro de cuatro años casi les puedo asegurar que no estaremos igual, estaremos peor. No es cuestión de tremendismo o pesimismo, es cuestión de vivir en el suroccidente y de cifras. La realidad es la que es.

¡Uf! Perdón, iba a hablarles de las recetas que se están aplicando contra la despoblación. ¡Ah, es verdad! No las hay.

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25 jul 2018

Fiebre del oro en Navelgas

Publicado en La Nueva España el 25 de julio de 2018

Su brillo deslumbra y obnubila los sentidos. Por él se han conquistado países, se sigue matando y destrozando territorios: es el oro.

El Suroccidente asturiano aún alberga este preciado metal en sus tierras y ríos y parece que algunos ya sienten la febrícula del oro.

La cuenca fluvial del Arganza, el puerto del Palo, la cuenca del Narcea o la del Esva conservan restos de explotaciones romanas. Las cantidades de oro extraídas debieron ser tan importantes que a aquellos locos romanos les compensó el esfuerzo de conquistar el norte peninsular. Inicialmente Roma pretendía defender la cuenca del Duero de los ataques de los astures y cántabros luego, y sobre todo, la explotación de los recursos mineros, los auríferos especialmente.

La comarca suroccidental asturiana forma parte del filón esquistoso de oro que se extiende por el noroeste de la Península Ibérica y que comprende una parte de las provincias de Asturias, León, Zamora, Lugo y Orense hasta llegar al cauce del río Duero en Portugal. Se trata de una franja de unos 250 kilómetros y una anchura que varía entre los 50 y los 130 kilómetros, según nos cuenta el profesor Narciso Santos Yanguas.

Centrándonos en el concejo de Tineo las minas fueron aprovechadas por los romanos durante los siglos I y II. Esas explotaciones estaban ubicadas en la cuenca del Narcea: Arganza, Lavadoira, Porciles, La Mortera, Santiago Cerredo, El Peligro, Gera y en la cuenca del río Esva: Collada, Zardaín, Navelgas. De todas ellas destacan las explotaciones de la sierra de Louro, entre Naraval y Navelgas.

En Navelgas se pueden visitar los restos de esas explotaciones romanas en una ruta que han denominado Ruta de la Huella del Oro. Es un pequeño recorrido, aproximadamente un kilómetro y medio, que parte del área recreativa de Navelgas. Podrán ver, si la vegetación lo permite, restos de las obras de canalización y de un depósito de agua. El sistema de extracción del mineral fue el denominado ruina montium, que consistía en la utilización de la fuerza del agua para desmontar el terreno.

La fiebre del oro nunca abandonó Navelgas. Dando un enorme salto en el tiempo llegamos a 1950. En esa fecha se constituyó la sociedad Aurífera Asturias, S.A. que centró sus trabajos en la mina La Luarquesa.
La Aurífera, como era conocida la empresa, realizó en primera instancia lavados de arcillas residuales en la zona de la “Cueva del Avilés” y en 1952 iniciaron los trabajos mineros en el interior, que tuvieron que paralizar por problemas de todo tipo. Volvieron a lavar aluviones en el río Navelgas, en la zona de la Vega, pero con resultados negativos. En 1954 abandonaron los trabajos y se liquidó la sociedad.

Coincidiendo en el tiempo con los trabajos de la Aurífera se realizaron labores en el río Bárcena, entre Bárcena del Monasterio y Riocastiello.

En 1974 la Real Compañía Asturiana de Minas, S.A., a través de su filial CEMIM, S.A., retomó la investigación en la zona e intentó recuperar la explotación. El proyecto fue abandonado en 1975.

Más recientemente Río Narcea Gold Mines realizó investigaciones en la zona de las cuales no supimos nada.

El oro sirvió como excusa para plantear algunos proyectos que revitalizasen el Cuarto de los Valles - así se denomina la zona de Navelgas y pueblos limítrofes – pero la mayoría se quedaron en el papel.

En 2004 se planteó la creación de un museo del oro que sería el primer paso de un proyecto más ambicioso. La idea era rehabilitar el edificio de la antigua Escuela Hogar con el fin de adecuarla como alojamiento y restaurante. Tenían hasta el nombre: La Casona Museo de los Bateadores.

Todo estaba estudiado. Las dos primeras plantas estarían ocupadas por el museo y el restaurante, con 270 metros cuadrados por planta para cada actividad. En la tercera planta y la bajocubierta se habilitarían 32 habitaciones con baño. Las habitaciones tendrían una decoración relacionada con la búsqueda del oro.
Por tener tenían hasta presupuesto: 2.800.000 euros para la rehabilitación y el equipamiento.

