Mostrando entradas con la etiqueta potaje de berzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta potaje de berzas. Mostrar todas las entradas

26 feb 2019

Perros y pote

Publicado en La Nueva España el 26 de febrero de 2019

Tenemos tantas ofertas de ocio que en ocasiones no sabemos cual escoger. Yo les voy a proponer una que les gustará. El próximo domingo 3 de marzo vengan a Tineo. ¿Para qué? Les cuento.

Ese día se celebrará la 25 Feria del Perro que como atracción principal tendrá el concurso de perros con pedigrí que se desarrollará a partir de las once de la mañana. Además se realizarán exhibiciones caninas y a lo largo de la jornada habrá otras actividades que tendrán como protagonistas a los perros.

La mañana ya la tienen ocupada en el recinto ferial contemplando a nuestros mejores amigos. Y claro, les entrará hambre. Pues no se preocupen que lo tendrán solucionado de una forma muy suculenta.

Antes de comer pueden tomar una “Tapa del Antroxu” en muchos de los bares de la villa, cuyo precio oscila entre los dos euros y medio y los tres euros. Eso de entrante. Y así aprovechan para darse una vuelta. Les recomiendo que recorran las callejas de Picos de Villa. Por ahí podrán contemplar casas tradicionales asturianas, hórreos y paneras. No tiene pérdida.

Más tarde ya es cuestión de sentarse a la mesa. Disfrutarán al máximo con las XXXIV Jornadas Gastronómicas del Concejo de Tineo. El menú es algo serio. Consta de pote de berzas con huesos de butietso, chosco con patatas y para rematar frixuelos o arroz con leche. Regado todo ello con vino o agua. Estas delicias tienen un precio de veinte euros. La relación calidad del menú y precio es excepcional.

Oigan, no se equivoquen que el pote de berzas incluye un compango espectacular en el que no falta, además de los huesos de butietso, la morcilla, el chorizo, el tocino entreverado y el lacón. Hay quien lo “adorna” con unas rodajas de chosco. Para los que no lo hayan degustado además de berzas lleva patatas y fabes, pocas.

Solo de pensarlo se me hace la boca agua.

Es un menú sabroso, contundente y les gustará tanto que repetirán. No les importe hacer el esfuerzo, coman y disfrútenlo, sí puede ser en compañía mejor.

Ven, no tienen disculpa. Anoten: el 3 de marzo a comer pote en Tineo.

Licencia de Creative Commons
Perros y pote by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

4 mar 2018

La deliciosa sencillez del pote de berzas

Publicado en La Nueva España el 3 de marzo de 2018

Los gustos y la preparación de las comidas van cambiando. En ocasiones los platos alcanzan tal nivel de sofisticación que no están al alcance de cualquiera. Y a pesar de todo hay guisos que perviven a lo largo del tiempo. Uno de ellos es el pote de berzas.

Las berzas son unas verduras pobres, desgarbadas y feas. Su escaso, por no decir nulo, atractivo ni siquiera insinúan los placeres que pueden llegar a depararnos. Es más, quienes no conocen esta planta y la ven por primera vez piensan que es alimento para el ganado. Pues también.

Hay verduras que nada más cocidas y con un refrito están deliciosas, eso no pasa con la berza que es muy golosa. Necesita más. Las berzas hay que cocinarlas con patatas, unas pocas de fabes – no son obligatorias -, morcilla, chorizo, tocino entreverado, lacón, huesos de butiello (huesos de rabadal y costillar) y por Tineo algunos le ponen también chosco. Tiene que hacerse lentamente. Este pote no quiere prisas.

Con ese compango la berza adquiere otro color y sabor. Se empapa con los jugos de esas carnes y el resultado es grandioso. No he encontrado, todavía,  a nadie que no le guste. Ni siquiera esas personas que están a dieta permanente se abstienen cuando les llega el olor que desprende y los ojos se les llenan de un arco iris de colores. ¡Cuántas claudicaciones he visto! Quién lo prueba repite.

