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2 jul 2017

La crisis terminó, vámonos de vacaciones


La realidad me hace estrellarme muchas veces. Me sorprende, me desconcierta.

No hemos salido de la crisis y las últimas reformas laborales nos han empobrecido. El paro sigue en unas cifras horribles y las coberturas sociales son mínimas. Si hablamos de los jóvenes es para echarse a llorar. No tienen trabajo y sus expectativas de futuro son poco halagüeñas. El número de personas en riesgo de eso que han llamado exclusión social va en aumento. Los salarios han bajado de tal manera que ya hay trabajadores que no pueden vivir con lo que cobran. La lista se puede alargar pero no merece la pena, la conocemos de sobra ¿o no?

Si lo anterior fuera cierto no deberíamos encontrarnos con titulares de prensa que digan que “los asturianos dan por superada la crisis y se van de vacaciones igual que en 2008”.

Recuerdo que fue ese año cuando estalló la crisis. Podríamos entender que nuestra situación es similar a la del 2008: bancos a punto de quebrar, la deuda pública por las nubes, políticos mintiéndonos – no han dejado de hacerlo - etc… ¿O no era esa la situación?

Vuelvo al titular. ¿De verdad creemos que la crisis está superada? Contratos que pocas veces llegan a los mil euros, precariedad laboral… ¿alguien se lo traga?

El discurso gubernamental de que la economía va bien está calando.

Ven, no comprendo la realidad.

Es cierto que se nota que la gente viaja más pero de ahí deducir que la crisis está superada es mucho decir. Claro, esto lo pienso yo que estoy alejado de la realidad.

Siempre nos queda la posibilidad de pedir un crédito.

Otro titular de prensa decía hace unos días que “más de 50.000 asturianos pagarán sus vacaciones a plazos”. Luego puntualizaba que serán “56.593, pagarán a plazos los 1.651 euros por persona que, de media, les costarán las vacaciones este verano”.

Tengo que aclarar que no consta la fuente de esta información.

Leí, por algún lado que no recuerdo, que ya se estaba gestando la siguiente crisis. Pues va ser que igual tienen razón.

Trabajo, salarios dignos, vacaciones. Así debería ser. Contratos en precario, salarios miserables, créditos para ir de vacaciones. Así es.

Aceptación, adaptación y sálvese el que pueda son caballos desbocados que no sabemos dónde ni cuándo reventarán.

No me hagan caso, ya saben que la realidad y yo andamos por caminos distintos. Por cierto, me voy de vacaciones.

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19 sept 2016

La España lampedusiana

Creíamos que estos tiempos eran de mudanza y que estábamos abocados a un replanteamiento de nuestra convivencia, no en el fondo, sí en las formas. Pues me parece a mí que de eso nada de nada.

La democracia no se discute, a no ser por unos pocos integristas – tanto de derechas como de izquierdas -. La revolución no son muchos más los que la preconizan – de izquierdas desde luego, aquellos “revolucionarios” de camisa azul perviven pero no se hacen notar -. Entonces ¿qué nos queda? Más democracia.

¡Qué bonito! ¿Y…? Palabrería. La realidad política y social española nos demuestra que aquí no cambia nada.

El descontento, aunque es más apropiado decir el cabreo, con los partidos políticos tendría que concretarse en medidas inequívocas. ¡Qué fácil es decirlo! A la hora de la verdad tiramos más de las tripas que de la razón.

No es suficiente con insultarles en las redes sociales – no sirve para nada –, hay que exigirles unos mínimos que deben cumplir. ¡Anda que no estoy simpático! Sus “promesas electorales” se las pasan por la entrepierna. No importa. Se les perdona todo.

La crisis – la última, habrá más – ha puesto al descubierto las perversiones del sistema. No son nuevas, se habían olvidado, y España era la Arcadia poética ¿para qué preocuparse?

La confianza en nuestros representantes públicos, empresarios y banqueros, ha sido tal que cuando nos hemos enterado de una parte de sus actividades ilícitas – léase corrupción - nos hemos sumido en el pesimismo democrático. Los culpables son ellos, no cabe duda, pero cada uno de nosotros debe entonar su mea culpa.

Tras la inocencia perdida debería venir la recomposición de la situación. Es imprescindible el análisis de la realidad y de lo que ha sucedido de forma descarnada, no son momentos de ocultación.
Esta actitud nos conducirá, como no, a desencuentros, desgarramientos políticos y personales. Ese es el precio que debemos pagar por pensar de forma autónoma.

Estamos asistiendo a contradicciones importantes entre aquellos que, por sus fidelidades políticas, son incapaces de ejercer una mínima crítica. Es más, si lo hacen pueden ser acusados de traidores.
La regeneración de la vida pública, de la política, es una condición necesaria para que la sociedad tienda a esa utopía que es la justicia social.

Pueden tildarme de ingenuo.