Aún había más. Contaría con un área de aventuras en los alrededores del río, que también tenía nombre: El Puente de los Aventureros. Todo ello se remataría con un Parque Infantil de la Minería del Oro, ubicado en la zona donde hoy se encuentra la bolera, el área recreativa y al lado de las antiguas minas romanas.
Al conjunto del proyecto lo denominaron “Navelgas Territorio del Oro”. Para ponerlo en marcha pensaron en una empresa mixta integrada por el ayuntamiento de Tineo, el Principado de Asturias, empresarios y entidades financieras.

En 2006 se inauguró el Museo del Oro de Asturias (MOA), en la Casona Capalleja, y ahí se quedó el proyecto. Esa veta fue un espejismo.

Ya que el oro no brilló, en 2007 se planteó recuperar la mina La Luarquesa con un fin turístico. La idea era adecuar los veinticinco primeros metros y permitir el acceso a la galería.

El 12 de noviembre de 2007 se publicó en el BOPA (Boletín Oficial del Principado de Asturias) la información pública sobre la licitación de las obras de recuperación de las antiguas labores mineras en el lugar de Entrepeñas-Navelgas.
Las obras tenían un plazo de ejecución de siete meses con un presupuesto de contrata de 444.701 euros, repartidos en dos anualidades.
Una vez más el filón no llegó ni a ser de pirita. A la primera de cambio se comprobó que el proyecto era inviable ya que resultaba muy peligroso debido a “problemas geológicos y geotécnicos”.

La historia no podía acabar así.

Los precios del oro fluctúan pero sigue siendo un valor seguro a largo plazo, al menos eso dicen los que pueden invertir en él. Allí donde pueda existir un yacimiento rentable siempre habrá una empresa dispuesta a exprimir ese territorio. Navelgas y el suroccidente siguen estando en la mira de las multinacionales.

De momento la empresa canadiense Emerita Resources Corp. inició investigaciones en busca de oro. La compañía obtuvo el permiso de investigación en 2014 pero hasta 2016 no se puso a ello. La vigencia de ese permiso era por tres años, prorrogables año a año hasta un máximo de seis. A este proyecto lo denominaron “Sierra Alta” y el ámbito de actuación abarca 2.500 hectáreas en los alrededores de Navelgas. Los resultados, hasta ahora, son una incógnita.

Esta misma empresa, Emerita Resources Corp., obtuvo permiso de investigación para Montefurao, Pola de Allande, así se publicó en el BOPA de 2 de octubre de 2017. Por cierto, en el BOPA el epígrafe con el que aparece es “Anuncio de otorgamiento de Permiso de Investigación”. No lo hicieron por oscurantismo, desde luego.

¿No resulta curiosa la concesión de este tipo de investigaciones que tantas suspicacias despiertan? ¿No creen que esas explotaciones, de llegar a realizarse, enfrentan a los vecinos? ¿No les resulta aún más curioso que sean empresas extranjeras las que obtienen estas licencias? Casualidades, seguro.

Cuando entra la fiebre del oro es difícil frenarla. La avaricia se desmanda y no hay nada que hacer. Habrá quienes aleguen que se pueden explotar esos recursos, si los hubiere, por medios ambientalmente sostenibles. Argumentarán que se generará empleo y que lo importante son los intereses generales. Pues bien. Pues vale. Pues eso.

Las posturas entre defensores y detractores son irreconciliables, para muestra ahí tenemos a Tapia de Casariego.

Mientras tanto Navelgas celebró en 2008 y 2015 sendos campeonatos mundiales de bateo de oro. Anualmente acoge el Campeonato Nacional de Bateo de Oro que los próximos 27, 28 y 29 de julio alcanzará su decimoctava edición.

De momento en Navelgas se puede ir al río con una batea y con suerte igual aparece alguna pepita. No es Klondike ni falta que hace. La fiebre del oro nunca fue buena.

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22 feb 2016

Allande y Grandas, de cerca


Publicado en La Nueva España el 20 de febrero de 2016

La mayoría de los asturianos hemos visitado Llanes, Ribadesella o Covadonga y ¿Pola de Allande  o Grandas de Salime? Que cada cual se responda.

Eso de la lejanía y las malas carreteras es una disculpa. ¡Anda que no se hacen kilómetros - y qué kilómetros - para subir a los Lagos de Covadonga!