El pote de berzas es un plato contundente. No admite dudas o temores. Habrá quién diga aquello de “yo probaré las berzas”. Sí, sí. Ya están atrapados. Se comen las berzas sin dejar de mirar para el compango. Al final saltan con eso de ¡un día es un día! y  ahí  dan comienzo el asalto al chorizo, morcilla, los huesos y el chosco. Prueban, saborean y repiten.

Ahora me vienen a la cabeza las presentaciones de las jornadas gastronómicas del pote de berzas que los hosteleros tinentenses hacían en Oviedo.

Hace unos treinta años, no recuerdo exactamente, los hosteleros tinetenses empezaron a realizar unas jornadas del pote de berzas. Aún las celebran. La presentación se hacía en Oviedo. Se emitían invitaciones y la llamada del pote de berzas atraía gran cantidad de personas. Uno de los años se realizó en el Centro Asturiano de Oviedo. ¡Ay, dioses! Aquello fue… La pasión qué despertó el pote entre los asistentes fue tal que hubo hasta avalanchas.

En Navelgas, Tineo, llevan quince ediciones de su festival del pote.

El pote de berzas o pote asturiano alcanza su máxima expresión – cómo se dice por ahí – en el suroccidente asturiano. En Tineo, Allande o Cangas el Narcea hay restaurantes que lo bordan. Sin que se me ofendan los demás tenemos a Casa Emburria y Casa Lula en Tineo (en El Crucero), La Nueva Allandesa en Allande o el Bar Blanco Restaurante en Cangas del Narcea. Estos son los buques insignia pero en los demás también se prepara magníficamente.

Pues ahora van y hacen un concurso para determinar cual es el mejor pote de berzas de España, sí de España. Se presentan 85 establecimientos y diez de ellos están ubicados fuera de Asturias. Ha sido una idea redonda. Las abuelas seguro que no sé lo creen.

El pote de berzas sigue siendo un plato que se come de forma habitual en las casas del suroccidente y ¡cómo no! en cada una se hace el mejor del mundo. De momento van a dilucidar cual es el restaurante que mejor lo prepara.

Acérquense a degustarlo al suroccidente asturiano y podrán participar en el concurso. Y no se preocupen por nada, estamos en invierno y un día es un día.

Licencia de Creative Commons
La deliciosa sencillez del pote de berzas by Santiago Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

23 nov 2016

Pote de berzas, chosco y frixuelos ¿quién da más?



Publicado en La Nueva España el 20 de febrero de 2015

Cuando paso al lado de una huerta y veo berzas plantadas me entra tristeza. Esta hortaliza de tallo alto, con hojas desgarbadas, en ocasiones, no me atraen lo más mínimo. Vamos, que no me ponen.

Las hojas de esa verdura, son de buen tamaño, dan la sensación de ser duras. Pues sí, en algunas ocasiones lo son e incluso un poco amargas. Total, que no son apetecibles.
Su apariencia no incita a utilizarla en los fogones. Craso error. En algunos lugares esta triste y desgarbada berza se eleva a la categoría de manjar. Uno de ellos es Tineo.

El pote de berzas es un plato típico de este concejo. Lo es no porque esté en las cartas de los restaurantes, que sí lo está, si no por ser un plato común en las comidas de los vecinos de este concejo.

Esperen, no desistan de la idea de probarlo.

A la berza se le da un hervor previo para eliminar los excesos de ese posible sabor amargo. Luego da comienzo el maridaje. ¿Se pensaban que iban solas las berzas? No, nada de eso.
Unas patatas troceadas, alguna faba, no muchas, y luego los embutidos. ¿La cosa empieza a cambiar verdad?

El verde de la berza es muy monótono y es necesario darle color con la morcilla, chorizo, tocino y huesos de butietso (huesos de costilla y vértebras con carne). ¿Se lo van imaginando?

Los tonos rojizos del  compango, junto con el verde, cambian aquel aspecto triste de la berza y lo convierten en un arco iris. ¡Qué gusto da verlo! Y ya no les digo el olerlo. Les garantizo que su presencia en la mesa despertará sus papilas gustativas.

El secreto de este pote de berzas es la calidad de los ingredientes, el darle tiempo a la cocción y desde luego una mano amorosa que lo mime.