La derecha, en sus versiones españolistas o nacionalistas, ha tenido siempre el mismo objetivo: el enriquecimiento. No han dudado en escudarse en la libertad individual como fin supremo y tampoco les ha temblado la mano en asumir ideales socialdemócratas. Lo dan todo por bien empleado con el fin de controlar el poder político y, desde luego, el económico. En nuestro caso, además, están impregnados de tal mojigatería que les impide cualquier debate racional.

Frente a esta derecha poco morigerada se encuentra un PSOE sumido en el desconcierto y desde hace muchos años desorientado.

Su improvisación, la toma de decisiones en base a ocurrencias, ha sido la norma. El debate interno ha sido sustituido por las “recomendaciones” de unos dirigentes sellados a sus cargos y que copan los puestos orgánicos e institucionales. La crítica no existe. Su inclinación hacia la diestra no se le perdona y aún así persisten. Tampoco se les aceptan las veleidades “nacionalistas” que algunos porfían y da igual que sus resultados electorales vayan a menos, ellos erre que erre.

¿Dónde queda aquello del internacionalismo?

Los nuevos partidos, que ya parecen viejos, no acaban de encontrar su espacio. Intentan dar codazos y hacerse hueco pero no aciertan. Sus errores no son solo de principiantes, son de fondo. Se contradicen, no son claros en sus propuestas y tienen bastante, en ocasiones mucho, de populistas. Al final, más de lo mismo.

De los nacionalistas…casi mejor ni hablo. De cada palabra que dicen una no es cierta,  otra no es verdad y la siguiente es mentira.

¿Qué nos queda? Más democracia y después más democracia y más tarde más democracia. No hay límites.

La democracia es asunto de todos. Tenemos que participar de forma activa,  guiarnos por nuestra razón. Las vísceras y órganos reproductores están para otras cosas.

Mientras muchos ciudadanos están jodidos los cargos públicos siguen en Arcadia.

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3 jun 2016

Sabe a muerte


Asusta. Azul profundo, casi negro. Su grandeza subyugante ahoga. Sabe a muerte. Su calma engaña. Los rayos del sol se rompen en millones de arcoíris. En ocasiones áureo en ocasiones argénteo. Los cuerpos tiritan. Se pegan unos a otros. Se trasmiten el miedo. Ojos escrutadores. Resecos de tanto llorar. No les quedan lágrimas. Lloremos por ellos. Los oídos taponados. Las bombas restallan en las cabezas. Gritos. Espanto. Casas que se desmoronan. Yo no he sido. Daños colaterales. Un padre lleva a su niña destrozada en brazos. La madre se descabeza contra un muro. Reunión en la ONU. ¡Hay que acabar con esto! Cenan en Times Square. Estados Unidos y Rusia se reúnen con Bashar al-Ásad. ¡Hay que acabar con esto! Obama y Putin en todas las portadas. Carne infantil llega a las playas de Grecia. Reverbera la arena. Un cangrejo mordisquea el dedo de un pie. A lo lejos un crucero exhala turistas satisfechos. El oráculo de Delfos no se enteró de nada, la Unión Europea tampoco. Novios embelesados. Manos ligadas. Titubean. Se adentran en el azul profundo del mar. Bocanada salada. Hay más. Sabor intenso. Se miran. Comprenden. Terror, miedo ¿vergüenza? El mar sabe a carne. Las bombas siguen cayendo. Los dioses se han retirado a descansar. El Santo Padre católico se lleva a su país a doce refugiados. Todos alaban su gesto. Cuatrocientos, quinientos seres humanos desaparecen en ese mar hermoso. Seguimos cenando. ¡Qué pena! ¿Puedo comer un poco más? Un bebé muerto. Un hombre lo saca a la arena. Apartamos la vista. Bebemos un poco de vino. Ya pasó. Aotracosamariposa. Messi defrauda al fisco. ¡Desgraciado! ¡A la cárcel! ¡Miserable! ¿A dónde vas de vacaciones? ¿A Grecia? No, no quiero encontrarme con muertos en la playa. El Mediterráneo sabe a muerto. Felices vacaciones.

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20 may 2016

Los exabruptos de Juan Rosell



Empiezo a pensar que determinados cargos llevan implícito el proferir exabruptos e incluso sandeces. Es más, creo que para acceder a ellos han tenido que realizar un máster, por lo menos, en despropósitos, desatinos y similares.

Dicho esto, me acuerdo de Carlos Ferrer Salat, el primer presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales). El más prudente de todos los que le siguieron. Luego llegó el casi eterno José María Cuevas y empezó la fiesta. La juerga continuó con Gerardo Díaz Ferrán ¿les recuerdo dónde está? y ahora nos deleita Juan Rosell.

Por cierto, este don Juan, me refiero a Rosell, no ha creado una sola empresa en su vida. Todo ha sido herencia y trabajar para otros. Vamos, lo mismo que hace ahora. Por cierto, cumple el mismo patrón que Cuevas. Díaz Ferrán las creó, sí,  pero para chorizar. Oigan no lo digo yo, lo dijo un juez y por eso está en la trena.