Olvídense de las prisas, no las necesitan.

Hagan un pequeño recorrido conmigo, el de la AS-14 de Pola de Allande a Grandas de Salime.

Cuando lleguen a Pola de Allande, dense un respiro. Deambulen por la villa atravesada por el río Nisón. Nadie les apura. Si han madrugado repongan fuerzas.

Nada más salir de la capital del concejo se inicia la subida del Puerto del Palo. Disfruten de la ascensión. Cuando lleguen al alto, si no hay niebla, tendrán unas vistas magníficas. No falta el parque eólico de turno. Ya forman parte del paisaje del occidente astur.

El Palo está descarnado y sin embargo, resulta hermoso. Los tajazos de las pistas que lo atraviesan le dan un aspecto más llamativo. Al poco de iniciar el descenso veremos Montefurado, pueblo en mitad de la nada. Visto desde arriba les llamará la atención su ubicación.

No verán muchos coches, pero no se apuren. La escasez de tráfico es un aliciente en el recorrido.

Cuando lleguen a la altura de Lago deténganse y háganle una visita al tejo situado al lado de la iglesia.
Continuando ruta se toparán con Berducedo. ¿Otro café?

Sigue la bajada hasta dar con el río Navia y el embalse de Grandas de Salime, pero antes hay una parada obligada: San Emiliano. Desde la AS-14 hay un desvío a la derecha, está bien indicado. Unos ochocientos metros y llegarán a este precioso pueblo. No se lo pierdan.


Piedra, pizarra, hórreos, paneras. Sobre todos destaca la Casa de la Torre, que la datan allá por el siglo XVI. La iglesia, situada al lado de esta casa, la catalogan, en su origen, en el románico.

Al margen de estas dos construcciones, todo el pueblo tiene su encanto. Las casas no se quedan a la zaga en cuanto a belleza. Inexcusable recorrer todas y cada una de las caleyas.

Fíjense y podrán ver que algunos hórreos están decorados con trísqueles y otros símbolos.

En el pueblo viven catorce personas. Cuando llega el verano la cosa cambia, los oriundos que conservan casa se acercan con sus familias. San Emiliano revive.


A la entrada del pueblo, junto a la antigua escuela, me encontré con alguno de los vecinos. Estaban esperando al médico de Berducedo. Una vez cada cuatro semanas se desplaza hasta San Emiliano para “dar” recetas. Comprueben las líneas de transporte público y lo entenderán.
Niños no hay. El más joven del lugar tiene 52 años. Todos jubilados.

No hay vacas. Mejor dicho, quedan dos en una casa. La miel, la huerta para autoconsumo, kiwis, algún naranjo y limonero y ahí se acaba. Por cierto, la miel de esa zona es muy rica.


El pueblo fue declarado Conjunto Histórico Artístico y Pintoresco el 3 de mayo de 1971, según reza en una inscripción colocada en la primer casa que nos encontramos.
Les dará pereza dejar San Emiliano.

Continúen sin prisa. Ya saben, el tráfico no les agobiará.

Muy cerca se encuentra el embalse de Salime y su central hidroeléctrica. La verán desde la carretera.
La obra inició su andadura en 1946. Su construcción fue toda una odisea. Sirva de muestra que tuvieron que construir un teleférico de 36 kilómetros de longitud, que partía del puerto de Navia, para transportar materiales hasta la presa.


Pero este embalse y central hidroeléctrica destaca, además, por sus aspectos artísticos. En este aspecto, la mano - e ingenio - de Joaquín Vaquero Palacios y de su hijo, Joaquín Vaquero Turcios, sirvió para elevar de categoría este centro industrial.
Indaguen un poco y verán las sorpresas que le depara. Realizan visitas guiadas.

Parada a parada, el día va pasando.

Un poco más allá se encuentra Grandas de Salime.

La visita obligada es el Museo Etnográfico. Este tampoco se lo pueden perder.
Los más mayores recordarán, los más jóvenes conocerán. Les atenderán espléndidamente.


La iglesia ocupa el espacio central, y más destacado, del pueblo. Aquí ejerce Alejandro, cura que fue de Soto de la Barca y Tuña durante muchos años. Esta profesión también está en horas bajas. Alejandro, además de Grandas de Salime, se ocupa de Pesoz, San Martín de Oscos y Villanueva de Oscos. Vamos, que se pasa la vida en el coche.

¿Ya han repuesto fuerzas? Incluso puede que hayan comido.