Eso sí, esta no es una comida para tiquismiquis. Olvídense de la dieta, estén dispuestos a disfrutar y siéntense con hambre.

Su sabor contundente les colmará los sentidos y sus estómagos quedarán más que satisfechos. Dirán que están hartos y no podrán dejar de comer.

El compango lo desmenuzarán en el plato o lo comerán al final, pero no lo dejarán.

El brillo de sus frentes será el primer signo de placer. La sonrisa aflorará y de vez en cuando exclamarán un no puedo comer más. No se preocupen, seguirán comiendo. Y ya saben: un día es un día.

Estoy seguro que algún comensal, de forma disimulada, desabrochará su cinturón. Falta le va a hacer.
Tras este primer plato ¿qué les parece degustar chosco con patatas? ¡Ah! que no lo conocen. No se preocupen, han llegado a tiempo.


El Chosco de Tineo es un embutido compuesto por piezas de lomo o incluso de papada del cerdo y lengua, adobado con pimentón, sal, perejil y ajo. Todo ello se embute en el ciego del cerdo y se ahuma.
Para degustarlo se cuece, se parte en rodajas y suele acompañarse de patatas también cocidas.

No podrán resistir la tentación y su estómago le dejará sitio. Está delicioso.

Llegados a este punto, los integrantes de la mesa sudarán de placer.

Para rematar esta comida ¿qué tal unos frixuelos o un arroz con leche? Ya sé que podrán decir que están más que hartos pero déjense llevar por la gula.

Cuando terminen se sonreirán unos a otros y más tarde no se apuren si les asalta algún remordimiento, piensen en todo lo que disfrutaron comiendo.

Llego al final y no se lo había dicho: estos platos pueden degustarlos en las Jornadas Gastronómicas de Tineo.

Platos tradicionales, productos de buena calidad, esmero y cariño en su elaboración ¿quién da más?

Licencia de Creative Commons
Pote de berzas, chosco y frixuelos ¿quién da más? by Santiago Pérez Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

22 feb 2010

Las berzas satisfacen los paladares más exigentes


Cuando se recorren los caminos de Tineo se puede ver que en los alrededores de las casas hay huertas en las que no falta un pequeño cuadro dedicado a plantar berzas. En la mayoría de los casos, llaman la atención por la altura que llegan a desarrollar.

Esta col, a lo largo del tiempo, ha tenido fama de ser plato de pobres, y no decimos que no; también ha sido alimento de cerdos, claro que sí. Pero desde hace años se ha convertido en plato estrella de este concejo y ha hecho las delicias de los paladares más exigentes.
Dicho así, no es toda la verdad. Las berzas, por sí mismas, son poquita cosa. Todo cambia cuando se juntan con morcilla, chorizo, lacón, tocino y huesos de butietso (huesos de costilla y vértebras con carne). ¡Ay! esa mezcla quita la tristeza de la berza y la convierte en explosión de sabores. Y es que los embutidos de ese agradecido animal que es el cerdo, la suavizan al tiempo que la dotan de un sabor inigualable.

El pote se realiza en muchos lugares, pero para degustarlo en toda su magnificencia, para eso, hay que comerlo en Tineo. Aquí no es un plato cualquiera o uno más de una carta de restaurante. Por estas tierras es el rey de la cocina. En las casas se elabora con todo el esmero: es plato diario y las cocineras lo elaboran con todo el cariño. Los restaurantes no pueden ser menos y siguen los pasos de estos fogones caseros y tradicionales.

Los ingredientes son de primera, la elaboración también. El pote se deja sobre el fuego el tiempo necesario para que lentamente se vayan desprendiendo y entremezclando las propiedades de cada uno de los participantes de esta bacanal de sabores. No hay prisa, no tiene que haberla. Para muchos, el mejor potaje de berzas es el que se come al día siguiente de su elaboración, cuando el maridaje de los elementos y el reposo le dan la textura y sabor perfecto. Pero en esto, y nunca mejor dicho, para gustos… sabores.
El pote de berzas puede variar en que la berza esté más o menos picada, que lleve más o menos patatas e incluso en que contenga alguna faba o ninguna. Todos ellos no dejan de ser pequeños matices.