El bueno de don Juan, Rosell, no siempre tuvo espíritu de testaferro. Y con esto de testaferro quiero decir defensor de los intereses de los importantes, él es un mandao. El joven don Juan anhelaba ser periodista. Con posterioridad encaminó sus pasos hacia el terreno político. No le fueron muy bien las cosas.

Don Rosell, el don Juan, fue uno de los promotores, allá por 1980, del partido Solidaritat Catalana. Estaba muy próximo a Alianza Popular, tanto que fue apoyado por don Manuel. ¿Qué no saben a quién me refiero? Oigan, don Manuel solo hubo uno: don Manuel Fraga Iribarne, el hombre que tenía al Estado en su cabeza. Miren sí don Manuel apreciaba a don Juan, que decidió no presentar a las elecciones a Alianza Popular en Cataluña. Una lástima. Solidaritat Catalana consiguió en las elecciones al Parlamento de Cataluña, en 1980, 64.004 votos, el 2,37 por ciento, y ningún escaño. Poco después de disolvió y la mayor parte de sus miembros pasaron a Alianza Popular.

¿A que ahora entendemos un poco más a don Juan Rosell?

El señor Rosell, don Juan, catalán de nacimiento y tradición, seguramente, matizado por su apego a don Manuel – ya saben, don Manuel Fraga Iribarne – no ha tenido a bien ilustrarnos sobre la cuestión de la independencia de los Països Catalans. Su silencio despertaría la cólera, cuasi divina, de don Manuel.

La política ya no le debe interesar.

Cada vez que lo oigo me emociono. ¡Qué clarividencia! ¡Qué sentido de la prudencia! Su última agudeza fue… me resulta difícil calificarla. Mejor se la recuerdo y ustedes la adjetivan: el trabajo “fijo y seguro es un concepto del siglo XIX”.

Por matizar su afirmación, sólo por eso, le podría decir que los salarios que pagan los empresarios son de mitad del siglo pasado.

De su magín ha salido que el sector público “va detrás” al contar con unas estructuras “demasiado rígidas, antiguas y mastodónticas”. Y se refiere a la digitalización que “transforma los negocios y rebaja los costes, incrementa la competitividad”. ¡Qué bien suena! Para rematar nos ilustra diciendo que “desgraciadamente no lo están haciendo con la rapidez y diligencia que deberían hacer”.

¡Ayyy, estos pomposos liberales de nuevo cuño que son más viejos que el TBO!

Este buen hombre, don Juan, el Rosell, no dice ni mú de la deuda pública de España. Para los despistados, recordarles que debemos 1.095 billones de euros. Billones, con b. Ya superamos el 100 por cien del PIB  – la última vez que lo sobrepasamos fue en 1909 -.

Rosell, ya saben el llamado don Juan, no menta, para nada, lo del Fondo de Reserva de las pensiones. ¡Aunque para qué!

A los despistados, recordarles que en el 2015 la hucha de las pensiones acabó con 32.485 millones de euros. Una pasta, ya lo sé. Venga, ya saben que esto tiene trampa.

El gobierno del PP, con Mariano Rajoy al frente, sacó de aquí, de la hucha, 13.250 millones de euros en este último año. Una cifra importante, creo yo. Pues esto no es nada. Mariano Rajoy se encontró con 66.815 millones de euros a finales de 2011 y en estos cuatro años los ha dejado en esos 32.485. 

¡Casi ná!

Oigan, como sigan a este ritmo en otra legislatura nos dejan sin nada.

Toda esta historia ha servido para que el PSOE nos diga que creará otro impuesto para poder pagar las pensiones. Jordi Sevilla, economista liberal, dixit.

Y oigan, oigan, oigan, ¡oigannnnn! Aznar también dixit: "Cualquier país cuya deuda supera el 100% del PIB se adentra en una espiral de problemas de todo orden de la que es extremadamente difícil salir”.

Ahora que venga el vocero de don Juan, Rosell, y nos lo cuente. Rajoy que lo haga en diferido.

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17 may 2016

Por el humo de Seseña se sabe dónde están los chanchullos



El incendio del vertedero de neumáticos usados de Seseña podemos considerarlo una alegoría de lo que ha sucedido en la sociedad española de los últimos años.

No creo que sorprendiera a nadie. 90.000 toneladas de ruedas no se esconden así como así. Dicen que se han “salvado” unas 30.000 toneladas.

Desde el año 2000 al 2011 estuvieron acumulándose ruedas, incluso con permisos administrativos, a la vista de todo el mundo. Se sabía que era un peligro. Se dijo, más de una vez, que un incendio afectaría a la salud de las personas y al medio ambiente. Nada se hizo. El incendio, provocado, al final llegó.

Todos se echan la culpa. Nadie es responsable de nada. Cuando digo nadie es nadie. Los políticos que consintieron este desatino se lavan las manos, los que vinieron después culpan a los anteriores. Todos ellos se disculpan con que la ley les ataba las manos, cuando se las dejó libres siguieron sin hacer nada. La Justicia, lenta pero segura, juzgó y sentenció. No me atreveré yo a decir que tarde. No, no me atreveré.