Unos kilómetros más allá se encuentra el castro de Chao Samartín y su museo. No pasen de largo. Eso sí, comprueben los horarios de visita.

Cuando se den cuenta el día estará acabado.

Esto es una aproximación a esa zona. Les gustará y querrán conocerla mejor. Háganlo. Su cuerpo se lo agradecerá y su mente también.

Aunque estén un poco lejos, solo un poco, merecen una visita. Si puede ser, dense tiempo y disfruten de un par de días, no les defraudará. Hay mucho más que ver.

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15 oct 2015

El Valledor, un remanso de tranquilidad


Publicado en La Nueva España el 15 de octubre de 2015

Me meto en la cama. Leo un rato. Los ojos se me cierran. Apago la luz. Al cabo de un momento empiezo a dar vueltas. Me siento intranquilo. No sé que me pasa. Enciendo la luz. Me pongo a leer. Diez minutos más tarde el sopor es total. Ahora sí, seguro que duermo. Apago. Doy media vuelta y…los ojos como platos. Me falta algo. Escucho y no oigo nada. Ni un solo ruido. Allá, a lo lejos, la esquila de una vaca. Un mugido aún más lejano. Nada más. Silencio absoluto.

Eso es, no hay ruido alguno. Estoy en Villanueva, en El Valledor (Pola de Allande).

Estamos tan acostumbrados a la contaminación acústica que cuando no existe la echamos de menos. ¡Manda narices!

Vilanova (Villanueva) pertenece a la parroquia de San Salvador. Desde el pueblo se ve Fonteta, San Salvador y Villalaín. En la actualidad solo hay tres casas habitadas. En una de ellas vive dos hermanos solteros, en otra una familia con sus hijos y en la tercera, un matrimonio de jubilados que no la habitan de continuo. No hay nadie más. Bueno, vacas y cabras.



Las casas del Valledor son hermosas, grandes, útiles: piedra, pizarra, pequeñas puertas y ventanas. No les falta un hórreo o panera. Todo ello aprovechando los materiales del entorno y adaptándose al terreno y a las necesidades de quienes las habitaron.

No soportan la soledad y muchas se están desmoronando. Ni la pequeña capilla de Villanueva superó el abandono y hoy es un amasijo de piedras. Los hombres la han desamparado ¿y Dios?

La parroquia de San Salvador del Valledor está integrada por San Salvador, Barras, Bustarel, Collada, Fonteta, San Salvador, Trabaces, Villalaín y Villanueva. Entre todos, según el informe de Sadei de 2014, llegan a los 63 habitantes. Eduardo, de Fonteta, hace recuento y de ellos solo le salen siete jóvenes.

Son pueblos habitados por viejos, los más, y por fantasmas.

La vejez y el despoblamiento son males del campo asturiano, en este valle son una pandemia.



El valle es recorrido por el río del Oro y su afluente el Valledor. Las truchas son casi un vago recuerdo.
Los jabalíes campan a sus anchas por estas tierras y también, dicen, los osos. Estos últimos tienen en el interior de los cortinos una enorme tentación: la miel. Oscura, densa, viscosa gracias al brezo. Muy sabrosa.
 
El valle está poblado de robles, de castaños y no faltan los pinos. En estas fechas las carreteras y caminos están cubiertos por castañas y sus erizos así como por bellotas. Aunque se recogen las castañas, su aprovechamiento se queda reducido prácticamente al ámbito familiar.

Pero no todo es tan bucólico. Un azote recorre este territorio cada cierto tiempo. Un demente, o unos dementes, se encargan de prenderle fuego. Así y todo acaba por recobrarse y el matorral vuelve a ocupar su espacio, el arbolado tardará aún muchos años.

Se puede acceder al Valledor desde el Pozo de las Mujeres Muertas, nombre evocador de mil historias, o desde Berducedo. Carreteras estrechas, muy estrechas, desde los que asomarse a precipicios que meten miedo. El paisaje es precioso y bien merece ese pequeño nudo en el estómago.

Los pueblos, las tierras de cultivo y los pastos se encuentran en las laderas del valle. Nada es fácil. La vida aquí es dura y sacarle rendimiento no está al alcance de cualquiera.

El Valledor merece una visita. No tengan prisa. El recorrido no es muy largo pero sí intenso. De vez en cuando paren el coche, bájense, escuchen y disfruten. El silencio les colmará. La tranquilidad se adueñará de ustedes, pero no se asusten, es normal. Es un efecto secundario benéfico de este lugar casi encantado. Volverán al ruido con las pilas cargadas.

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