Al llegar a la mesa, se sirven primero las berzas, lo cual llama la atención por el contraste entre el verde y el rojizo que han desprendido los embutidos. Las caras de aquellos para los que es su primera vez, y me refiero a degustar el pote, es un poco de desolación. Color y olor embriagan al comensal, pero como qué les falta algo. Todo cambia cuando a continuación, y aparte, llega el compango. El chorizo, la morcilla, el lacón, el tocino y los huesos de butietso les abren los ojos de par en par. Ahora ya intuyen lo que les espera. Luego prueban y las caras son de absoluta felicidad.

La comida puede ponerse francamente seria y gustosa si tras este plato llega el Chosco de Tineo con patatas. Su preparación es básica, solo hay que cocerlo, su sabor… pruébenlo y luego ya me dirán.

Hagan un pequeño esfuerzo. Déjense llevar un poco por les llambiotaes. Qué mejor que unos frixuelos para terminar. El menú necesita un vino que compatibilice con él. Ninguno mejor que uno de la Tierra de Cangas.

Ahora viene lo bueno. Este menú puede degustarse en Tineo los días 27 y 28 de febrero y el 6 y 7 de marzo. Está organizado por la Junta Local de Hostelería de Tineo con la colaboración del Ayuntamiento. Se celebran las XXV Jornadas Gastronómicas del Concejo.
Aún está por llegar lo mejor. Su precio: 18 euros. ¿Habrá alguien que se quede sin probarlo?
Creative Commons License
Las berzas satisfacen los paladares más exigentes by M. Santiago Pérez Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.

4 ago 2009

Tineo, donde el potaje de berzas adquiere categoría de arte


El invierno está siendo largo y crudo. El frío y la nieve nos acompañan como hace tiempo que no lo hacía y los cuerpos se resienten, necesitan energías añadidas. Las matanzas ya están listas y el chorizo, la morcilla o los huesos de butietso se dejan comer. Ya pueden formar parte de esa delicia que es el potaje de berzas, al que no puede faltar el lacón, el tocino, el chosco y unas fabas- que a poder ser tienen que proceder de la zona de Navelgas.

Que nadie se equivoque: estamos hablando de productos de primera calidad. La berza, esa humilde variedad de col, se transforma en algo exquisito cuando se acompaña de esos productos del cerdo, de los que el concejo de Tineo es un magnífico productor.


Su elaboración, aunque sencilla, necesita de unas manos pacientes que den tiempo a los ingredientes para que lleguen a esa armonía perfecta de color y sabor. Ante una buena cazuela de potaje de berzas nuestra nariz será la primera en percibir una fragancia intensa que despertará nuestros sentidos. Luego, los ojos se verán asaltados por el verde de las berzas que contrasta con la calidez cromática de las fabas y de las patatas, que a su vez luchan con el rojo de los embutidos y el casi negro de la morcilla que intentan apoderarse de todo el espacio. En esos momentos los comensales olvidarán dietas, colesterol, triglicéridos y solo desearán darse a los placeres que tal plato les va a proporcionar.

Al final, cuando todos los sentidos estén pletóricos y ahítos, entonces y solo entonces, haremos un pequeño esfuerzo para degustar ese postre tan sencillo que los franceses llaman crêpes, pero que no deja de ser una copia de nuestros frixuelos. Y ya quisieran los gabachos hacerlos como se hacen por estas tierras – que nosotros también podemos ser chovinistas.

Todo esto dejaría satisfecho al más exigente, pero no se nos puede olvidar que todo tuvo un comienzo y de entrada nos habremos comido ese manjar que es el Chosco de Tineo acompañado de unas patatas. Ese producto que anda a la espera del reconocimiento europeo no deja indiferente a nadie. A unos les gusta, a otros les gusta mucho y a la mayoría nos apasiona. Pues tras esa entrada, que prosiga la bacanal de sabores que son las XXIV Jornadas Gastronómicas de Tineo.

Creative Commons License
Tineo, donde el potaje de berzas adquiere categoría de arte by M. Santiago Pérez Fernández is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.