Resumiendo: Se permitió, se desmadró el invento, se prohibió, no se retiró, se llevó al juzgado, se sentenció, no se hizo nada y ardió.

No hay culpables.

Con la política española pasó lo mismo. La herencia recibida y los otros son los culpables.

¿Nadie se enteró de la especulación del suelo? ¿Nadie vio venir la burbuja inmobiliaria? ¿Nadie advirtió el desmesurado gasto público? ¿Nadie percibió la inutilidad de las faraónicas obras públicas? ¿Nadie atisbó las componendas entre empresarios y políticos? ¿Nadie consideró desproporcionadas las prebendas de los cargos públicos?

¿Nadie?

¿Ningún partido político controló las actividades de sus miembros? ¿Ningún partido político sospechó del ritmo de vida de muchos de sus cargos públicos? ¿Ningún partido político supervisó las inversiones y el interés público de las obras que se ejecutaban? ¿Ningún partido político pidió explicaciones a sus alcaldes, diputados y demás cargos de las desproporcionadas deudas contraídas por las administraciones? ¿Ningún partido político ha tenido el coraje de dejar fuera de sus listas a los cargos que empufaron hasta las trancas la administración? ¿Ningún partido político fue competente para comprender la situación de la banca española? ¿Ningún partido político ha sido capaz de reconocer que la fastidiaron al politizar las cajas de ahorros?

¿Ningún partido político?

La montaña de ruedas -  la corrupción - no es de ahora. El humo que hoy vemos - los casos que conocemos - es viejo. Al igual que con el vertedero, los partidos se lavan las manos y con llamar a los bomberos - los juzgados - se quedan tan tranquilos.

Los vecinos de Seseña se han tragado el humo tóxico, los ciudadanos españoles nos hemos comido la corrupción.

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4 may 2016

Nos la van a dar con el TTIP


“Hay un mandato negociador del Consejo a la Comisión que no es público, hay comparecencias en Comisión en el Parlamento Europeo que son a puerta cerrada y no se conoce muy bien el detalle de qué hay detrás de esta negociación, ni siquiera, en concreto, estudios detallados con las ventajas e inconvenientes para España”.

Este texto se refiere a lo relacionado con la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión – conocido por sus siglas en inglés, TTIP -.

Por si alguien piensa otra cosa, no es la opinión de un antisistema. El autor de estas rotundas afirmaciones fue Álvaro Anchuelo Crego, economista, profesor y diputado por Unión Progreso y Democracia (UPyD) entre 2011 y 2015. No las realizó a un medio de comunicación, las pronunció en la sesión plenaria celebrada en el Congreso de los Diputados el martes 6 de mayo de 2014. No creo que pueda resultar muy sospechoso de intentar subvertir el orden establecido. Por cierto, nadie puso en tela de juicio esta aseveración.

Dicho esto, parece bastante obvio que el resto de los ciudadanos pensemos que tras las negociaciones del TTIP hay mucho gato encerrado. No se trata de conocer los detalles de la negociación, lo que deseamos es saber cuáles son los acuerdos a los que se llega.

Las protestas por el oscurantismo dieron como resultado que Bruselas accediera a que la Eurocámara dispusiese de una habitación para que los eurodiputados pudiesen consultar los documentos confidenciales del TTIP. Como esa medida no fue suficiente, han habilitado más habitaciones restringidas en el resto de las capitales europeas con el fin de que diputados nacionales y gobiernos consultasen esos documentos restringidos.

Lo curioso de esta situación es que a los europarlamentarios, a la mayoría, les parece normal este secretismo. La realidad, por lo menos de cara a los ciudadanos, es que transparencia y democracia cada vez van más unidos y eso no va con nuestros representantes.

Empezamos a saber algo de esta propuesta de tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos. El TTIP no es más que eso: un tratado de libre comercio.

No hace falta ser economista, con lo poco que sabemos ya nos hacemos una idea de por dónde van las cosas.

Desde que en febrero de 2013 los presidentes de los EEUU, el Consejo europeo y la Comisión europea anunciaron que se iniciaban las negociaciones todo han sido sospechas. Sospechas que se van concretando y convirtiendo en realidades.

La constatación, por escrito, de que Europa está dispuesta a rebajar sus estándares regulatorios ha quedado de manifiesto con la publicación, por parte de Greenpace, de 248 páginas (trece capítulos consolidados más una nota titulada “Estado táctico de las negociaciones TTIP-marzo de 2016).

Ahora se entra en la recta final. La idea que tienen es que las negociaciones concluyan antes de las próximas elecciones presidenciales de EEUU.

Nos dicen que este tratado tendrá unos enormes beneficios para ambas partes.
El comercio entre la Unión Europea y EEUU representa el 60 % del PIB mundial y es necesario afianzar, y potenciar, ese mercado. Eso nos cuentan.
El acuerdo afectará a casi todos los sectores de la economía.

En el TTIP participan quince grupos especializados en diferentes áreas – eso tengo entendido -. Lo que pretenden, fundamentalmente, es eliminar el mayor número posible de obligaciones aduaneras. Cuestión esta que beneficia en mayor medida a las grandes empresas, a las multinacionales. Por cierto, el 90 % de las empresas en Europa son pequeñas y medianas.

También quieren reducir, y si fuera posible eliminar, las barreras no arancelarias. Es decir, eliminar todas las normas posibles, reglas y regulaciones legales que puedan limitar el desarrollo de la competencia económica. Aún más claro: quieren hacer lo que les dé la gana.

Por último, pero no menos importante, quieren otorgar a las multinacionales derechos contra las leyes y regulaciones. Eso sí, solo cuando representen obstáculos innecesarios para el comercio, el acceso a los mercados y alguna que otra cosilla más.

No nos asustemos. Habrá unos tribunales privados que diriman las disputas entre las corporaciones empresariales y los estados. No tengo ninguna duda de que impartirán justicia.

En este momento podemos recordar lo que supone la globalización y que algunos conglomerados empresariales tienen más presupuesto que muchos estados del mundo.

Han realizado muchos estudios para pronosticar los resultados de esta unión comercial. Uno de ellos, que malas lenguas tachan de muy optimista, fue realizado para la Comisión europea y afirma que el TTIP supondría unas ganancias de 119 mil millones de euros para la UE y 95 mil millones para EEUU. Eso sí, en diez años. Ah, que no se me olvide: 400.000 nuevos puestos de trabajo, en esos diez años. ¡Y lo dicen como un gran aliciente!

No sé de qué nos quejamos. Es tan bonita la historia, tan buena, que solo tenemos que fiarnos de ellos. Lo hacen tan en secreto para no calentarnos la cabeza, se preocupan por nosotros.

¡Ah! no sean mal pensados: estos no son los mismos que nos han metido en esta crisis.

Ya estamos en campaña. Todos los partidos nos hablarán del TTIP y nos dirán cual es su postura. Será un tema relevante, ya lo verán.

Mientras, ellos seguirán entrando en el cuarto para saber de qué va eso, previa firma de confidencialidad. Estarán encantados de conocer tal arcano y nos movilizarán a votar hablando de transparencia y democracia.

¡Cuidado con los cuartos oscuros! A la que nos descuidamos se nos llenan de ratas.

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25 abr 2016

Fiestas, saraos y otros eventos

Se ha instaurado la creencia de que la celebración de muchas actividades, llámense ferias, fiestas, conciertos o cómo quieran denominarlos es signo de vitalidad social y, sobre todo, económica. Pues no les digo yo que no. Tal vez lo sean. Eso sí, para darle más empaque se les denomina eventos. Palabra manida por los políticos para resaltar los gastos que realizan e intentar justificar, en muchos casos, su despilfarro.

Los eventos son importantes, sin duda, pero aún lo es más el tejido productivo y empresarial de una comarca o un país. Los primeros tienen trascendencia para los hosteleros y comerciantes, lo empresarial para toda la sociedad.

En el momento que algo funciona todos quieren copiarlo. Para muestra un botón: el Guggenheim de Bilbao. Muchas ciudades, y pueblos, han acometido obras faraónicas a imagen y semejanza del museo bilbaíno. No se valoró nada. No se estudiaron las semejanzas y sobre todo las enormes diferencias. Sin ir más lejos en Asturias tenemos el Centro Niemeyer.

Asturias está plagada de algo que denominan museos y que en muchas ocasiones son meros almacenes de cosas. Centros de interpretación ni se sabe cuántos hay. La lista es amplia y conocida. Muchos languidecen o están muertos, otros ni se inauguraron.

Certámenes agrícolas, ganaderos, alimentarios,  esos llamados mercados medievales y yo qué sé, proliferan por doquier.

Los alcaldes se han creído que tenían que ofrecer cada dos por tres algo nuevo y en ello se han afanado. Se les ha ido tanto la mano que incluso han recurrido a los santos con tal de intentar atraer gente a sus pueblos y ciudades. Me refiero a la proliferación de procesiones religiosas, no por fervor sino por dinero. Excepto en aquellos casos en que a los munícipes les encanta ir escoltados por la autoridad, militar desde luego, y abrigarse bajo palio.

Seguimos pensando que somos grandes. No importa que tengamos más de un billón de euros de deuda, lo que supone uno de los mayores pufos del mundo. Estamos encantados con tener la segunda red más larga de trenes de alta velocidad, tras China. Eso sí, somos de los que menos la usamos.

España también está entre los países que más kilómetros tiene de autopistas tras China y Estados Unidos.

Si hablamos de fiestas entonces somos la caraba.

No hay dinero para mantener lo que tenemos y, sin embargo, los padres de la patria se empeñan en seguir deslumbrándonos con sus ocurrencias. Todas caras, muy caras.

Ellos, los que se han erigido en pater patriae, no controlan sus apetitos numerarios, ni sus privilegios – que según Arcadi Espada bien merecidos los tienen -. No contrastan la oportunidad, necesidad y viabilidad de sus gracias. Juegan con pólvora ajena. La nuestra.

Al parecer se avecinan otras elecciones ¡ya nos podemos preparar!

Hemos oído y leído que la deuda pública sigue creciendo. Nadie tiene la culpa. Empleo no se crea. El apoyo a los más necesitados se cubre con la solidaridad de los ciudadanos. No hay inversiones. Lo público se deteriora a marchas forzadas y estas gentes ya se están devanando los sesos con más ocurrencias.

¡Estoy encantado!

Por favor, basta ya. Estoy agotado de tanta inventiva simplona mientras nuestros científicos se van a otros países. No soporto nuevos trazados de carreteras mientras las existentes no tienen firme, ni líneas de señalización y los arreglos tardan años. Me resultan insufribles los desahucios mientras escucho en las noticias como aparecen nuevos defraudadores fiscales: expresidentes, ministros, queridas de no sé quien…

De nuevo tendré que escuchar las promesas de los viejos salvadores de la patria y de los que aspiran a serlo. Oiré como tras cada nueva promesa de más gasto público vierten un montón de culpas al adversario.

Estoy cansado. Me han hartado. Y, sin embargo, no tengo razón. Los resultados electorales se encargarán de demostrármelo una vez más.

Anímense, más, más, más. Más de una vez escuché aquello de alguien lo pagará. Y los muy gilipollas se quedaban encantados.

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19 feb 2016

Anegados por la corrupción


Viñeta de El Roto

Nos han repetido, hasta el vómito, que la corrupción es una cuestión individual. ¡Y una leche! Eso no hay quien se lo trague. La realidad nos demuestra la falacia de tal argumento.

Día a día se van descubriendo nuevos casos y más implicados. La mayoría afectan al PP. Ahora es cuando algunos empezarán a pensar en los ERE en Andalucía. ¡Pues también!

Me parece que los portavoces del Partido Popular lo tienen fastidiado de ahora en adelante. A mí no me echen la culpa. Hablen con Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior.
El señor ministro nos explicó que entre el 2012 y el 2015 se han detenido en España 7.140 personas por delitos vinculados a la corrupción. De los cuales 2.442 lo fueron en 2015.
Si con esto el señor ministro quería justificar la lucha del PP contra la corrupción está apañado. Por cierto ¿le acompañaba Marcelo? Ya saben, su ángel de la guarda.

Los medios de comunicación no dan cuenta sí especificó el número de cargos públicos u orgánicos de los partidos que se vieron implicados. Sería un dato relevante. Aunque con ver las noticias nos hacemos una idea. ¡Son la hostia de ellos!

Resulta imposible recodar el nombre de todas las tramas de corrupción – nada de individuos aislados - : Gürtel, Pokémon, Noos, Tarjetas Black, Púnica, Brugal,Taula…La mayoría de los involucrados son del… Sí, ya sé, y los ERE de Andalucía. ¡Pues también!

Lo que está claro es que muchos cargos públicos se han corrompido y nos han sangrado a los ciudadanos. Oigan, no solo son las comisiones que cobraban – que ya sería bastante – es que además eso suponía unos sobrecostes al erario público que estamos pagando todos.


Viñeta de El Roto

No existieron controles públicos, ni internos de los partidos. Peor aún, la oposición no ejerció su labor de control. No lo hicieron. Los silencios han sido clamorosos. Los corruptos han tenido cómplices, unos por acción y otros por omisión. Los intentos de denuncia acabaron en el ostracismo.

Lo que nos preocupa, aún más, es lo que no sabemos. Esto es como los iceberg, solo sobresale un poco.

Sin acusar a nadie, los jueces me libren de tal cosa ¿lo de Rita Barberá no es sospechoso? ¿y lo de Rato? y sí me apuran ¿qué les parece lo de Esperanza Aguirre?

No se extrañen con que cite a doña Aguirre. ¿Se les olvidó el caso de la Ciudad Valdeluz en Guadalajara? Se lo recuerdo.
El proyecto de creación de esta “ciudad” nació tras el anuncio de que la estación del AVE de Guadalajara se ubicaría en el término municipal de Yebes, es decir, donde se sitúa Ciudad Valdeluz y no en la propia ciudad de Guadalajara. Lo “curioso” de esto, sin mayor importancia por otro lado, es que los propietarios de los terrenitos eran de la familia de doña Esperanza. Otro “detallito”, no vean como se disparó el precio del cascajo.

La cuestión debe estar cruda cuando hasta las noticias de RTVE se hacen eco de ello durante varios minutos.

Déjense de historias. No hay controles reales sobre las administraciones y los administradores de lo público.

Miren, si esto estuviese ocurriendo en Alemania, Francia o Inglaterra ya habrían dimitido muchos cargos públicos. Es más, el PP tendría que haber desaparecido y reconstituido. Tranquilos, esto es España.

Un presidente como Rajoy, sospechoso de haber recibido sobres con dinero negro, muy cercano a corruptos declarados, y que le endosan unas obras en la sede de su partido – en la cual se reúne semanalmente – pagadas con dinero negro, tendría que haber dimitido. No digo ya por corrupto, sino por no enterarse de nada.


Viñeta de El Roto

La política española se ha convertido en un negocio para muchos. Absolutos zotes, con grandes dosis de peloteo y descaro, han sido colocados en puestos relevantes. Cargos muy bien remunerados que no lo dejarán así los maten. ¡Una mierda van a abandonar el puestín! Cobran cuatro, cinco u ocho mil euros, no van a volver a uno de poco más de mil. Los hay que no han trabajado jamás fuera de su partido. Antes de abandonar, matan.

Entre otros factores, este es el origen de tanto chorizo. Getas, vagos y sinvergüenzas se han posicionado dentro del organigrama de los partidos. ¡Ni con soplete los sacan de ahí!

Los Jueces, los cuerpos de seguridad del Estado están haciendo mucho más de lo que esperábamos. Aunque lentos, siguen. No pares, sigue, sigue…

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4 sept 2015

Tranquilizando nuestras conciencias


La imagen del niño muerto en la costa de Turquía está siendo repetida ad infinítum. Medios de comunicación y redes sociales nos muestran esa terrible imagen. Sabemos que el niño se llamaba Aylan Kurdi, era sirio.

Es comprensible. Una imagen individualizada humaniza un problema - Aylan Kurdi no era un problema, era un niño -. Las grandes cifras nos alejan de la  realidad. No somos capaces de asimilarlas.

En 2012 Unicef hizo público que 19.000 niños morían al día por causas evitables, unos 6.400 por hambre. Estos datos son, en una palabra, terroríficos. Fueron publicados en los medios de comunicación. No pasó nada. Siguen muriendo a ese ritmo o incluso las cifras se habrán incrementado.

El pequeño cuerpo de Aylan Kurdi nos conmociona – no podría entender que no lo hiciera – y nos recuerda el horror de una guerra, como también lo hacen las imágenes de miles de sirios queriendo llegar a los países desarrollados de Europa. La guerra en Siria comenzó en 2011, calculan que han muerto más de 300.000 personas. 

Continúa.

Para desgracia de todos hay muchas más guerras: Afganistán, Somalia, Nigeria, Irak, Sudán del Sur, Libia, Ucrania, Yemen… Eso sin hablar de los conflictos – entienden por tales aquellos que han provocado más de 1.000 muertes violentas por año – y ahí podemos hablar de Indonesia, Colombia, México, Filipinas, China, Angola, Tailandia…

Siguen.

Aylan Kurdi nos hace sentir mal. Queremos ofrecer ayuda humanitaria – lo que está muy bien - ¿y luego qué?

Podríamos recordar - en honor a Aylan Kurdi y de todos los muertos en guerras y conflictos - que España desde el 2004 al 2013 multiplicó por diez la venta de armas. Nuestro país es el séptimo exportador mundial.
La Ley 53/2007 prohíbe exportar armas a países en conflicto o donde se violen los derechos humanos. España se la vende a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto o Israel – a este último país, transitoriamente, dejó de hacerlo tras el último recrudecimiento del conflicto con los palestinos -.

Aylan Kurdi debería recordarnos que más de 300 millones de africanos carecen de agua potable. Catorce países, al menos, sufren déficit permanente de agua.
El acceso al agua, o su carencia, ya son determinantes en las migraciones, lo serán aún más en un futuro muy cercano.

Mares interiores y lagos están desapareciendo. Los habitantes de sus entornos se están desplazando ejerciendo una enorme presión demográfica sobre las zonas donde aún quedan recursos hídricos, con lo que esto supone.
Seguimos aumentando el calentamiento terrestre, desplazando industrias muy contaminantes a África y que consumen el poco agua que les queda.

Y en eso seguimos, Aylan Kurdi.

Hay gente tan liberal que no les hables del libre mercado cuando se trata de mercancías de africanas o de otros países subdesarrollados.

Sus productos agrícolas o pesqueros tienen todas las trabas del mundo para llegar a nuestros mercados. Es más, subvencionamos a nuestros agricultores, pescadores y ganaderos para que sean competitivos. Y me refiero a los países del llamado primer mundo.

Esta situación no ha hecho más que agravarse con la globalización: las monstruosas empresas internacionales controlan todo el sistema productivo mundial. No dejan un resquicio a las industrias de los países más pobres.

Aylan Kurdi serás un símbolo unos días ¿y luego qué?

¿Dejaremos de fabricar armas en España? ¿Permitiremos la entrada de productos libremente en la Unión Europea? ¿La ONU intervendrá para acabar con la guerra en Siria y otros países? ¿Durante cuanto tiempo mantendremos a estos exiliados sin quejarnos del gasto que provocan? ¿Seremos capaces de ayudar a los países más pobres para que sus tierras sean productivas y generen sus industrias sin pedirles nada a cambio?
Primero los colonizamos, luego los dejamos tirados, ahora seguimos explotándolos ¿de qué nos extrañamos?

Las olas emigratorias solo están comenzando. O cambiamos el sistema y las formas de relacionarnos social y económicamente o ya podemos poner vallas electrificadas en toda la Unión Europea.

Lo siento por ti Aylan Kurdi, no llegaste a disfrutar, siquiera un poquito, de la vida.

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29 jul 2015

Grecia como escarmiento


Desayunamos, comemos y cenamos con los problemas de Grecia y las adversidades de los griegos. Es una cuestión importante dentro de la Unión Europea pero ¿es necesario tanto? Desde la llegada de Syrizas al poder lo es.

Grecia es un país con unos once millones de habitantes y ocupa el puesto 44 en la clasificación mundial por su producto interior bruto. No es una potencia mundial ni europea en ningún aspecto – su historia es otro cantar -.

Esta claro que tanta insistencia con lo que allí está pasando, y las medidas draconianas que le están aplicando, solo tienen una explicación: el escarmiento. Es un aviso a navegantes y sobre todo a los españoles. No vaya a ser que nos de una locura y votemos en masa a Podemos.

Ahora resulta que los griegos son unas sanguijuelas. Eso sin hablar de jetas, manirrotos o poco serios. Y para más recochineo no quieren pagar lo que deben.

¡Lo que hemos tenido que oír! ¡Y a quién se lo hemos escuchado!

Uno de los argumentos es que en los últimos cinco años Grecia ha recibido más de 200.000 millones de euros. Eso sí, siempre se remarca que ese dinero es de los contribuyentes europeos y, como no, españoles.

¡Mira que hacen sangre con este argumento!

Un pequeño recordatorio. En España se han rescatado los bancos y las cajas. Tanto el Tribunal de Cuentas como el Banco de España estiman que las ayudas a nuestras entidades financieras ascendieron a unos 100.000 millones de euros.

Pues vale.

Otro de los grandes argumentos para poner a los griegos, sí a los griegos, de vuelta y media es que nunca debieron ingresar en la zona euro.

En 2001 todos sabían que el país heleno no cumplía los criterios de convergencia, sin embargo, entró. Todos callaron y ahora se les culpa.

Kostas Karamanlís – presidente griego de Nueva Democracia – ocultó durante años la deuda externa y el déficit público. Para tal hazaña contó con la ayuda inestimable del banco de inversión Goldman Sachs. Alemanes y franceses tampoco pusieron objeciones.

No parece, entonces, un argumento muy serio.

Permítanme algunos datos históricos. Guerras de los Balcanes y la importancia de Grecia para contener al imperio otomano. Dictadura de los Coroneles de 1967 a 1974 y el apoyo estadounidense. Desde la restauración democrática – 1974 – el poder se repartió entre los liberales-conservadores de Nueva Democracia y los socialdemócratas del Movimiento Panhelénico Socialista (Pasok). Pertenece a la OTAN desde 1952 y es miembro de la Unión Europea desde 1981.

Curioso. Grecia no es una recién llegada a la escena internacional y siempre ha sido bien acogida. Los motivos geoestratégicos fueron determinantes – aún lo siguen siendo ya que Turquía no ofrece muchas garantías a pesar de todo -.  Ahora parece que la economía prevalece sobre otros aspectos.

Lo sucedido hace pocas fechas es de traca.

El Banco Central Europeo (BCE) confirmó, el pasado 21 de julio, que Grecia le había abonado 4.200 millones de nada. El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que Atenas había liquidado sus deudas inmediatas con el pago de 2.000 millones de euros.

Magnífico. Hizo frente a sus compromisos. ¿Cómo lo logró? Eso es la madre del cordero.

Previo a esos pagos, la Comisión Europea (CE) desembolsó los 7.160 millones de euros que necesitaba Grecia para afrontar esos compromisos con el BCE y FMI.
Tiene bemoles. Grecia pide préstamo para pagar préstamo y préstamo para pagar el préstamo del préstamo y… esto un bucle. No tiene salida.

Las nuevas condiciones que se le impusieron son más leoninas que las anteriores. Tendrán que empobrecer más a los griegos y sobre todo liquidar los bienes públicos. Las privatizaciones son lo importante. Ahí estarán las entidades financieras a la caza del chollo.

En España ya se hicieron los deberes hace mucho. Se privatizó casi todo. Faltaban las cajas de ahorros y ya lo están. La sanidad y la enseñanza... Los ciudadanos hemos sido reducidos a meros espectadores y votantes. Y por si fuera poco, el PSOE y el PP garantizaron a nuestros acreedores que sus intereses económicos estarían por encima de las necesidades de los españoles. Recordemos la modificación del artículo 135 de la Constitución que consagra ese principio.

Así se explican las loas de la Unión Europea a España. Así se explican las recomendaciones de más recortes de la troika y del FMI. Saben que los gobiernos españoles son muy obedientes.

El caso de Grecia no es más que tenerlos agarrados por dónde les duele. Convertirlos en buenos súbditos de las entidades financieras internacionales y las grandes multinacionales.

Tienen que aprender que el camino es el seguido por Portugal o España. No hay otra salida.

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